| MILENIO y PORESTO
Junio 14 de 2006. Fuerzas Armadas Por Javier Ibarrola � Reprobados en seguridad Los candidatos presidenciables apenas si han dibujado un esquema estrat�gico en relaci�n con la seguridad, pero nada se acerca a la conformaci�n de una verdadera pol�tica de seguridad nacional. El �debate� entre los aspirantes al gobierno del Distrito Federal vino a confirmar que ni ellos ni los candidatos presidenciales tienen una idea clara de lo que se debe hacer para abatir la inseguridad p�blica. Para el ahora perredista Marcelo Ebrard se necesitan otros 20 mil polic�as ��ya s� d�nde los voy a poner�- y para el ahora panista Demetrio Sodi, �l acabar� con la delincuencia �a como de lugar�. Y la siempre priista Beatriz Paredes, con su imagen de qu� estoy haciendo aqu�, lo que se necesita son �menos palabras y m�s hechos�. No s�lo el debate, sino las propias campa�as de quienes pretenden gobernar la ciudad m�s grande del mundo, son m�s que in�tiles. El Distrito Federal siempre ha devorado a sus gobernantes, porque de hecho quienes gobiernan son las diferentes mafias locales. As� ha sido y as� ser�. La seguridad de la naci�n en todas sus acepciones es una tarea inacabada y ninguno de los posibles gobernantes ha expuesto una f�rmula coherente y eficiente para llevarla a cabo, pues se contempla como una acci�n pol�tica y no t�cnica. Ahora mismo, m�s all� de la contienda electoral de suyo belicosa y ofensiva para la sociedad, diversos conflictos laten con fuerza en el terreno de la ingobernabilidad: el paro magisterial en Oaxaca, los mineros del norte, el permanente desquiciamiento de la ciudad por antorchistas, microbuseros y encuerados, sin olvidar los recurrentes asesinatos y ejecuciones en diferentes partes del pa�s, y, como la cereza de un pastel indigesto, la amenaza de un paro obrero nacional. Todo ello alimenta la incertidumbre social sobre lo que habr� de esperarnos el pr�ximo tres de julio. Pero nada de esto parece importar a quienes luchan por el poder. Los candidatos presidenciables apenas si han dibujado un esquema estrat�gico en relaci�n con la seguridad, pero nada se acerca a la conformaci�n de una verdadera pol�tica de seguridad nacional. En el mejor de los casos, algunas propuestas son de largo plazo, pues cualquier reforma judicial tendr� que pasar por el Congreso, donde su partici�n dificultar� en gran medida la puesta en marcha de las mismas. Otras, como la del perredista L�pez Obrador, pretende convertir al Ej�rcito en una superpolic�a, con mayores facultades para combatir la delincuencia, pues t�citamente ha calificado al Ej�rcito como �represor� al insistir una y otra vez que no lo utilizar� para �reprimir las causas sociales�. El panista Felipe Calder�n dice que les aumentar� el sueldo y el priista Roberto Madrazo que los dotar� de mayores recursos para �pegarle duro� al narcotr�fico. La propuesta de L�pez Obrador es ambigua pues no espec�fica el tipo de facultades que le dar�a al Ej�rcito en caso de llegar a la presidencia. Y la de sus contrincantes es simplemente clientelar. Sin duda la concepci�n de la seguridad nacional como un asunto de la absoluta exclusividad de las fuerzas armadas ha quedado rebasada, como lo apunta en su libro �Seguridad nacional; concepto, organizaci�n y m�todo� el general Gerardo Clemente Ricardo Vega Garc�a, secretario de la Defensa Nacional. Y quiz� por ello la clase pol�tica contempla al instituto armado como un instrumento usable a discreci�n o para apuntalar su futura praxis gubernamental. La seguridad nacional, palabras del propio general Vega Garc�a, �se viene a convertir en todo un sistema, donde confluyen pol�ticos, economistas, intelectuales, analistas y militares, para conformar toda una gama de organismos de un estado�. Sin embargo, ante la demostrada ineficiencia de estos organismos, el Ej�rcito ha tomado para s� esta tarea. El alto mando militar lo ha dicho tambi�n en forma reiterada: sin seguridad no hay desarrollo y sin desarrollo no hay seguridad. Esta ecuaci�n representa el eje del futuro nacional y mucho habr� que trabajar el pr�ximo gobierno para mantenerlo en constante desempe�o. La inseguridad, la incertidumbre y el miedo son problemas de hoy, no admiten el largo plazo. En todo ej�rcito se asegura que m�s vale un buen plan hoy que un plan perfecto ma�ana. Los candidatos est�n reprobados en seguridad. �Qui�n ser� capaz de ponerle el cascabel al gato? |