MILENIO y Poresto
Junio 13 de 2007.

Fuerzas Armadas

Por Javier Ibarrola

� Irak 43; M�xico 22

Para militares de alta graduaci�n, se vive una �poca de �gran impunidad�, debido a que el narcotr�fico se ha infiltrado en todos los niveles de gobierno.

No se trata del marcador de alg�n partido de b�isbol o f�tbol qu�, como van las cosas en el balompi� mexicano, bien pudiera acercarse a estas cifras.
Se trata de lo ocurrido un d�a cualquiera de la semana pasada, cuando en Irak murieron 43 personas por atentados y en M�xico 22 por ejecuciones relacionadas con el narcotr�fico.
As�, seg�n cifras de la Procuradur�a General de la Rep�blica, hasta mayo de este a�o se han registrado nada menos que mil 189 ejecuciones.
El panorama nacional no cambia en cuanto a la violencia que impera en todo el territorio, muy a pesar de que el secretario de Gobernaci�n, Francisco Ram�rez Acu�a, m�s preocupado porque los �maestros� no le impidan entrar a sus oficinas de Bucareli, diga que el gobierno ya retom� el control de las plazas que estaban ocupadas por los c�rteles de la droga.
Algo se habr� logrado, es cierto, pero muy por las orillas del problema central. Ahora resulta que se arrestan a m�s polic�as que narcotraficantes. S�lo ayer, el Ej�rcito detuvo a 14 miembros de la Polic�a Federal Preventiva asignado al aeropuerto internacional de Mexicali, Baja California.
Pero hasta ah�. El Ej�rcito, a pesar de aguantar a pie firme todas las cr�ticas que se le han venido encima, est� conciente, y as� lo comentan en el primer c�rculo del alto mando militar, que �no se lograr� nada sin una acci�n articulada�.
Para militares de alta graduaci�n, se vive una �poca de �gran impunidad�, debido a que el narcotr�fico se ha infiltrado en todos los niveles de gobierno. �No quiero que mi pa�s sea controlado por el narcotr�fico�, me dijo indignado un general de dos estrellas.
Saben muy bien que esta mal llamada guerra puede perderse, aunque el gobierno �recupere� las plazas ocupadas por los c�rteles.
Las posibilidades de perderla son variadas, pero las principales son de �ndole econ�mica y pol�tica.
El costo de la cruzada amenaza ya con superar el presupuesto militar asignado al caso y a�n faltan seis meses para terminar el a�o fiscal.
Las ganancias del narcotr�fico aumentan exponencialmente y por ende su poder para reforzar sus cuatro principales estructuras: operativa, de seguridad, de lavado de dinero y tr�fico de influencias y narcopoder.
Pol�ticamente, la impunidad imperante habla de la precaria intenci�n gubernamental por adentrarse en las entra�as del monstruo, so pena de que otra de las reacciones del narco sea la de revelar los nombres de sus c�mplices en los tres niveles de gobierno, en los c�rculos empresariales y partidos pol�ticos.
Para enmascarar la situaci�n, el gobierno de Felipe Calder�n empez� m�s temprano que otros a cargarle las culpas a su antecesor, que, en efecto, no pudo o no quiso hacer nada para abatir el negocio m�s redituable del mundo.
El primero fue el secretario de Hacienda Agust�n Carstrens, al �descubrir� la necesidad de poner orden en las aduanas. Pero a�n no dice c�mo desfacer el embrollo que dej� ah� Vicente Fox.
Luego el secretario de Gobernaci�n, Ram�rez Acu�a, dijo que en la lucha contra el narcotr�fico no hab�a control hasta antes de que Felipe Calder�n asumiera la presidencia. �Estaba perdido todo, hoy estamos recuperando, porque el control no lo ten�a nadie�.
Muy irresponsable el rasero utilizado por Ram�rez Acu�a, pues, por ejemplo, borra de un plumazo 50 a�os de esfuerzos militares para abatir la gran amenaza a la seguridad nacional.
Lo que no se entiende, o al menos lo que deja mucho que pensar, es �de qu� tipo de control habla el secretario de gobernaci�n?
Cualquier cosa que esto signifique, cada vez son m�s las voces que claman porque el Ej�rcito se retire de la lucha contra la delincuencia organizada.
Que Jes�s Zambrano, l�der de la �Nueva Izquierda� lo pida, no es extra�o. El fue miembro de la Liga Comunista 23 de Septiembre en los a�os 70.
Extra�a, y mucho, que legisladores del PRI, quien le debe tanto al Ej�rcito, pues sin el no hubiera permanecido 70 a�os en el poder, se empe�en en defenestrarlo.
El Ej�rcito seguir� cumpliendo con sus misiones en tanto que el gobierno federal se decide a configurar una acci�n verdaderamente articulada que incluya el combate a la impunidad y a la infiltraci�n del narcotr�fico en los tres niveles de gobierno.
Sin esta acci�n, no se lograr� nada y el pa�s estar� en peligro de ser controlado por el narcotr�fico, lo que a su vez podr�a abrir la puerta a la intervenci�n, como en Colombia, de �asesores militares� estadounidenses.
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