| MILENIO
Enero 4 de 2006. Fuerzas Armadas Por Javier Ibarrola � Las otras m�scaras Cumpliendo con el �a sus �rdenes� se�or Marcos, el gobierno federal da la bienvenida a �la otra campa�a�, la de la �guerrilla buena�, en tanto que tres grupos subversivos, la �guerrilla mala�, se disponen a tumbar gobernadores e �incendiar la sierra madre occidental�. El encapuchado de la selva dej� su fam�lico corcel para subirse a una motocicleta y ya recorre el pa�s en busca de una gran alianza de las izquierdas �cualquier cosa que esto signifique-, pero sin pensar en �hacer un partido pol�tico, una organizaci�n, lo peor que hay en este mundo, una C�mara de Diputados o Senadores�. Y como Vicente Fox ya le hab�a dicho que estaba a sus �rdenes, pues de inmediato mand� limpiar las carreteras por donde habr� de pasar la caravana, quitando los retenes militares por aquello de los �malos entendidos�. Como para el alto mando militar este tipo de medidas es de �ndole pol�tica y no militar, �y yo en pol�tica no tenga nada que hacer�, palabras del general Gerardo Clemente Ricardo Vega Garc�a, secretario de la Defensa Nacional, pues los soldados se apartar�n de sus posiciones, lo suficiente para no ser vistos ni provocados. �Qu� busca Marcos? No quiere un partido pol�tico, ni una organizaci�n, ni mucho menos un Congreso. Tampoco quiere saber nada de los empresarios que convocaron al Pacto de Chapultepec. Se conforma con ser el Delegado Cero, ser la voz de los pobres y los humildes, ser pues nuevamente el icono salvador de M�xico. Pero hay quienes no comulgan con la perversa ingenuidad del encapuchado y esperan, como el �Ej�rcito Popular Revolucionario� (EPR), que �la otra campa�a� no tenga como estrategia una pol�tica medi�tica�, algo que teme el encapuchado cuando dice que ojala esta caravana no se convierta en un circo. El EPR quiere lo que no quiere Marcos: �una organizaci�n pol�tica de izquierda anticapitalista y socialista; un frente de izquierda tipo clasista en donde los trabajadores del campo y la ciudad impulsen y respeten todas las formas de lucha; un frente que luche por el poder, donde el pueblo sea el que tome sus decisiones para el bienestar de la naci�n; una izquierda revolucionaria que inicie una etapa de acumulaci�n de fuerzas y elabore un nuevo proyecto de naci�n con perspectiva transformadora y revolucionaria; un frente de izquierda que tenga objetivos a largo plazo y no se quede anclado en la coyuntura electoral del 2006�. Para el EPR, el estado de Guerrero, por ejemplo, est� sumido en la incertidumbre social y acusa al gobernador perredista Zeferino Torreblanca de �estar empecinado en aplicar primero la pol�tica de pegar para arrodillar y as� negociar con ventaja. El gobierno debe detener esta pol�tica de confrontaci�n, en sus manos est� la soluci�n y no continuar con su terquedad, ya que de hacerlo ser�a el �nico responsable de que las contradicciones terminen como siempre, con la violencia�. Desde luego el EPR ha aprendido mucho y prefiere mantenerse ajeno al EZLN, utilizando un lenguaje m�s te�rico que amenazante, como lo hace otra de las �m�scaras� que aparecen en este 2006. No es nuevo, pero el �Ej�rcito de Reconstrucci�n Regional� (ERR) amenaza con �incendiar la sierra madre occidental� y �tumbar� a los �gobernadores enanos� de Sonora, Colima, Nayarit y Sinaloa. �La sociedad tiene miedo de pedir la desaparici�n de poderes en varios de estos estados, pero nosotros no de bajar gobernadores. Fox debe desaparecer los poderes en Sinaloa y Tamaulipas, apresar a exgobernadores narcopol�ticos de estos estados, tan corruptos como Montiel. El exgobernador de Nayarit se hizo m�s rico como el de Sinaloa, ahora m�ximo capo de Sinaloa. Gran lavador de dinero y manejo de prestanombre. Fox le regala la concesi�n de una financiera para lavar legalmente dinero de narcos. Se pisotean los derechos de los trabajadores de Nayarit y los de la sierra son considerados de segunda por los bajos salarios. La tala ilegal e inmoderada en la sierra. El gobernador de Chihuahua se esfuerza por convencer, ofreciendo d�divas como los de Durango, Sonora y Sinaloa. En Durango el narcomenudeo y la complicidad de los polic�as ministeriales con el narco son tan graves, como en Sinaloa, Jalisco y Chihuahua�. Por esto, el ERR anuncia: �Incendiaremos la sierra madre occidental, por el cambio, porque Ya Basta�. Otras �m�scaras� suben el tono. El �Comando Revolucionario del Trabajo-M�xico B�rbaro (CRT-MB) pregona en un comunicado que �hace un mes hicimos detonar dos artefactos explosivos en la zona industrial del Estado de M�xico. Con esta acci�n dimos a conocer nuestras posiciones con respecto a la embestida que el Estado neoliberal mexicano ha emprendido contra nosotros: el pueblo explotado y trabajador�. Reclaman su espacio en este r�o revuelto diciendo que se equivocan quienes los califican de �organizaci�n inventada�, �guerrilleros de utiler�a� u �organizaci�n delincuencial�. �Como tambi�n se equivoca el gobierno (del Estado de M�xico) en voz de su esbirro Navarrete Prida (Procurador) cuando afirma que �no tiene registrado a ning�n grupo subversivo� y que a lo m�s, son un �grupo relacionado con el EPR y con el PROCUP�. Navarrete miente, y �l lo sabe�. Y la mascarada sigue: �Muchos trabajadores hemos decidido organizarnos y luchar frontalmente contra el Estado y la clase burguesa que tanto nos ha despreciado, pero a la que tanto le hemos entregado. Los trabajadores de todos los sectores estamos, poco a poco, articulando nuestras fuerzas para oponernos pol�tica y militarmente a las fuerzas represivas del Estado y lograr la emancipaci�n absoluta de nuestra clase proletaria y de la de toda la sociedad�. Mal empieza pues el a�o con este juego de m�scaras: las de la �guerrilla buena�, con alfombra roja y caravana como dicen un comentarista de f�tbol, y las de la �guerrilla mala� que es negada o desde�ada sistem�ticamente por el gobierno federal. Hasta ahora ninguno de los tres candidatos a la presidencia de la rep�blica se ha pronunciado en relaci�n a �la otra campa�a�. Sin embargo el senador perredista Rutilio Escand�n cur� en salud a su partido al decir que la amnist�a para el EZLN estaba vigente, porque �el di�logo nunca se ha roto, aunque el EZLN ha decretado silencio�. Pero donde hay silencio, pues simplemente no hay di�logo, por lo que es necesario recordar lo que se dice en el decreto emitido por Ernesto Zedillo el 11 de marzo de 1995 que cre� la Ley para el Di�logo, la Conciliaci�n y la Paz Digna en Chiapas: �Art�culo 4.- Del Di�logo y la Negociaci�n.- Con objeto de propiciar condiciones para el di�logo y la conciliaci�n, a partir de la fecha de la publicaci�n de la presente Ley en el Diario Oficial de la Federaci�n y durante los treinta d�as naturales inmediatos siguientes, las autoridades judiciales competentes mantendr�n suspendidos los procedimientos iniciados en contra de los integrantes del EZLN, que se encuentren sustra�dos de la acci�n de la justicia, y ordenar�n que se aplace por dicho t�rmino el cumplimiento de las �rdenes de aprehensi�n dictadas dentro de dichos procedimientos. De igual manera, la Procuradur�a General de la Rep�blica suspender�, por el mismo plazo, las investigaciones relativas a los hechos a que se refiere el art�culo 1 de esta Ley�. Pero qui�n se acuerda de eso� la mascarada debe continuar. De imaginaria La presidencia de la rep�blica conden� y lament� el asesinato del mexicano Guillermo Mart�nez cuando intentaba cruzar el pasado 31 de diciembre la frontera entre M�xico y Estados Unidos y ya exige a Washington una investigaci�n de los hechos. La Comisi�n Nacional de los Derechos Humanos deplor� igualmente la conducta de la Patrulla Fronteriza que dispar� contra Guillermo Mart�nez. El gobierno mexicano est� en su derecho de reclamar. Ahora que tambi�n est� en la obligaci�n de explicar al gobierno estadounidense de la ejecuci�n en Nogales, Sonora de John Evan Randin, un hombre de 50 a�os de edad originario de Nebraska. El pasado 20 de diciembre la Polic�a Judicial Estatal encontr� el cuerpo de Evan Randin, maniatado a la espalda con dos balazos en la nuca y otro en el pecho. El cuerpo fue localizado en las v�as del ferrocarril cercano a El Puente de Encinos. |