| MILENIO y Poresto
Enero 31 de 2007. Fuerzas Armadas Por Javier Ibarrola � Retirada Los operativos desplegados en el pa�s poco se relacionan, por lo menos hasta ahora, con la intercepci�n de la droga que viene de Sudam�rica, pues si Estados Unidos ha disminuido sus fuerzas de vigilancia, M�xico realmente est� desarmado en ese rubro. Sin poder sacudirse a�n los efectos de los actos terroristas del 11 de septiembre de 2001 y atrapado en la guerra en Irak y Afganist�n, Estados Unidos ha comenzado a retirar sus fuerzas armadas del combate a las drogas. Basado en documentos oficiales del Departamento de Defensa y declaraciones de congresistas, el diario Los Angeles Times, bajo la firma de Josh Meyer, public� el pasado d�a 22 un completo an�lisis en el que da cuenta de que para los militares de ese pa�s la guerra contra las drogas ha sido relegada ante los conflictos del Medio Oriente. No s�lo ha retirado muchos de sus efectivos, sino ha dejado en tierra su equipo a�reo al grado de reducir en 62 por ciento las horas-vigilancia sobre las rutas del narcotr�fico en el Caribe y el Pac�fico, en los �ltimos cuatro a�os, seg�n el diario. Al mismo tiempo, la Marina tambi�n ha reducido en un tercio la actividad de sus patrullas dedicadas a la intercepci�n de naves transportadoras de droga desde Colombia y otros pa�ses sudamericanos. El diario asegura que el Departamento de Defensa planea retirar diez helic�pteros Black Hawk y desactivar la mayor�a de los globos aerost�ticos equipados con radar que utilizaba para vigilar la frontera con M�xico. Tales acciones tienen como antecedente un documento de esa dependencia expedido en octubre de 2006, en el que de acuerdo con Los Angeles Times, aseguraba que su posici�n es �detectar que el tr�fico de drogas tiene baja prioridad en relaci�n con el apoyo que deben recibir nuestras fuerzas en otras misiones de combate�. Esta situaci�n ha mermado la capacidad de las agencias estadounidenses para impedir que cada a�o entren al pa�s mil toneladas m�tricas de coca�na de alta calidad. Por ejemplo, siempre de acuerdo con el diario, a pesar de la detecci�n de naves de narcotraficantes, las autoridades respectivas han tenido que dejar ir una de cada cinco, debido a la falta de recursos, pues desde el S-11 se han relocalizado para hacer frente a la potencial amenaza terrorista. A pesar de que Estados Unidos ha fortificado militarmente su frontera con M�xico, autoridades antinarc�ticos han advertido que los narcotraficantes simplemente han cambiado sus rutas hacia el este para penetrar por las costas del Golfo de M�xico, que de hecho han quedado desprotegidas. En contraste, aunque en un nivel totalmente diferente, M�xico ha reforzado su lucha contra el narcotr�fico precisamente con una mayor presencia de sus fuerzas armadas en los estados con mayor �ndice de violencia. Los operativos desplegados en el pa�s poco se relacionan, por lo menos hasta ahora, con la intercepci�n de la droga que viene de Sudam�rica, pues si Estados Unidos ha disminuido sus fuerzas de vigilancia, M�xico realmente est� desarmado en ese rubro. Las operaciones �Centinela� y �Sellamiento� en ambas fronteras se mantienen ahora con menos efectivos militares, precisamente ante la reubicaci�n de fuerzas para mantener los operativos en cuesti�n, aparte de cubrir otras misiones. En el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federaci�n 2007 para la Secretar�a de la Defensa Nacional se apunta que �en las �ltimas dos d�cadas el Instituto Armado se ha visto en la necesidad de incrementar sus actividades en beneficio de la sociedad mexicana, como es el caso en la lucha permanente contra el narcotr�fico, vigilancia y protecci�n a las instalaciones vitales del pa�s, conservaci�n del medio ambiente, actividades de labor social en �reas marginadas, vigilancia permanente para la aplicaci�n del plan DN-III-E, as� como aquellas actividades que conllevan a la Seguridad Nacional�. En este proyecto, el gobierno le fija metas al Ej�rcito en cuanto al narcotr�fico: 42,500 horas de vuelo-vigilancia; 33,150 hect�reas a destruir; 1,258 toneladas de droga a interceptar; y 12,750 patrullajes terrestres. A pesar del significativo aumento en el presupuesto destinado a la secretar�a de la Defensa Nacional, buena parte del mismo es identificado por la de Hacienda como �gasto de orden social y no militar como tradicionalmente se ha manejado�. Si bien M�xico no enfrenta conflictos b�licos de alta intensidad como su vecino del norte, su Ej�rcito tiene infinidad de misiones encima y pocos efectivos para realizarlas. Poco se avanzar� si las metas se reducen a una cuota en la destrucci�n de los procesos productores y distribuidores de drogas y se desatiende la detecci�n e intercepci�n de las mismas a trav�s de las rutas terrestres, mar�timas y a�reas que constantemente diversifican las grandes organizaciones del narcotr�fico. Este panorama es equiparable al uso de resorteras para enfrentar a los AK-47. |