| MILENIO y Poresto
Enero 3 de 2007. Fuerzas Armadas Por Javier Ibarrola � Los 13 a�os del sub Y ahora, Felipe Calder�n, quien para su fortuna no ha dicho nada sobre el tema, ya sea porque no hay necesidad de hacerlo o porque el Ej�rcito lo convenci� de que el EZLN realmente est� acabado. All� en las profundidades de la selva chiapaneca, rodeado de sus cada vez menos cuates, aunque con mayor n�mero de morbosos que se asoman a ver lo que queda del sub Marcos, los contingentes del llamado Ej�rcito Zapatista de Liberaci�n Nacional�, celebraron su trig�simo aniversario. Pareciera, debiera realmente ser ya parte del anecdotario nacional la existencia de este tipo de grupos subversivos, que como el EZLN de hecho no lo son, pero el caso es que ah� siguen los encapuchados de la selva a la espera de ver qu� le sacan ahora el gobierno de Felipe Calder�n. Desde que se presentaron en sociedad el 1 de enero de 1994, llevando al mundo a pensar que en M�xico se gestaba una nueva revoluci�n, a pesar de que muchas cadenas period�sticas no ten�an ni idea de donde quedaba Chiapas, han pasado cuatro gobiernos, cuatro presidentes y la pantomima ah� sigue. Fue a Carlos Salinas de Gortari a quien le revent� el asunto en las manos, y en lugar de ordenar al Ej�rcito que acabara con la insurrecci�n �cosa que hubiera ocurrido en tres d�as- decret� un cese al fuego unipersonal y mand� a la inmolaci�n a Manuel Camacho en calidad de �delegado para la paz y reconciliaci�n en Chiapas�. Vino Ernesto Zedillo a formalizar legalmente la existencia del EZLN, con territorio y bandera propios, y a calificarlo como la �guerrilla buena�. Despu�s ser�a Vicente Fox, a quien seg�n �l s�lo le tomar�a �15 minutos� arreglar el conflicto; le orden� al Ej�rcito retirarse de sus bases y finalmente acab� diciendo: �a sus �rdenes, se�or Marcos�. Y ahora, Felipe Calder�n, quien para su fortuna no ha dicho nada sobre el tema, ya sea porque no hay necesidad de hacerlo o porque el Ej�rcito lo convenci� de que el EZLN realmente est� acabado. En un informe especial titulado �Situaci�n del Autodenominado EZLN�, y entregado al gobierno civil en el �ltimo semestre del 2006, el Ej�rcito Mexicano desmenuza los puntos finos de la actualidad zapatista. El informe abarca desde el levantamiento: �Declara la guerra al Ej�rcito Mexicano, desconoce la figura presidencial, rechaza el TLC y se�ala el establecimiento de un r�gimen socialista�. El Ej�rcito se concreta a enmarcar las acciones del Ejecutivo Federal en tres: ordena el empleo de las fuerzas armadas; suspende toda iniciativa de fuego y busca una soluci�n pol�tica. Cuando Vicente Fox toma posesi�n el 1 de diciembre de 2000 lo primero que hace es ordenar el retiro militar de 53 puestos de control y la suspensi�n total de reconocimientos a�reos y terrestres y de hecho le pone la alfombra roja a Marcos para que venga a la capital del pa�s en �marcha triunfal�. El informe militar de referencia apunta que en el segundo a�os de gobierno el EZLC ya reflejaba �signos de desgaste: muestra un activismo de resistencia pac�fica; rechaza los programa gubernamentales y crea los �caracoles� y las �juntas de buen gobierno��. Vinieron nuevamente las �alertas rojas�, las �declaraciones de la selva lacandona� y otras actividades de relumbr�n, destacando quiz� como m�s significativa, seg�n el informe militar, la reuni�n privada que en octubre de 2005 sostuvo Marcos con representantes del �Frente Zapatista de Liberaci�n Nacional�, ante quienes se�al� su desarticulaci�n, calific�ndolos como �el zapatismo c�modo�. A partir de entonces la problem�tica interna del EZLN se agudiz�. El informe militar apunta arias causas: 1.- La poblaci�n no zapatista no tolera la intransigencia del grupo inconforme, generando riesgo de confrontaci�n. 2.- Se estima que si las autoridades locales no ejercen alguna acci�n, se podr�a presentar una situaci�n de mayor tensi�n en el �rea. 3.- Se contin�a presentando deserciones en el grupo inconforme, debido a los malos manejos y actos de corrupci�n en sus �autoridades aut�nomas�. 4.-Se recrudecieron los problemas lim�trofes entre los habitantes de los municipios de Chenalho y Chalchihuitan. 5.- Malversaci�n de recursos econ�micos de los responsables de �rea en beneficio persona. 6.- La involucraci�n de algunos de sus integrantes en actividades de tr�fico de indocumentados, asaltos carreteros y siembra, cultivo, tr�fico y consumo de enervantes. Sin embargo, a�n tiene en funcionamiento cuatro de las 10 radiodifusoras clandestinas, siete centro de radiocomunicaciones en las bandas de 80, 40 y dos metros; cuatro tel�fonos satelitales y siete casetas con acceso a Internet. Y a pesar de sus redes, la fiesta en Oventic, para celebrar la pubertad ezetaelenista, apenas si lleg� a la p�gina 40 de algunos peri�dicos, aunque nadie duda que el sub prepare su cale a Felipe Calder�n. |