| MILENIO y Poresto
Agosto 6 de 2008. Fuerzas Armadas Por Javier Ibarrola � Nueva estrategia, nuevos resultados La nueva estrategia apunta hacia una mejor y m�s definida cooperaci�n entre la Procuradur�a General de la Rep�blica y el Ej�rcito, para tener �xito en los ataques que ya se avecinan en los frentes de la droga y de mayor incidencia criminal. Para los estudiosos profundos no s�lo de la ciencia militar, sino de los m�ltiples conflictos de la realidad social, la estrategia es el arte de obtener resultados. La definici�n no puede ser m�s simple y, sin embargo, m�s completa. En la guerra, por ejemplo, la estrategia es el arte de dirigir todas las operaciones militares, en tanto que la t�ctica es la habilidad de formar al ej�rcito para que combata y resuelva todo lo que se presente en el campo de batalla. As�, todo conflicto humano se libra y gana mediante la estrategia. Para ello, es vital diagnosticar con frialdad el conflicto a enfrentar, para planificar la estrategia a seguir. Todo ello, porque a 20 meses de haber dado inicio el gobierno de Felipe Calder�n, se reconoce cabalmente que la violencia e inseguridad ten�an secuestradas a muchas poblaciones del pa�s y la impunidad ten�a en estado de indefensi�n a los ciudadanos ante los criminales. El gobierno consider� entonces que su estrategia no pod�a ser otra que actuar r�pido, pues de no hacerlo as�, el problema de la inseguridad y sobre todo del narcotr�fico, hubiera seguido creciendo como lo hizo durante d�cadas, todo al amparo de la indolencia y la franca complicidad. De ah� que los operativos conjuntos se desplegaran en buena parte del territorio nacional, echando mano de toda la fuerza de que era capaz el Estado, obteni�ndose, no se puede negar, resultados que han minado en buena parte el poder econ�mico de las organizaciones criminales. Pero haya sido la violencia inherente a los criminales o como respuesta a la presencia de las fuerzas federales en los puntos m�s sensibles en cuanto a delitos cometidos, la violencia ha seguido manifest�ndose con da�os colaterales que da�an la estabilidad emocional de la sociedad. El modelo de operaci�n estrat�gica y t�ctica del gobierno frente a la delincuencia organizada se centr� entonces en el conocimiento preciso de la actividad delincuencial, lo que permiti� tomar decisiones eficaces y un aprovechamiento integral de las capacidades de las diferentes fuerzas del Estado. La estrategia funcion�. El estado se torn� m�s poderoso en t�rminos de recursos y capacidad de reacci�n y respuesta. Se detuvo la impunidad con la que actuaban las organizaciones criminales del narcotr�fico, aunque su actividad se diversific� causando alarma en la sociedad. Hab�a que mejorar la estrategia. La fuerza criminal, si bien ha sido golpeada sobre todo en sus estructuras operativas, de ninguna manera se ha rendido. Ah� est� actuante y echando mano de sus mejores artes para no perder en el negocio. Por ello, la nueva estrategia que ahora emprende el gobierno federal, planteada y encabezada por la Procuradur�a General de la Rep�blica con los reci�n anunciados cambios en los puestos de mayor relevancia en el combate al narcotr�fico y en general a la delincuencia organizada, se antoja como la embestida final, si bien no para acabar con el flagelo, s� para cortarle al menos una pierna. Si el procurador General de la Rep�blica, Eduardo Medina Mora se lanz� a esta reestructuraci�n, es saludable pensar que lo hizo en un af�n de aglutinar las instancias de mayor fuerza en esta lucha, como lo son precisamente la PGR y las fuerzas armadas. La reci�n nombrada titular de la Subprocuradur�a de Investigaci�n Especializada en Delincuencia Organizada, (SIEDO), Marisela Morales Iba�ez es considerada como una de las personas con mayores relaciones hist�ricas con las fuerzas armadas y sus �reas de lucha contra el narcotr�fico, como el Centro de Inteligencia Antinarc�ticos. La nueva estrategia apunta hacia una mejor y m�s definida cooperaci�n entre la Procuradur�a General de la Rep�blica y el Ej�rcito, para tener �xito en los ataques que ya se avecinan en los frentes de la droga y de mayor incidencia criminal. Ya se hab�a tomado la decisi�n de �aprovechar todas las capacidades humanas, tecnol�gicas y legales con que cuenta el Estado, que implica, entre otras cosas, la creaci�n del mando unificado para la Polic�a Federal, el dejar la erradicaci�n e intercepci�n en manos y control de la Secretar�a de la Defensa Nacional y la creaci�n de esquemas de coordinaci�n en los Operativos Conjuntos�. Aqu� se pueden inscribir tambi�n las palabras pronunciadas por el Secretario de Marina, Almirante Francisco Saynez Mendoza, durante la graduaci�n de la generaci�n 2003-2008 de la Heroica Escuela Naval Militar el pasado d�a 1�: �A las fuerzas armadas nos compete proporcionar el ambiente de seguridad y confianza para el desarrollo social, econ�mico y pol�tico; es premisa indispensable para cualquier desarrollo nacional, garantizar y mantener la seguridad de la rep�blica mediante la fortaleza del pacto social y federal�. Si el presidente Felipe Calder�n lanz� hace pocos d�as un ��Ya basta!�, la sociedad lo demanda todo los d�as, y m�s: ven�a demandando que el gobierno dejara de ser un simple espectador. La nueva estrategia debe arrojar pronto nuevos resultados. |