| MILENIO y Poresto
Agosto 29 de 2007. Fuerzas Armadas Por Javier Ibarrola � Seguridad Social, en peligro Dentro del universo de la seguridad social, el sector militar pudiera parecer muy menor y, sin embargo, no lo es. Una sociedad enferma no puede contar con un ej�rcito enfermo y mal atendido. Hace unos d�as el presidente Felipe Calder�n advirti� que le Instituto Mexicano del Seguro Social se haya en peligro, �en grave peligro�. Le sorprende al presidente, por ejemplo, que el IMSS cuente actualmente con una cama por cada mil usuarios; que en tres a�os m�s tendr� que usar sus reservas acumuladas y que en la pr�xima d�cada se jubilar�n 162 mil trabajadores de dicho instituto. Y si la situaci�n del IMSS es de grave peligro, la del Instituto de Seguridad Social al Servicio de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) no es diferente y, por a�adidura, tampoco lo es la del Instituto de Seguridad Social para las Fuerzas Armadas, ISSFAM. El panorama no puede ser m�s desolador, toda vez que la mexicana est� a punto de convertirse en una sociedad enferma y desamparada. Los puntos de recuperaci�n planteados por el presidente son de un alto grado de dificultad, pero impostergables. Dentro del universo de la seguridad social, el sector militar pudiera parecer muy menor y, sin embargo, no lo es. Una sociedad enferma no puede contar con un ej�rcito enfermo y mal atendido. De ah� que el alto mando militar est� conciente de la necesidad de reformar a fondo la Ley del ISSFAM y as� �fortalecer los fondos para garantizar su estabilidad para el otorgamiento de prestaciones, tales como sobrehaber, sobrehaber m�nimo y m�ximo y sueldo base de servidor p�blico, pues es sobre �sta en la que se calcula el monto de pensi�n por fallecimiento en actos del servicio, seguro de vida y seguro colectivo de retiro. El proyecto de reforma a la ley que impulsa el Ej�rcito busca, por ejemplo, bajo el principio de equidad de g�nero, equiparar los derechos de las hermanas a los de los hijos del militar; se propone establecer normas que permitan reforzar el fondo del seguro colectivo de retiro, �en previsi�n a una descapitalizaci�n de dicho fondo�. Asimismo, como una acci�n de protecci�n a la salud y a la econom�a de la familia militar, se establece el derecho de las esposas, concubinas, pensionistas e hijas v�ctimas de abuso sexual, a recibir consulta y tratamiento ginecol�gico, obst�trico y prenatal. Dicho proyecto de reformas, que est� ya en poder de la Consejer�a Jur�dica del Poder Ejecutivo federal, contempla de manera preponderante la precaria situaci�n de los militares retirados, muchos de los cuales se han agrupado ya en la �Federaci�n de Militares Retirados Francisco J. M�jica�, y quienes sostienen que �incumplir la Ley del ISSFAM es un mal ejemplo que conduce a los afectados a buscar el panorama de los Derechos Humanos y el auxilio de las instituciones que existen a fin de que se haga cumplir a los funcionarios responsables de la Seguridad Social en las Fuerzas Armadas Mexicanas�. Estas voces pudieran recibir cabal respuesta con la aprobaci�n de la reforma multicitada, pues en ella se busca �dignificar el nivel de vida del personal militar retirado�, v�a una incremento del 70 al 80 por ciento para integrar el haber de retiro. Se considera igualmente un porcentaje adicional al haber de retiro a favor de los militares con 30 o m�s a�os de servicios efectivos, previ�ndose que la implementaci�n de este �ltimo porcentaje se realizar� de manera progresiva, durante el transcurso de los ejercicios fiscales 2008, 2009 y 2010. Para ello es indispensable que el gobierno federal otorgue un incremento a sus aportaciones del 11 al 15 por ciento sobre el monto de los haberes, as� como para la prestaci�n del servicio m�dico y aquellas otras prestaciones que no tienen cuota espec�fica, como la edificaci�n de viviendas y becas. Desde luego el IMSS atiende o mal atiende a millones de derechohabientes, pero proporcionalmente en el Ej�rcito ocurre algo similar, ya que hoy en d�a el ISSFAM tiene registrados a 610 mil 340 retirados y derechohabientes. La rigidez del escalaf�n militar infiere una cuota anual de personal que pasa a retiro muy significativa, lo cual influye en la capacidad que tiene el Ej�rcito para atenderlos, tanto en sus haberes de retiro como en la atenci�n m�dica. Si para resolver la problem�tica del Seguro Social el presidente convoca a un �an�lisis sereno, a un di�logo responsable que explore todas las alternativas disponibles�, porque est� en peligro la viabilidad del instituto, es claro que la problem�tica militar debe ser atendida por �l mismo y con prontitud. La viabilidad del Ej�rcito no puede estar en peligro y Calder�n lo sabe. |