| MILENIO y Poresto
Agosto 23 de 2006. Fuerzas Armadas Por Javier Ibarrola � Los cuatro frentes El cuarto frente abierto por L�pez Obrador y sus voceros, lo representa el Ej�rcito Mexicano a quien sus panegiristas lo incluyen en el aparato gubernamental que seg�n ellos perpetu� el fraude electoral. Conforme se acerca la fecha en la que el Tribunal Federal Electoral de la Federaci�n emita su fallo final sobre las elecciones del pasado dos de julio, la �resistencia civil pac�fica� ordenada por Andr�s Manuel L�pez Obrador radicaliza su lucha en cuatro frentes. En las diarias �asambleas informativas� en el z�calo capitalino confirma que no s�lo est� dispuesto a llegar �hasta las �ltimas consecuencias�, sino que trata de convencer a la prensa extranjera de que �M�xico necesita una revoluci�n�. Esa posici�n apenas le queda a grupos como el EPR que en su �ltimo comunicado habla del �fuego de la rebeli�n popular�. L�pez Obrador abri� cuatro frentes en los que perder� irremediablemente sus ya escasas posibilidades de alcanzar el poder que por tantos a�os ha ambicionado. Su apoderamiento del coraz�n de la ciudad, bloqueando avenidas y calles de importancia vital, am�n de su permanente plant�n en el z�calo, al que ahora ya hay que identificarse para entrar, abri� de inmediato el frente contra el orden y la tranquilidad que debe prevalecer en la ciudad. Se lanz� pues contra el pueblo mismo que dice defender. Como resultado, se lesion� la vida econ�mica de miles de gentes, comercios, hoteles y dem�s establecimientos que ya suman p�rdidas millonarias, adem�s del forzado despido de cientos de trabajadores. La apertura el lunes de cruces sobre la Avenida Reforma, fue vendida a la sociedad como un gesto generoso de la Coalici�n por el Bien de Todos y que Marcelo Ebrard ni siquiera le dej� alzarse con el �m�rito� a quien va a suceder en el gobierno capitalino. El segundo frente lo conforma todo el aparato jur�dico de la naci�n, para el que L�pez Obrador no guarda el m�nimo respeto. No s�lo ha desacreditado a la mism�sima Suprema Corte de Justicia de la Naci�n, sino que ahora se lanza a acusar a los magistrados del Tribunal de estar siendo sobornados con �ca�onazos� de dinero y promesas de puestos en el futuro. En el tercer frente, la Iglesia, por segunda ocasi�n consecutiva, sus seguidores han invadido la Catedral para increpar al clero e insultar a sus prelados, por m�s que ahora los voceros perredistas digan que eso no lo orden� nadie. �Ellos iban a misa y tienen derecho a ejercer sus preferencias religiosas�, dijo el virulento vocero Gerardo Fern�ndez Noro�a. No se necesita ir muy lejos para encontrar con estas acciones la respuesta perredista al editorial del peri�dico oficial del episcopado del pasado d�a 6: �Una vez m�s, la Iglesia le recuerda a la clase pol�tica que el fin no justifica los medios; que nadie tiene derecho a hacerse justicia por mano propia, que no es �tico ni legal, y mucho menos democr�tico, afectar las garant�as y derechos de las personas. A nadie le es l�cito mentir, calumniar, insultar, incitar el encono o propagar campa�as intimidatorias para alcanzar sus fines, pues aunque estos fueran nobles, con tales procedimientos los acabar�an por pervertir y desvirtuar. El odio s�lo engendra intolerancia y por desgracia violencia�. Pero si los coalicionistas no ordenaron estos actos, tampoco los impiden y por m�s golpes de pecho que se den sus voceros la violencia est� presente ahora en los templos. El cuarto frente abierto por L�pez Obrador y sus voceros, los oficiales y los oficiosos, lo representa el Ej�rcito Mexicano. Ya no se trata �nicamente de un reto a la instituci�n armada a cuyos miembros ha colocado en la �fantocher�a�, y a su intentona de impedir el d�a 16 de septiembre la tradicional parada militar, lo que no habr� de conseguir. Ayer en M�rida, el secretario de la Defensa Nacional, general Gerardo Clemente Vega Garc�a confirm� que s� habr� desfile militar. Ahora sus panegiristas incluyen al Ej�rcito en el aparato gubernamental que seg�n ellos perpetu� el fraude electoral. Esta percepci�n es totalmente irresponsable e inadmisible. Todos ellos se dicen dispuestos a seguir a L�pez Obrador �hasta las �ltimas consecuencias�, sin pensar que los cuatro frentes que ha abierto su l�der los llevar� irremediablemente, no s�lo a la confirmaci�n de su derrota, sino al desprecio de la sociedad y, sin duda, a las consecuencias de ponerse fuera de la ley. |