MILENIO y Poresto
Abril 2 de 2008.

Fuerzas Armadas

Por Javier Ibarrola

� Guerra o negociaci�n

Ante el embate permanente de las fuerzas federales, que justo es decir ha arrojado resultados significativos, los l�deres del negocio m�s redituable del mundo debieron acercarse ya a las autoridades del m�s alto nivel para tratar de llegar a un acuerdo que �beneficie� a todos.


Por primera vez el presidente Felipe Calder�n, rodeado por sus �hombres fuertes� y a unas horas de lanzar un nuevo operativo armado en Chihuahua, afirma con firmeza que su gobierno �no negocia con criminales�, desde luego en referencia directa a los narcotraficantes.
La postura presidencial no pod�a ser otra. Sin embargo, esa sentencia abre por lo menos la duda respecto al rumbo que est� tomando la lucha contra el narcotr�fico.
Ante el embate permanente de las fuerzas federales, que justo es decir ha arrojado resultados significativos, los l�deres del negocio m�s redituable del mundo debieron acercarse ya a las autoridades del m�s alto nivel para tratar de llegar a un acuerdo que �beneficie� a todos.
Ha sido pr�ctica com�n desde hace muchos a�os las negociaciones entre autoridades y delincuencia, sobre todo a alto nivel.
Por otra parte el poder econ�mico de los narcotraficantes les da la capacidad de comprar la protecci�n de cuerpos polic�acos completos para seguir con sus negocios.
Incluso, como lo asegur� recientemente el general de Divisi�n, Sergio Aponte Polito, comandante de la II Regi�n Militar con sede en Mexicali, Baja California, los c�rteles han intentado convencer a los mandos militares para lograr un pacto.
Desde luego se antoja dif�cil pensar que haya quien, del lado oscuro, tenga la capacidad de picaporte para hablar directamente con el presidente de la rep�blica y proponerle un pacto.
Sin embargo, no es nada dif�cil que los l�deres de las grandes organizaciones criminales s� tengan personeros que puedan llevar el gran mensaje.
Por eso Felipe Calder�n no escatima tonalidades ni escenarios para decirle a la sociedad mexicana que su gobierno no negocia con criminales.
�Qu� pueden ofrecer los narcotraficantes al gobierno en un posible pacto?
El gobierno dice que no negocia con criminales �que atentan contra la vida, integridad y libertad de los mexicanos�.
�Ser� ese el principal objetivo de los delincuentes de alto nivel? No lo creo. El objetivo es el dinero que en cantidades inconmensurables produce el paso de la droga a Estados Unidos, principalmente.
Si el narco en una posible negociaci�n le ofrece parte de ese caudal de oro al gobierno, se cerrar�a las puertas. Entonces, la negociaci�n se fijar�a en lo que m�s le preocupa al gobierno: que la sociedad pierda confianza en las instituciones, que �stas caigan por el antiguo camino en manos de los delincuentes y el Ej�rcito quede en el peor de los rid�culos. Quiz�s ofrecer�an tambi�n, aunque nadie se los creer�a, que disminuir�an sensiblemente la venta de droga al menudeo en el territorio nacional y, sobre todo, bajarle el tono a la violencia generalizada.
Porque ese parece ser el ofrecimiento de mayor peso que pudiera hacer el narcotr�fico al gobierno de Felipe Calder�n: dejar de matarse en las calles y organizarse en sus flamantes residencia y oficinas, para que el negocio de para todos.
Pero Felipe Calder�n tampoco puede aceptar ese tipo de pactos, aunque ya no quiera balaceras en las calles ni m�s �h�roes�, como los �ltimos soldados que cayeron en un enfrentamiento en Badiraguato, Sinaloa, en el que murieron dos y resultaron otros dos heridos. Ya se ve que la delincuencia ya le perdi� el miedo al Ej�rcito y su poder de fuego.
Por eso el Ej�rcito y la Fuerza A�rea, as� como elementos de la Procuradur�a General de la Rep�blica y la Polic�a Federal Preventiva integraron una fuerza letal, llamada Operaci�n Conjunta Chihuahua, encaminada a acabar con la violencia en ese estado.
Como nunca antes en estos casos, se est�n empleando contingentes de alta preparaci�n, armamento de �ltima generaci�n y veh�culos de todo tipo para cercar a los delincuentes.
Es decir, despu�s de aquellos operativos de principios de sexenio, finalmente se decide Felipe Calder�n a una guerra en toda su expresi�n, esperando ganarla a sangre y fuego, antes que caer en la tentaci�n de un pacto con la delincuencia, que no significar�a ora cosa que la debilidad de su gobierno.
Y la fuerza es de tal magnitud, porque dado el caso de que en efecto le haya propuesto una negociaci�n al gobierno federal a cambio de pacificar el negocio, y �ste lo haya rechazado, en la letra chiquita del pacto se habr�a establecido recrudecer al m�ximo la violencia y llevar, principalmente al Ej�rcito, a su l�nea de �ltima defensa.

De imaginaria

El universo que conforman los militares retirados es harto convulso. En este espacio siempre han tenido cabida el sentir de todos ellos, aunque quiz�s su precaria situaci�n es tal calibre, que suelen revertir sus posiciones. Un oficial retirado que le sirvi� a nuestro pa�s durante 23 a�os, �y que estoy cansado de seguir viendo lo mismo hasta hoy ([email protected]) se queja de que quien esto escribe �tal parece que s�lo usa este tema para tener algo de que hablar�. Y me recomienda �investigar� y ver cu�n es la situaci�n de las fuerzas armadas en estos momentos. Y esto se entiende porque seg�n la mayor�a, las mejoras prometidas por el presidente no acaban por llegar a los bolsillos de este sector del Ej�rcito. Ese es el estado de
�nimo de muchos militares retirados.
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