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Ella
sabe que deber�a estar agradecida, pero es dif�cil serlo cuando tu familia
esta separada, tu hermano mayor esta desaparecido y el �nico chico que
realmente has querido esta enamorado de tu mejor amiga. Es dif�cil sentirse
agradecido con los dentistas que han dejado que te quedes en su casa sin
preguntas, cuando tu padre esta luchando una batalla perdida, cuando tu
madre esta en el hospital y la hija de esos dentistas esta sentada en su
cama, leyendo cartas de amor de Harry Potter.
Ginny Weasley es desagradecida, y se odia por ello.
Aunque no lo puede detener. Cuando ve a Hermione entrar por la puerta con
otra carta en la mano le duele el estomago. No es justo el estar resentida
con Hermione por esto, Ginny lo sabe, no es su culpa que Harry sienta eso.
Pero la destroza por dentro.
�Y
Ron que? Tan lejos, viviendo en Rumania con Charlie mientras se esconde de
mort�fagos que lo buscan... tampoco es culpa de Harry, el no pidi� esto. No
fue su intenci�n que Voldemort tratara de llegar a el a trav�s de los
Weasleys. El lo siente, y eso es todo lo que importa.
Para
Dumbledore, por lo menos.
Ginny se pregunta si Ron extra�a a Hermione tanto como ella lo extra�a a el.
Eso es lo raro, ella lo extra�a mucho, aun cuando pasa todos los d�as
leyendo y re-leyendo las cartas de Harry. Ginny lo sabe porque ha visto a
Hermione mirar en secreto a la foto de ella y Ron tomada en sexto a�o cuando
piensa que nadie la ve.
Pero
Ginny siempre esta viendo. Ella aprendi� a hacerlo, a estar siempre alerta.
Vigilancia continua, Moody- o Crouch, o quien sea que fuera el - hab�a
estado correcto en una cosa. Si no prestas atenci�n, pagas el precio. Mira a
Bill. El pago una suma alta por no cuidarse a si mismo � su propia vida.
Ginny se pregunta si Draco Malfoy puede dormir en las noches.
Ella
no puede. Al momento que cierra los ojos las pesadillas empiezan, despierta
o no. Un remolino de im�genes, muerte, sangre... dos veces ha visto a Harry
muerto, dos veces ha llorado mientras duerme.
Parece que no puede olvidar donde esta.
O
porque esta aqu�.
Hermione sabe que tiene esas pesadillas, pero nunca las ha mencionado en voz
alta o le ha preguntado a Ginny que es lo que ve. Por eso, Ginny esta
agradecida.
Recostada en su cama, sus ojos se fijan en las cartas que est�n sobre es
vestidor de Hermione. Algunas est�n abiertas, algunas no.
Todas son de el. Ella reconoce la escritura y la tinta escarlata que
Hermione le regalo en navidad. Solamente las quiere agarrar, abriras y leer
lo que el escribe. Quiere saber lo que el piensa, lo que esta haciendo, todo
las emociones que el siente cuando se aproxima a la guerra.
Aunque las quiere ver, no lo har�.
Esas
cartas no son para ella.
Asi
que duerme.
Esta
obscuro cuando despierta, el cielo afuera esta totalmente negro. La casa
entera parece despertar al mismo tiempo, y casi inmediatamente, Ginny
escucha a Hermione levantarse de su cama rapidamente, y casi al mismo tiempo
esta junto a su cama despert�ndola.
�Ginny. Hay alguien en la puerta.�
La
sangre se le congela. Alguien. �Quien llegar�a a la casa de los Grangers a
mitad de la noche? �qu� querian?
�Vamos�. Dice Hermione urgentemente, sacando aGinny de las sabanas y
jal�ndola de la mano. �Vamos a ver.�
Sus
palabras sorprenden a Ginny. No puede crees que Hermione quiere hacer esto,
ir a enfrentar un posible peligro, solo ellas dos solas. La siempre
nivelada, mas lista y precavida Hermione.
Casi
como si supiera quien es.
Ginny sigue a Hermione, sintiendo como gusanos adentro de ella. Esta
asustada, mas all� de lo razonable y posible. Regresa, dice una voz en su
cabeza mientras sus pies siguen el pasillo alfombrado, no seas tonta. Esto
es rid�culo.
No
puedes dejan que te atrapen a ti tambi�n. Como a
Bill.
�Shhhhh....� susurra Hermione, y todo lo que Ginny puede ver de ella esun
ojo y la silueta de su cara. La casa esta obscura y llena de sombras a esta
hora.
Respira profundamente mientras se acercan a la puerta. Puede ver una figura
obscura a trav�s del cristal. Hermione extiende la mano lentamente, su mano
justamente arriba de la ranura del correo donde todas las cartas de Harry
han llegado. Ginny cierra los ojos. No puede olvidar las cartas.
La
puerta se abre. La luz de la luna ilumina a una figura alta, sola mas all�
de la puerta. Silencio. Finalmente, el habla.
�Hola� su voz es �spera y rasposa.
Hermione contesta.
�Hola, Harry.� Respira, con su mano aun en la
puerta.
Ginny se congela por un momento. Abre sus ojos, sin cr�elo y con miedo. Alza
su mirada.
Realmente es el.
Harry ha llegado finalmente.
�Ginny,� el dice, mirando sobre el hombro de Hermione, como si no existiera,
y todo lo que existe entre el y Ginny es aire. �Tengo algo que decirte�
No
puede respirar.
*
No
puede ser, piensa, luchando por no llorar. No puede ser posible...
No
puede haber desaparecido.
�Ha
estado desaparecido por mas de dos semanas ya.� Harry dice roncamente,
mir�ndola cuidadosamente. Hay un toque de restricci�n en su voz, un leve
tono que flota en el aire entre ellos, invisible. Ella siente que el le
quiere decir algo, pero lo que sea, no se dejara
decirlo.
�Esto... �lo sabe Hermione?�
�Si�
Respira.
No
lo puede mirar a los ojos.
Silencio. Las sombras son un buen lugar para esconderse, ella piensa. Esta
agradecida que hay muchas sombras en la cocina de
Hermione. No se han molestado en encender ninguna de las luces. Simplemente
est�n sentados, juntos, solos en la oscuridad. Hermione ha ido arriba en
busca de cobijas y almohadas para Harry.
��Se
lo explicaremos a mama y papa en la ma�ana� dijo antes de subir de
puntillas.
Los
labios de Ginny forman las palabras sin querer.
��Y.. ron?� pregunta.
�El
esta bien.� Harry mira a la ventana obscura, su cara iluminada por la
l�mpara de la calle. Su voz es suave, pero firme y s�lida, rompe el
silencio, siendo lo �nico que mantiene a Ginny en el lugar. Si el habla de
nuevo, tal vez corra. Si la mira no sabr�a que hacer.
�Esta molesto...� continua Harry, bajando su vista a sus manos. Una cicatriz
corre desde su pulgar hasta el centro de su mu�eca. La recorre con un dedo,
mir�ndola ausentemente. Una vez mas ella puede sentir la duda. El quiere
decirle algo. Harry abre su boca y pausa.
�Todos lo estamos�
Eso
no es lo que quer�a decir.
�Mi
mama... tengo que decirle� dice Ginny, de pronto pensando en su madre, la
fr�gil se�ora Weasley que ha envejecido mas en este a�o que en todos
aquellos en los que cri� a siente hijos. Los vestigios de la guerra eran
mayores de los que cualquiera de ellos hab�a pensado.
�Ella lo sabe.�
Su
madre lo sabe. Ron lo sabe. Hermione lo sabe.
Solo
Ginny no sabia. Pero ya lo sabe.
Ahora.
Cuando es muy tarde para hacer algo.
�La
visite antes de venir aqu�,�dice, girando la cabeza en un
angulo. La luz de la ventana solo cae en la
mitad de su cara, la mitad con la cicatriz. Siente escalofr�os sin raz�n
alguna. El continua hablando sin notarlo.
�Ella la esta pasando, pero apenas�
Ginny exhala. No parece que estuviera aqu�,
todo parece ser un sue�o, el tipo de sue�o que nunca empez� en el primer
lugar, pero que nunca terminara.
Percy.
�Lo
siento tanto�
�nunca lo supe� las palabras escapan sus labios sin ella quererlo.
Harry la voltea a ver, en una forma que no puede soportar. Lucha la urgencia
de esconderse, de cubrir la cara entre sus brazos. No tiene lagrimas, pero
se siente segura de que deber�a haber.
El
habla despu�s de un momento.
�Lo
sabr�as si hubieras le�do mis cartas�
��Tus cartas?� dice en sorpresa. �Las cartas que le envi� a Hermione?.
�Porque pensar�a el que ella leer�a sus cartas?. Si no eran para ella...
�Si,
te envi� siete cartas antes de rendirme. Nunca me respondiste�
Su
mente entera estaba en shock. Esas cartas... �eran para ella? Pero... de
repente record� la voz de Hermione.
�Deberias leer estas cartas. Ginny... son de Harry�
�Estoy un poco ocupada por el momento...� ella hab�a contestado, dando otro
pretexto para evitar leerlas, pregunt�ndose porque Hermione querr�a
torturarla de esta forma. Ella sabia los sentimientos de Ginny hacia Harry.
�Tal vez mas tarde...�
�Esta bien, las dejo aqui para ti�
Nunca las hab�a tocado, y ahora se arrepent�a.
�Yo...� dice ella, balbuceando. Se sent�a totalmente est�pida. �Yo � yo
pense que eran cartas de amor.�
El
la mira a la cara, su expresi�n seria y calmada. Ella nota que maduro es,
cuanto ha crecido en el verano.
�Yo
nunca dije que no lo fueran�.
FIN
Traducido por: Kazte
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