UN BASTIÓN DE LA FE
LA TRADICION CATÓLICA EN BRASIL
"IGLESIA DE NUESTRA SEÑORA DE LA CONCEPCIÓN",
EN NITEROI, ESTADO DE RÍO DE JANEIRO
Nosotros no queríamos más que conocer un poco la doctrina católica, y tuvimos un maestro de gran valor, llamado Gustavo Corçao, que aliaba su gran inteligencia y conocimiento de la doctrina de Santo Tomás de Aquino, con la formación espiritual, dada la ausencia de sacerdotes en que vivíamos ya desde hacia años.
Nosotros no queríamos más que permanecer católicos en medio de la crisis que cayó sobre la Iglesia, y recibimos varias veces a Monseñor Lefebvre en Río de Janeiro, cuando venía de visita a las fundaciones que la Fraternidad Sacerdotal San Pío X tiene en la Argentina, quien nos dio el honor de su amistad y en ocasión de sus cuidados pastorales.
Nosotros no queríamos otra cosa que rezar pidiendo a Dios muchos sacerdotes, muchos santos sacerdotes, y de este pequeño grupo de Río de Janeiro, se ordenaron ya seis sacerdotes tradicionalistas -cuatro benedictinos y dos de la Fraternidad San Pío X-, habiendo actualmente otros dos en formación.
Nosotros no queríamos más que un sitio simple y humilde para celebrar la Santa Misa, y nos contentábamos con un salón de fiestas, con un garaje. Pero la Santísima Virgen Maria quiso darnos una verdadera iglesia. Podríamos resumir así la historia de la iglesia Nuestra Señora de la Concepción, en Niteroi, que inauguramos, en el último noviembre, con la presencia de S.E. Mons. Alfonso de Galarreta.
Un pequeño grupo de los alumnos de Gustavo Corçao fundaron en el año 1968 el movimiento "Permanencia". Después de todos esos años de combates, después de veintidós años de edición de la revista "Permanência" (que hasta 1990 ha llevado a todas partes de Brasil la doctrina tradicional de la Iglesia, junto con la traducción y edición de muchos libros importantes para la perseverancia en la fe y la formación católica), llegaron a alcanzar un desarrollo milagroso.
No es que el número de personas haya crecido mucho, pero se puede decir que la firmeza y el espíritu de familia caracterizan a los católicos de Río de Janeiro y de Niteroi. Y el patrimonio dedicado a la Tradición es considerable: además de la pequeña Capilla San Miguel, construida por Julio Fleichman en su propia casa, hoy en día poseemos, en Niteroi, un terreno de 37.000 m2, con una casa de seis habitaciones para retiros y para recibir a los sacerdotes
de paso, un gran salón, cuatro salas de catecismo y otras dependencias.
Actualmente, al lado de esta casa se yergue una bella iglesia, con un altar de granito macizo torneado con columnas, con la mesa de comunión y el arco del cruces también hechos de granito, impresionantes puertas, el piso de granito y vitrales de elogiable calidad.
Nuestra bella iglesia fue inaugurada el domingo 18 de noviembre de 2001, anticipando la fiesta de Nuestra Señora de la Concepción. Si bien no fue posible realizar todo el ritual de la consagración de una iglesia, lo cual si tuvimos la gracia de ver el 8 de diciembre de ese mismo año en el Seminario de La Reja, al menos recibimos el don de ver la consagración del altar, después de la bendición solemne de la iglesia. Y con esto, cumplimos diez años de celebrar la Santa Misa según el rito de San Pío V en Niteroi.
Diez años, si, puesto que el 8 de diciembre de 1992 habíamos celebrado por primera vez la Misa, en un salón de fiestas, dentro de un edificio de departamentos, donde tuvimos que permanecer durante un año.
De las cuatro familias de Niteroi que frecuentaban la Misa en la pequeña capilla San Miguel, en Río de Janeiro, pasamos rápidamente a ser algo más de cuarenta personas.
A fines de 1992, pudimos comprar una pequeña casa e instalamos la capilla en el garaje. Allí permanecimos más de un ano y medio, y ya éramos más de sesenta fieles cuando compramos el gran terreno donde hoy nos encontramos.
Todos estos cambios de sitio se hicieron o se decidieron durante la novena de Nuestra Señora de la Concepción. En 1992, la primera Misa; en 1993, la compra de la casa; en 1994, la venta de la casa. La Virgen Maria siempre estuvo presente de modo muy sensible, operando verdaderos milagros.
La misma construcción de la iglesia fue obra Suya. Hoy, observando la grandeza y la calidad de todo que se ha hecho, no tenemos razón para dudar de esto, pues construimos esta iglesia en un año y medio. Nuestra Señora tenía prisa.
Las gracias que nos llegaron por la nueva iglesia ya se pueden sentir: todos están asistiendo a la Misa de modo más atento, más piadoso. Todos sienten el gusto de quedarse allí, rezando, ante un verdadero altar.
UN BASTIÓN DE LA FE
Al mismo tiempo, todavía hay mucho que hacer. Además de terminar el exterior, necesitamos construir una escuela, para preservar a los niños de la contaminación de los colegios modernos.
Aunque el sacerdote que esto escribe no es de la Fraternidad San Pío X, todas las familias de Río de Janeiro y Niteroi se sienten unidas a Monseñor Lefebvre, a los Obispos de la Fraternidad y a todos los sacerdotes amigos que suelen visitarnos.
Tampoco podríamos dejar de agradecer, especialmente, a Mons. de Galarreta, por su atención y protección, por su ayuda constante, espiritual y material, en estos anos de duro combate.
A todos los que quieran ayudarnos, nuestros agradecimientos y nuestras oraciones. La Misa del primer domingo de cada mes se celebra por las intenciones de nuestros bienhechores.
DOM LOURENÇO FLEICHMAN, O.S.B.
"Capela Nossa Senhora da Conceiçâo"
Estrada Matapaca 333,
24320- 520 - Niteroi - RJ,
Brasil
e-mail: [email protected]
pagina web:
www.capela.org.br