LA MORAL Y DOCTRINA DE LA IGLESIA CATOLICADOMINGO DESPUES DE LA ASCENCION1 Abril de 2003 |
Sermón del Domingo
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El primer domingo después
de la Ascensión al cielo de Nuestro Señor Jesucristo; nos
recuerda la base fundamental de la ortodoxia católica. El misterio
de la Santísima Trinidad.
Contrario a las adulaciones de los modernistas, incluyendo a su líder
Karol Wojtila alias "Juan Pablo II", existen tres Personas en
un solo Dios.
El Espíritu Santo procede del Padre y del Hijo, no tan solo del Padre como los in ortodoxos "ortodoxos" han obstinadamente mantenido por cientos de años.
Cuando Jesucristo prometió el Paráclito, claramente le atribuyó todas las cualidades inherentes a una persona: Inteligencia y voluntad.
Jesucristo hace su promesa. Agrega que enviará al Paráclito del Padre "Quien procede del Padre." El titubear en esto e insistir que el Espíritu Santo sólo procede del Padre es una obstinación típicamente herética o lo que es lo mismo una obsesión aferrada al error.
El Espíritu Santo también es llamado el Espíritu de Verdad y ¿Qué es lo que hará Espíritu de Verdad? ¿Enseñará este espíritu de verdad alguna doctrina nueva en conflicto con la doctrina de la Iglesia que es Una, Santa, Católica y Apostólica? De ninguna manera.
Ahora bien, el Espíritu Santo dará testimonio respecto a Jesucristo. Siendo el Espíritu de Verdad quien da este testimonio concerniente a Jesucristo, debe se verdadero.
A los apóstoles y a sus sucesores se les dijo que, ellos también darán testimonio de Jesucristo. Esta garantía es dada sólo a sus apóstoles y a sus legítimos sucesores. Esto como consecuencia del echo que los apóstoles fueron los únicos que recibieron en privado lo que Jesucristo les enseñó y que toda doctrina cierta es comunicada a la comunidad de creyentes por los apóstoles y sus legítimos sucesores.
Dar testimonio significa ser testigos vivientes de la verdad de alguien o algo. La lógica y la psicología honesta, salidas también de las Escrituras, nos dan muchos ejemplos de, la en algunas ocasiones complicada, actitud testimonial de la verdad.
Las Escrituras requieren de por lo menos dos testigos para que exista alguna seguridad de la verdad, porque ni un testigo puede estar mintiendo al otro ni estar sujeto al capricho de la imaginación de este. Ambos son el resultado del efecto de la realidad objetiva. La verdad y la realidad son intercambiables; pero la mentira y el error jamás lo serán.
Esta es una razón por la cual nuestra Santa Madre la Iglesia, es muy precavida a la hora de emitir sus juicios. Ella es la única protectora de la verdad, es a esta Madre de Verdad que todo el género humano debe dirigirse en busca de la verdad y la justicia. Al hacerlo de otra manera, el ser humano sólo estaría siguiendo el camino de su autodestrucción.
Debido a que no hay marcha atrás en la historia, sólo podemos construir sobre las verdades recibidas de los representantes legítimos de nuestro Señor, aquí en la tierra. Los cismáticos y los herejes no son, evidentemente representantes de Jesucristo. Son más bien los que nos "arrojarían fuera de la Sinagoga" y nos asesinarían bajo el falso pretexto de estar sirviendo y haciendo la voluntad de Dios.
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