

Es considerada
como una de las villas más emblemática de los pueblos rojos
de la sierra de Ayllón, además en los últimos años
se han restaurado gran cantidad de viviendas conservando el estilo arquitectónico
típico de Madriguera y Villacorta. El uso de la arcilla y la piedra
rojiza de de la zona hace que las casas tengan un encanto especial.
Cabe destacar
la Iglesia de San Pedro en la cual podemos apreciar una magnífica
espadaña construida con piedra roja y a un costado la existencia
del cementerio. En su interior posee varias piezas de plata, entre las que
sobresale la cruz procesional del S-XVII y una custodia de sol hecha por
Alfonso de Lizcaino en la segunda mitad del siglo XVI en Sigüenza.
En sus alrededores existe una fuente de aguas ferruginosas y restos de una
antigua mina de Caolin .




