MANUAL PARA EXTRANJEROS DE CÓMO INTERPRETAR LA
SITUACIÓN DE LA DEMOCRACIA VENEZOLANA
Autor: Daniel G. Cardozo
Marcano
Realizado en Venezuela
Julio del 2003
Todos los Derechos Reservados
Publicado por Internet en
Frente Democrático
http://es.geocities.com/frentedemocratico
INTRODUCCION
La
realización de este ensayo es mi contribución para que los ciudadanos del mundo
puedan leer y ver la percepción de un
venezolano común sobre la situación política que se vive en la actualidad en
Venezuela.
Se toca dentro de este escrito la
enorme influencia que esta demostrando tener la ideología política y forma de gobierno Cubano y su Dictador Fidel Castro sobre el estilo de
gobernar, proyecto político, políticas financieras, económicas, sociales y
militares del actual presidente de Venezuela Hugo Chávez, demostrándose que no es casual su acercamiento y notoria admiración por este dictador y su
visión compartida del modelo revolucionario de corte comunista que desde la
isla intentan exportar al resto de América Latina empezando por Venezuela.
Existe una concepción del régimen
comunista Cubano muy idílica y romántica desligada de la realidad que vive ese
oprimido pueblo, reforzada por la idea de “héroe anti-yanqui”
que posee en círculos intelectuales de Europa y varios países de América, cuestión
ya no solo pasada de tiempo sino total y absolutamente anacrónica e
insostenible puesto que el régimen cubano, quien antes vivía de la extinta Unión
Soviética y que ahora vive o subsiste de la inversión europea y de las
facilidades financieras dadas por el gobierno venezolano no pude ya justificar
su existencia ni la enorme y brutal
pobreza a la que somete a su población.
Este régimen entonces, busca en
Venezuela y más concretamente en su presidente un aliado para continuar existiendo
en detrimento tanto de su población como de la de Venezuela, población que ha
manifestado un enorme rechazo al acercamiento cada vez más aberrante del
Presidente Chávez hacia el dictador cubano.
Parte del problema venezolano y una de
las mayores causas del creciente rechazo de la población hacia su presidente es
precisamente eso: la absurda pretensión del presidente Chávez de importar el
modelo de gobierno cubano e implantarlo en Venezuela, cuestión que ha hecho de
manera solapada y muy bien disfrazada, el incumplimiento manifiesto de su promesa
electoral, la violencia y el terrorismo de estado creado tanto por él como por
algunos de sus seguidores organizados en células terroristas bajo el disfraz de
“Círculos Bolivarianos”, la forma autoritaria y soberbia de ejercer la primera
magistratura, la corrupción galopante, además de que ha demostrado una inmensa
incapacidad e ineficiencia en la conducción del país creando situaciones
sociales nunca antes vividas, divisiones entre los ciudadanos, odios que
parecen irreconciliables y una progresiva destrucción del aparato productivo de
la nación, dejando a la población al borde de un colapso económico sin
precedentes históricos en este país.
Si a esto sumamos el hecho que el
estilo de gobernar del presidente es absolutamente violento, autocrático y
grosero hacia todo factor de opinión o corriente de pensamiento que no le sean
afectos y que trata por todos los medios de promulgar leyes que limiten a
parámetros inconcebibles las libertades básicas de los ciudadanos para así
poder imponer un sistema de gobierno donde el estado sea ente rector y
administrador de las mismas, en pocas palabras una “dictadura democrática” o
una “dictadura constitucional”, conceptos ambos que intentare desarrollar en el
siguiente escrito pues estas leyes le
permitirían gobernar como un dictador pero dentro del marco legal por el
impuesto, se entiende porque un pueblo amante de la libertad se opone tanto a
que esta sea confiscada por el capricho y las ansias de poder desmedidas de un
gobernante, electo democráticamente pero que no actúa como un demócrata.
Esta es también
la narración de diversos hechos ocurridos en Venezuela y la visión de un
venezolano que desea transmitir al mundo su punto de vista y representa el
compendio de la percepción de muchos otros que así como yo, nos oponemos no a
un cambio en las bases y la estructura de la democracia, necesario y que de ser
ejecutado de forma democrática y para beneficio de todos seria ampliamente aceptado,
sino al cambio “revolucionario” como
constantemente dice el presidente y a la instauración en esta nación de una
dictadura legalmente constituida.
Por favor, divúlguenlo si
les parece adecuado y expónganle a los extranjeros que no nos comprenden por lo
menos el punto de vista de un venezolano joven que ha vivido en carne propia y
de cerca toda esta historia de violencia y caos político que tuvo su génesis un 27 de Febrero de 1989 y
que aun continua, cada vez mas acentuada y mas violenta.
™ Daniel G. Cardozo M.
Venezolano
Julio 2003
I PARTE: ¿POR QUE LOS VENEZOLANOS SE OPONEN AL
RÉGIMEN DE HUGO CHÁVEZ FRÍAS?
Este escrito que fue entregado por Internet en tres partes y ahora ampliado y compilado en uno solo, y es mi forma de seguir el consejo de un venezolano que reside en el extranjero quien hizo varias observaciones muy ciertas acerca del lenguaje que muchos foristas y escritores como yo, usamos para describir a los personajes y situaciones mas notorias de nuestro entorno político, así como una manera de mejorar lo poco claro que describimos en forma mas universalmente comprensible la situación del país, pues si bien todos los venezolanos sabemos a quien nos referimos cuando hablamos del Carnicero de Miraflores (Miraflores es el nombre del palacio de gobierno y lugar donde en sus cercanías un 11 de Abril de 2002 ocurrió la mayor masacre política de los últimos tiempos) o del prófugo de Bárbula (principal hospital para enfermos mentales en la ciudad de Valencia, Capital del estado Carabobo), los lectores no venezolanos a veces no comprenden muy bien porque nosotros los venezolanos nos referimos acerca del presidente como loco, asesino, tirano o dictador y estemos combatiendo a un gobierno legitimo en origen, con siete comicios electorales ganados por ellos y que según el gobierno y sus seguidores ha soportado no se cuantos “golpes de estado y magnicidios” ejecutados por los “fascistas, golpistas y terroristas” que se oponen al gobierno, legitimo de origen pero ilegitimo en ejercicio por haber cometido innumerables violaciones a la constitución, a las leyes y a la organización y funcionamiento del estado.
Para entender esta situación actual, primero que nada los Norteamericanos y Europeos principalmente, deben de tomar en cuenta que ellos, a pesar de dos guerras mundiales, la guerra fría y otros conflictos internacionales e internos, han disfrutado o han logrado obtener en casi todos estos países sistemas de gobierno democráticos, plurales y que aun con ciertas aberraciones que para mediados y finales del siglo XX existían en algunos de esos países (U.S.A. la segregación racial, Sudáfrica el Apartheid, Europa Oriental con dictaduras soviéticas, España con la dictadura de F. Franco, etc.), sus sistemas de gobierno y sus pueblos, por si mismos permitieron, facilitaron o impulsaron el mejoramiento de las libertades ciudadanas y la igualdad ante la ley para todos, con sus luchas, con sus sufrimientos, pero el sistema permitió en casi todos ellos que la población expresara sus diferencias con el sistema y el sistema OYÓ Y CAMBIO para bien de los ciudadanos y fueron esos mismos ciudadanos los que exigieron esos cambios y los lograron, no sin resistencia de los grupos interesados en que esas aberraciones existiesen, pero los gobiernos oyeron a ambas partes y la justicia operó de forma correcta y sus dictámenes fueron observados y acatados, no sin problemas, pero acatados y cumplidos y aun en países de Europa donde se vivía bajo el signo del comunismo soviético, la presión de los ciudadanos y de la comunidad internacional dieron paso a cambios democráticos de los que ahora estas naciones disfrutan, incluso en la ex Unión Soviética.
Para empezar con el tema, Venezuela logró salir de su ultima dictadura del siglo XX el 23 de Enero de 1.958 cuando un movimiento cívico-militar derrocó al General Marcos Pérez Jiménez, militar venezolano que estuvo 10 años al frente del poder, que si bien realizo obras de infraestructura y modernización del país importantes, también conculco todo tipo de libertades individuales y fue el responsable de atrocidades horribles, crímenes políticos, violaciones de los derechos humanos y oprimió al pueblo durante el tiempo que fue dictador. Ese movimiento o revolución que derroco al dictador Pérez Jiménez fue liderizado por los partidos políticos AD (socialdemócrata) y COPEI (democratacristiano) y otras corrientes políticas incluido el partido comunista (PCV) quienes desde la clandestinidad sufrieron una enorme cantidad de muertos, torturados, detenidos y exilados por protagonizar una lucha con un fin único: eliminar la dictadura y permitir en Venezuela la instauración de un sistema democrático. En las décadas subsiguientes (60 y 70) hubo muchos intentos para dar golpes militares, guerrillas auspiciadas desde la Cuba comunista, dos intentos de invasión a Venezuela por operadores comunistas del régimen de la Habana y movimientos subversivos nacionales que procuraban generar zozobra e inestabilidad política, pero la población que venia de sufrir largos años de dictadura y viendo que la democracia era un logro largamente anhelado y sin deseos de volver atrás, y unos partidos políticos decididos a mantener la democracia, lucharon y derrotaron estos intentos tanto de revolución comunista como de subversión del orden democrático y constitucional tan duramente logrados.
Desde ese tiempo hasta 1998, la alternabilidad en el poder fue la norma; cada 5 años se elegía a un nuevo presidente y nuevas autoridades civiles, y si bien los dos partidos mayoritarios AD y COPEI mantenían casi cíclicamente la presidencia de la republica, el congreso fue siempre multicolor, con gente de todos los partidos y no pocos presidentes gobernaron con congresos donde ellos no tenían mayoría absoluta, la negociación y el acuerdo fue la norma, a veces mal implementado y solo por intereses particulares, pero perfectible y mejorable y en casos de mayorías, siempre fue posible gobernar en consenso.
Una parte de los dirigentes de esos partidos, desgraciadamente, se apartaron de la moralidad, la transparencia y la honestidad y cometieron tanto errores políticos como actos de corrupción escandalosos que hicieron que una población asqueada de ver como eran muy pocos los esfuerzos para poner orden a esas situaciones, le dio la espalda a la política y realmente muy pocos se hicieron participes de ella, dejando en manos de unos pocos el destino de muchos y esto degeneró en la perdida de credibilidad ante la población tanto de los partidos como de los políticos y los gobernantes.
El 4 de Febrero de 1992, en horas de la
madrugada, los vecinos del Centro de Caracas nos despertamos con el sonido de
las ametralladoras y los gritos de los soldados. Esa madrugada, un teniente
coronel, junto con un grupo de otros comandantes en las principales ciudades
del país, decidieron que ese era el día para sublevarse en contra del orden
constitucional, el gobierno y la democracia.
Confesado por ellos mismos, quienes aseguraron
que tenían años planificando esa acción, pero no habían encontrado el momento
adecuado ejecutaron dos intentos de golpe de estado con participación de un
grupo importante de las fuerzas armadas. La excusa presentada por ellos: que un
gobierno DEMOCRÁTICAMENTE ELECTO había con su forma de gobernar, perdido la legitimidad de ejercicio, que el
Presidente de entonces, Carlos Andrés Pérez principal figura de AD, había
permitido, avalado y hecho por si mismo actos de corrupción y por eso, por
haberse violado la soberanía de la republica por parte del presidente, por
haber él violado la constitución ellos decidieron derrocar a ese gobierno.
Esa es de manera condensada la “excusa” que han dado esos militares para haber dado un GOLPE DE ESTADO, con armas, tanques, soldados en la calle, muertos y destrucción, golpe que falló y fue abortado por el Ejército Venezolano leal a la constitución vigente de entonces, pues de ninguna forma, esos militares tenían ni el derecho ni el deber de sublevarse contra el poder civil, ELEGIDO DEMOCRÁTICAMENTE, LIMPIAMENTE Y EN ELECCIONES LIBRES.
Ese mismo presidente que ellos trataron de derrocar por las armas fue quien empezó a dar amnistía a los mismos golpistas que trataron de romper el hilo constitucional y ese mismo presidente fue destituido, enjuiciado, encontrado culpable, condenado y hecho preso por EL CONGRESO, LA FISCALIA Y LOS TRIBUNALES, tras una investigación de la Fiscalía General de la Republica que demostró su participación en actos graves de corrupción, investigación que por cierto, ya estaba marchando para cuando esos militares decidieron dar el golpe del 4 de Febrero de 1992 y un segundo golpe el 27 de Noviembre de ese mismo año también fallido.
El presidente Rafael Caldera fue para mi punto de vista, el último presidente democrático y demócrata que se ha tenido, y el fue quien dio la libertad a ese golpista del que hablaremos luego, y no solo le dio la libertad, sino que le dio libertad y le restituyo sus derechos políticos, derechos que la ley indica que pierden los presos, condenados y aquellas personas que hayan sido enjuiciados por crímenes violentos, pues seria ilógico y eso lo entienden mejor los extranjeros, que una persona que estuvo presa por estafa agravada sea Contralor o que haya estado preso por asesinato sea el Fiscal o pueda optar por algún cargo publico de elección y mucho menos la Presidencia de una nación. Eso es algo inaceptable en cualquier país del mundo civilizado, pero en Venezuela, al parecer eso no importó ni importa y eso actualmente lo demuestra la cantidad de funcionarios públicos que habiendo estado incursos en hechos delictivos tanto crímenes políticos, de subversión, estafa, robo y asesinato, actualmente forman parte de los poderes públicos del país. Ministros, diputados, concejales y alcaldes “revolucionarios” poseen prontuarios policiales suficientemente fidedignos y notorios.
En 1998 se convocó como decía la ley a
elecciones y ese golpista quien no fue el líder del movimiento pero si el único
que sacó provecho de el, era candidato. Usó como estrategia promocional de su
persona una imagen de luchador y promotor de cambios haciendo uso de su
participación en un golpe de estado en contra de un gobierno conocido como
corrupto y cuyo presidente fue enjuiciado por esos cargos y como estandarte, la
lucha contra la corrupción, la mala imagen de los partidos mayoritarios, la
enorme desigualdad social existente, el descrédito de los políticos y la enorme
división existente entre los partidos por el mantenimiento de sus parcelas de
poder.
Llevó un mensaje que la gente esperaba oír pero que en boca de ese golpista sonaba más creíble. Ese mismo golpista llamo a la desobediencia civil contra el gobierno de Rafael Caldera, llamo a derrocar al gobierno, llamo a la gente a sublevarse en contra del estado democrático, pero también prometió prosperidad, prometió lucha férrea contra la corrupción, prometió trabajo y libre empresa, prometió reducir el tamaño del estado, prometió mejorar los programas sociales, en pocas palabras: prometió todo aquello que los venezolanos aspiraban tener pero que en boca de los partidos tradicionales sonaba como otra mentira más, pero en boca de él, quien inteligentemente concentró su campaña en reunir la frustración y el odio de los venezolanos hacia un sistema político que no cumplió con sus expectativas, sonaba como algo posible de lograr, sobre todo porque él había sido líder de una sublevación en contra de ese mismo sistema que no aportaba soluciones ni a tiempo ni tangibles a una depauperada población.
Esta vez, logró su objetivo, se hizo presidente, pero en su acto de proclamación diría las palabras que para siempre marcaron a su forma de gobernar, pues en ellas se podía avizorar la tendencia totalitarista que vendría después: “Juro sobre esta moribunda constitución”. Para los que lo adversamos desde el día que se levanto en armas en contra de la democracia, dichas palabras fueron premonitorias y los que las escuchamos nos llevamos las manos a la cabeza y dijimos “este hombre es un dictador disfrazado de demócrata, un lobo disfrazado de oveja”.
Siete procesos electorales siguieron a ese, desde una constituyente, referéndum aprobatorios y consultivos hasta la “relegitimación” de los poderes públicos, proceso que por cierto, le regaló no solo un gobierno de seis años sino año y medio mas que quedo en el limbo de la “transitoriedad”, cuestión que para muchos fue una verdadera aberración y algo sin sentido, pero se respetó la decisión de los tribunales.
Toda esta diatriba en que estamos los
venezolanos comenzó porque tenemos a un presidente que todos los años lanzaba
un nuevo plan de empleo que no se cumplía, un nuevo plan de esto y aquello y
pare usted de contar cuantos otros proyectos utópicos, sin planificación ni
estrategias bien definidas, que se dedicó al proselitismo político en lugar de
gobernar para el pueblo, quien no cumplió sus promesas electorales, que permitió
que la corrupción haya llegado a extremos insostenibles y descarados como nunca
se había visto, y quien apoyado en la transitoriedad generada por la Asamblea
Constituyente y la realización de una nueva constitución que aún faltaba por
reglamentar y adaptar a las leyes existentes, comenzó a concentrar poderes a su
alrededor.
Quizás para algunos esto suene extraño, pero el actual Fiscal General de la Republica fue el PRIMER VICEPRESIDENTE DEL PAÍS, MIEMBRO DEL PARTIDO DEL PRESIDENTE Y SU AMIGO PERSONAL, nombrado al amparo de un decreto emitido por el propio presidente, no nombrado por la Asamblea como debe ser, el Contralor, El Defensor del Pueblo, El Procurador fueron nombrados por el presidente y ratificados por la mayoría que posee en la Asamblea Nacional a pesar de que no fueron cumplidos los pasos legales que la misma constitución exige, el Tribunal Supremo de Justicia, fue nombrado también al amparo de esa transitoriedad de forma irregular, hasta el CNE fue nombrado de esa forma, así que creo que soy claro y explicito acerca de porque decimos que los poderes públicos, que deberían ser independientes, no lo son ni pueden serlos pues están dirigidos por personas de entera confianza del presidente, por sus amigos, por miembros de su partido y/o nombrados directamente por el, cosa que en otros lugares no pasaría, pues el presidente puede proponer pero el congreso dispone y aprueba o no los propuestos y no toma decisiones fuera de la norma legal, aprobando ellos mismos las normas transitorias para apoyar las designaciones hechas desde la presidencia. Aquí, pasa eso, el Presidente actualmente, propone y dispone y la Asamblea esta solo para aprobar o improbar lo que decida el Presidente sin uso de conciencia y sin voces disidentes. En fin: el Presidente controla absolutamente todos los poderes públicos a placer en especial la Fiscalía, El poder ciudadano y la Asamblea Nacional.
En diciembre del 2001, el primer paro cívico
convocado por las federaciones de empresarios venezolanas no fue porque se les
haya quitado algún contrato ni porque quisieran derrocar al presidente o porque
sus intereses particulares hayan sido vulnerados o eliminados o por un capricho,
no, fue ejerciendo derechos consagrados en esa misma constitución que en el año
99 el mismo logro aprobar contra viento y marea y donde se consagra esa forma de protesta si los
ciudadanos de cualquier tipo, están en desacuerdo con las políticas publicas. Ese primer paro fue motivado a una de
las tantas veces en que la Asamblea con la aprobación de sus partidarios le dio
poderes extraordinarios para legislar y realizar leyes las cuales fueron
realizadas de manera inconsulta y en detrimento de los conceptos constitucionales y mundialmente aceptados de
propiedad privada y libre empresa.
Fueron 47 leyes en total, algunas de ellas hasta cierto punto buenas y necesarias, pero muchas realizadas con una orientación y corte absolutamente totalitarista, confiscatorias de la iniciativa privada, de la propiedad, contrarias a los mismos preceptos constitucionales que aseguran las libertades individuales y sin las consultas a los sectores que se iban a afectar exigidas por la constitución.
El año 2002, los ejecutivos y empleados de PDVSA, primera empresa del país, de manera privada estaban en descuerdo con la forma en que el gobierno estaba interviniendo en las políticas petroleras y la dirección de la empresa, en desmérito de los intereses de la nación y para convertir a la empresa en un apéndice financiero no del estado sino del gobierno y su proyecto “revolucionario”, palabra que por cierto, ni está en la constitución ni fue nombrada durante la campaña electoral y que empezó a ser usada luego de que habían consolidado posiciones de poder estables. El convenio petrolero con Cuba, los convenios con operadores extranjeros poco transparentes y la recurrente inestabilidad en la Junta Directiva de la empresa, hizo que estos empleados decidieran pronunciarse públicamente y denunciar esta situación. Esto motivó al presidente a despedir públicamente y a través de un programa televisivo dominical a los gerentes que se atrevieron a disentir de sus órdenes y realizar huelgas públicas efectuadas con una modalidad interesante y nunca antes vista en Venezuela: las protestas eran efectuadas en las horas de almuerzo y nunca paralizaron la industria ni abandonaron sus puestos de trabajo, sin embargo, fueron despedidos por un canal de televisión de boca del presidente quien no tiene atribución legal para hacerlo.
El 11 de Abril de 2002 fue el clímax de esta
situación, pues después de varios días de un paro cívico general que fue
convocado por esos empleados despedidos ilegalmente, la Federación de
empresarios, la mayor federación de sindicatos obreros del país CTV y la
sociedad civil organizada para protestar por la forma despótica en que el
Presidente había estado dirigiéndose a la nación y por su intención manifiesta
de no cambiar sus decisiones ni negociar o aceptar modificaciones que se
exigían a las leyes antes mencionadas ni la solicitud de los empleados
petroleros de que fuese destituida la Junta Directiva de la empresa, nombrada
por el presidente e integrada por personas que no poseían ni el aval moral, ni
la capacidad académica ni la trayectoria y experiencia de trabajo necesarias
para poder ejercer una posición tan importante, la población de Caracas en un número superior al millón de
personas, marcho pacíficamente hacia el palacio de gobierno con la intención de
en sus puertas exigir la renuncia del presidente.
Esta marcha fue agredida salvajemente por partidarios del gobierno y efectivos de la guardia nacional y otros que aun no se ha podido conocer su identidad, cuando ya los que marchaban se habían detenido en las cercanías de un sector de la ciudad ubicado en la Av. Baralt conocido como El Silencio y sentado en el piso para realizar desde allí su protesta al verse impedidos de llegar al Palacio de Miraflores por el fuerte despliegue militar y de milicianos del gobierno armados con fusiles, pistolas y demás armas, causando estos una enorme cantidad de heridos y muertos solo porque esa población desarmada y pacifica no estaba de acuerdo con esa “revolución”, con la destrucción de nuestra principal industria y ese paquete de leyes retrogradas y confiscatorias de las libertades de propiedad, ciudadanas y de libre empresa y que solicitaba a gritos la renuncia del presidente.
Durante la marcha y el inicio de la emboscada
y la masacre a la marcha que iba hacia Miraflores, el país estaba con los
medios de comunicación encadenados, o sea, el presidente hacia uso de ellos
confiscando la señal dando una alocución donde insistía que nada estaba
sucediendo, que el no iba a dar marcha atrás a sus decisiones, y al iniciarse
el tiroteo, los canales de TV dividieron la pantalla en dos, en un lado
mostraban sin audio lo que sucedía en el centro de Caracas por ser una cuestión
sumamente grave y en el otro lado continuaba la cadena Presidencial con su
audio e imagen intactos, y debido a eso, el presidente saco del aire a dos
televisoras.
Para mi, fue él quien dio la orden de disparar
cuando, habiendo dicho en numerosas oportunidades que “si el pueblo me pide que
renuncie yo lo haría”, ese día justo
después de él decir que “esa gente no tiene nada que hacer acá”, empezó la
carnicería. Desde ese día, lo llamo “El carnicero de Miraflores”, pues
ni le importaron los muertos ni tampoco siquiera dio el pésame a todos por igual, solo a los que estaban “con
la revolución”, los demás, son basura, golpistas, poco menos que personas.
No hay detenidos por esos sucesos y los
únicos que pudieron ser acusados, pues fueron grabados por un canal de
televisión disparando contra la
población y la policía, están en libertad tras una amañada decisión de un
tribunal. Los otros que están siendo inculpados de crímenes son los POLICIAS
que custodiaban a la manifestación y que hicieron uso de sus armas de
reglamento en contra de una poblada que disparaba a mansalva en su contra y en
contra de una población desarmada que buscaba desesperadamente donde refugiarse
ante la emboscada que estaban sufriendo.
No se ha podido demostrar que estos policías
hayan asesinado a alguien y de haber matado a alguien se puede usar el derecho
que tienen los policías de disparar contra personas que haciendo uso
inapropiado y criminal de armas de fuego ponen en peligro la vida de civiles y
policías pero si hay muchos indicios de que los partidarios del gobierno
dejaron muertos a varios venezolanos así como el documento visual de esos días
demuestra que los heridos y muertos ocurrieron mayoritariamente en el área
donde estaba concentrada la marcha que iba a Miraflores.
Ante esta situación, algunos de los
argumentos del presidente para justificar la acción criminal de sus partidarios
es que “ellos estaban haciendo el uso de la legitima defensa, defendían la
revolución, defendían a su Presidente de una marcha que venia con intenciones
de matar al Presidente, solo hicieron disparos al vacío para asustar a los que venían
en forma agresiva”, etc., etc., cuando hay suficientes videos que muestran la
forma preparada, coordinada y muy bien planificada de cómo esos grupos armados
actuaron desde puntos estratégicos para disparar a una población desarmada.
Yo mismo estuve presente en los acontecimientos y puedo dar fe de que la marcha al llegar a las inmediaciones del centro de Caracas fue agredida tanto por partidarios del presidente como por la Guardia Nacional quienes están grabados haciendo uso de armas de fuego contra la población. Todas estas actuaciones han sido desvirtuadas y manipuladas por el Presidente para hacer ver lo que no hubo y tratar de justificar la masacre. Aun no se ha podido averiguar exactamente que paso, quienes dispararon y existen muchas incongruencias entre los documentos audiovisuales y las declaraciones del gobierno.
Ese día 11 de Abril y luego de que empezó la matanza, el presidente ordenó a las FAN que implementaran un plan de defensa estratégico que solo se activa en caso de desastres y conmoción grave (Plan Ávila), pero con la orden implícita y grabada en diversas comunicaciones de radio de la red privada del presidente que fueron interceptadas y luego ratificadas por las declaraciones de los militares que estaban en comando de las guarniciones del ejercito, que las FAN salieran para reprimir y asesinar a ese pueblo que marchaba en su contra, para proteger el Palacio de Miraflores de esa población que ya estaba en retirada y se encontraba desarmada y para proceder a la detención de todos los lideres del paro cívico, no por nada casi todos los comandantes y generales decidieron desobedecer esa orden al considerar que se les estaba ordenando asesinar a su propio pueblo, a sus amigos, esposas, hijos, sobrinos y ciudadanos desconocidos que estaban en esa marcha, en fin, a matar a los venezolanos que se oponían a sus ideas y su gobierno y que salieron a las calles pacíficamente a solicitar su inmediata renuncia.
Si un golpe de estado es no obedecer la orden de asesinar a la población, si un golpe de estado es no haber sacado a ningún soldado a la calle y haber ordenado a los que estaban allí que se fuesen a sus comandos, si un golpe de estado se puede dar ateniéndose a la misma constitución que contempla en sus artículos 333 y 350 la obligación de desconocer a cualquier autoridad que ejerza el gobierno arbitraria e ilegítimamente, entonces, se dio un golpe de estado, pero aun así, eso no puede llamarse golpe pues en ningún momento al presidente se le amenazo ni con un cortaúñas. El voluntariamente negoció su salida de miraflores y del país, de ir al Fuerte Tiuna, principal bastión militar del país, y su propio estado mayor anuncio por televisión “se le solicito la renuncia al presidente, la cual aceptó”. Ese general que anuncio públicamente la renuncia del presidente es el actual Ministro del Interior y Justicia, Lucas Rincón Romero.
El error que obligo al regreso de Chávez al poder fue cometido por la promulgación de un decreto absurdo y fuera de lugar que disolvía el estado y promulgaba un gobierno de facto y los mismos militares que el gobierno dice le dieron un golpe de estado, desconocieron esa situación y optaron por devolverlo a la presidencia. No fueron sus partidarios, no fueron millones de venezolanos en las calles, fueron esos mismos militares que desobedecieron una orden ilegal y que, apegados a la ley, restituyeron al presidente en sus funciones porque el error cometido de ser implementado causaría más daño que mantener a Chávez en la presidencia.
Ahora, esos militares o están presos, exilados o reducidos a una plaza desde donde tratan de hacer ver al país y al mundo que las promesas de cambio, de arrepentimiento y de conciliación que prometió ese 13 de Abril el mismo presidente fueron solo mentiras para calmar la situación, y desde entonces ha arremetido con mas saña y mas violencia en contra de los sectores que se oponen no a su persona sino a la tendencia Castrista Fidelista y comunista de sus políticas, a sus ideas comunistas de cómo manejar el estado, a su deseo de ser único amo y señor del país, a sus constantes violaciones a la constitución y a su ilegitimidad de ejercicio que consolidó ese 11 de Abril y que ha acentuado con su posteriores acciones.
Todos los caminos democráticos se han intentado, nuevas marchas, demandas ante los tribunales, la Fiscalía, organismos internacionales, con pruebas y hechos, además que diariamente solo con verlo actuar cualquiera se puede dar cuenta de su tendencia dictatorial, autocrática y malsana de como ejercer el poder.
Un paro cívico convocado por los mismos
factores de oposición que mencionamos antes y que duró casi dos meses en
Diciembre del 2002 y Enero del 2003 y que buscaba de nuevo o su renuncia,
elecciones generales o un referéndum consultivo en Febrero de 2003, no lo
convenció de cambiar, rectificar o someterse a la consulta popular con ese
referéndum, el cual fue impedido por una decisión del TSJ al inhabilitar al CNE
de convocar ese o cualquier otro proceso consultivo, refrendario o electoral.
Peor aún, al levantarse el paro pues los mismos organizadores tuvieron que
reconocer que no solo se estaba causando un enorme daño a la economía de los
venezolanos sino que a pesar de todas las demostraciones de civismo y de su
legalidad no era posible hacer cambiar de parecer a un Presidente que no juega
dentro de las reglas de la democracia y había entonces que buscar otra
estrategia democrática para forzar a un referéndum revocatorio o una enmienda
de la constitución para lograr elecciones adelantadas, además de que la
mediación internacional logró convencer a los que estaban liderando el paro de
levantarlo, lo que único que lograron todas esas iniciativas cívicas fueron
hacer al Presidente Chávez mas autoritario, soberbio y vengativo y buscar las
maneras de castigar con más fuerza a los que se le oponen, con un control de cambio dicho por ellos que fue realizado
no por “una necesidad económica sino por una necesidad política” donde se le
niegan o restringen las divisas a las empresas y ciudadanos considerados por el
gobierno como “golpistas y fascistas oligarcas”, que esta arruinando al país,
con regalos a países extranjeros cuando las necesidades de aquí ni siquiera se
cubren, los hospitales no sirven, las escuelas están en ruinas, con ataques
constantes a los medios de comunicación y donde los periodistas no son atacados
ya verbalmente sino físicamente, donde los ciudadanos no pueden marchar sin
exponerse a ser agredidos, el odio ha sido sembrado en el país, y por ultimo, donde
la solicitud de millones de venezolanos de que se efectúe un Referéndum
Revocatorio contemplado en la constitución es visto por el gobierno como un
acto golpista. O sea, si expresas tu inconformidad eres golpista, terrorista y
fascista, si marchas igual, si te opones la misma cosa, si no estas de acuerdo
con lo que el diga, similar trato, y si pides tus derechos el estado no te los
garantiza y se niega a respetarlos.
Por todo eso los venezolanos demócratas estamos en desacuerdo con este gobierno y quien lo dirige. Por todo eso queremos salir de el, pues es el mayor factor de perturbación que tiene el país.
Las mismas condiciones que el dijo ocurrieron cuando dio un golpe de estado en el 92 están presentes ahora pero mas acentuadas. Violación de la constitución, corrupción, violación de la soberanía nacional, violación de los derechos humanos, de los derechos individuales y políticos de los ciudadanos, un presidente divorciado de las leyes y de los intereses de la nación y solo abrazado a un proyecto personalista de dominación total del poder cual vulgar dictador.
Y la gente no le ha dado ni pide un golpe de estado como el hizo en el 92, no, esta pidiendo o su renuncia o un referéndum para que sea a través de los votos que se decida si se va o no, y al sentirse derrotado, lo impide como puede, y lo dice sin ninguna vergüenza, que el no se cuenta.
La guarimba, o forma de rebelión popular masiva sería la última opción, de no permitirse que la gente se exprese con los votos. Se enfrentaría esta violación de los derechos políticos de los ciudadanos con ese acto de desobediencia contemplado en la constitución en los artículos 333 y 350 como un desconocimiento constitucional de su mandato, pues de impedir el ejercicio de un derecho constitucional, viola esa misma constitución hecha a su medida y gusto y entonces no habría nadie que pudiese decir en el mundo que fue derrocado ilegalmente, pues la misma constitución obliga a los ciudadanos a defenderla como sea.
Espero que este primer capitulo pueda hacer entender a los extranjeros la situación del país no vista por un político, ni por alguien que desea un cargo público, ni siquiera de alguien afecto realmente a un partido, sino que esta es la visión de un venezolano de a pie como decimos aquí, un escritor y de alguien que esta realmente indignado pues este presidente ha hecho exactamente lo mismo que el criticó, ha sido igual o peor que los políticos de antes y esta tratando de todas las maneras posibles de mantener la mayor cantidad de poder por el mayor tiempo posible, como cualquier dictador.
I I PARTE: DEMOCRACIA CONSTITUCIONAL O DICTADURA DEMOCRÁTICA: LAS AMBIGÜEDADES DEL RÉGIMEN
En la segunda parte de este manual para extranjeros, tocaremos el tema de la democracia y el autoritarismo disfrazado de democracia (dictadura constitucional o dictadura democrática) y el debate acerca de la legitimidad de ejercicio del presidente.
Hago la salvedad que el escritor no es
periodista, historiador, politólogo ni jurista, y es solo el punto de vista de
un venezolano preocupado con la irritante situación que vivimos y que es la
causa del enorme rechazo que la ciudadanía profesa contra el presidente Chávez
y sus políticas e ideologías tan apartadas de lo que en el mundo moderno se
conoce como democracia.
El termino de “dictadura democrática” no es
una frase acuñada de ningún temario ideológico, es la interpretación que veo
mas ajustada a un sistema de gobierno donde, un presidente electo legítimamente
por la mayoría, en el curso de su mandato actúa de forma ilegitima y violatoria
de la constitución con el aval de los poderes públicos controlados por el,
donde el poder legislativo crea leyes condicionadas no al mejoramiento del
estamento legal sino para complacer y afianzar las pretensiones de control
absoluto hacia los factores disidentes del gobierno y su ideología
política, de las libertades individuales
y colectivas, de la expresión libre de opinión y pensamiento, del aparato
productivo y económico publico y privado, para favorecer un proceso de
adoctrinamiento ideológico único de las masas que resulte favorable y afín a la
ideología y pensamiento de la clase dirigente del gobierno, bajo la mirada
cómplice de las Fuerzas Armadas quienes aceptan ser partidarios del gobierno y
cuyos cuadros dirigentes forman parte del partido de gobierno.
Para dar un ejemplo de lo que es una
dictadura democrática solo hay que observar varios ejemplos tanto locales como
mundiales. En Irak o Libia, por ejemplo (países que fueron tomados como
referencia de democracia y lucha por su autodeterminación por el actual
presidente), La presidencia es ejercida consecutivamente por el mismo personaje
luego que en cada periodo de elecciones este personaje es reelecto con mayorías
que superan siempre el 95% de los votos. En Cuba por ejemplo, siempre se
ratifica a Castro por medio de elecciones. Este sistema “democrático” porque
poseen elecciones regulares queda lejos de ser así, puesto que el único
candidato aceptado es siempre el mismo. En estos países el gobernante propone o
diseña leyes que solo benefician al régimen y son aprobadas por los órganos
correspondientes sin demoras ni discusiones, y las leyes que regulan el
ejercicio de las libertades ciudadanas están orientadas en forma y fondo a
penalizar toda forma de pensamiento y expresión distintas o contrarias a la
doctrina o ideología de su dirigente principal.
Esa es al parecer la intención de Chávez:
instaurar un sistema democrático donde el pueda gobernar indefinidamente avalado
por las leyes y donde también, avalado por las leyes que el mismo diseña y hace
que sean aprobadas por instancias de la democracia también legitimas de origen pueda imponer una
serie de leyes y normas alejadas de los verdaderos valores de la democracia con
la excusa de que estas son para salvaguardar la misma. Una suerte de autócrata
legal con la patente de cambiar cualquier reglamento a su antojo y conveniencia
y donde su palabra sea la última instancia e indiscutible orden, donde se
atribuya poderes que no le corresponden y donde los poderes públicos que
mantienen y norman la legalidad hagan lo que el quiera.
Ambos términos son opuestos, pues una
dictadura esta definida como “Gobierno que, bajo condiciones
excepcionales, prescinde de una parte, mayor o menor, del ordenamiento jurídico
para ejercer la autoridad en un país.” O
como “Gobierno
que en un país impone su autoridad violando la legislación anteriormente
vigente.” Mientras que la democracia es el predominio del pueblo en el
gobierno, la dictadura es el predominio de un individuo sobre el estado y el
pueblo. Estos términos conjugados son los únicos con los que puedo describir lo
que a mi me parece un asalto a la legalidad y una forma de ser dictador sin
serlo, de ser demócrata sin serlo, o sea, la ambigüedad de ser gobernante
democrático o ser dictador legalmente.
Ahora,
cuando un gobierno legitimo actúa prescindiendo de las leyes o realizando y
creando leyes que aplicadas permitan al gobernante actuar con una autoridad
personal que este por encima del ordenamiento jurídico y el sentido común y donde
los actos ejecutados por los poderes públicos sean solo para permitir al
gobierno concentrar a su alrededor la exclusividad del beneficio de las leyes a
su favor, donde las leyes sean realizadas para atacar puntualmente a las voces
disidentes y todo esto es ejecutado dentro de un marco legal diseñado para que
la figura presidencial posea poderes no solo ejecutivos sino ejecutorios de las
leyes, podemos hablar de una dictadura democrática o constitucional, pues la
constitución y las leyes no son realmente prescindidas ni derogadas en su
aplicación sino que son promulgadas o modificadas para poder justificar
actuaciones de los poderes públicos que van mas allá de sus reales
atribuciones. O sea, las leyes y reglamentos se hacen para regular no la acción
de todos los ciudadanos y del estado sino para dar mayor holgura al estado para
actuar según mejor le parezca y para acallar toda voz disidente.
A
continuación defino lo que es según el DRAE Democracia y desarrollo la
descripción de las formas autoritarias de gobernar del Presidente Chávez, así
como una pequeña reseña histórica de la democracia venezolana.
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democracia. |
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(Del gr. δημοκρατία). |
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1. f. Doctrina política favorable a la intervención del pueblo en el gobierno. |
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2. f. Predominio del pueblo en el gobierno político de un Estado. |
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Esta definición del DRAE es la más simple de las que se puede conseguir sobre el significado de esa palabra, pero en la práctica, no solo este concepto es aplicable, sino incluso mejorable. La democracia venezolana desde 1958 se basó en el concepto de la representación del pueblo a través de los partidos políticos y el ejercicio del voto. Pero esto no era suficiente y a partir de 1989 se profundizó aun mas la representatividad, la intervención del pueblo en el gobierno y el predominio de ese mismo pueblo cuando, después de muchas luchas, se logró la elección uninominal de los diputados y senadores, así como de las autoridades locales y regionales (Gobernadores, alcaldes, diputados a asambleas legislativas estadales y concejales) quienes hasta ese entonces habían sido electos directamente por el presidente de la republica (el caso de los gobernadores) y las autoridades locales por los gobernadores de cada región, proceso que aceleró la reforma del estado y la descentralización de funciones antes de exclusiva competencia del gobierno nacional, delegándolas a las regiones para que la acción del estado pudiese ser mas eficiente y llegara de manera mas directa a las comunidades.
Esto permitió que los ciudadanos supiésemos a quien elegíamos para determinados cargos y se eliminó la práctica de “listas cerradas” donde cada partido elegía a su antojo los representantes del pueblo sin que este tuviese injerencia en su designación. Esta práctica novedosa permitió que los ciudadanos supiesen a quienes dirigir sus necesidades, pues para ser electo diputado, por ejemplo, debía de vivir en la región o circuito electoral para el cual esta postulado y su campaña era pública y directa, dejando a un lado en parte el concepto de la “representación proporcional de las minorías” que permitía, que partidos que no habían obtenido suficientes votos pudiesen tener a un diputado o senador presente en el congreso y que los ciudadanos pudiesen saber por quien votaban, minimizando así la presencia de los llamados “diputados o senadores eternos” y permitiendo un refrescamiento de los cuadros representativos de los ciudadanos en todos los ámbitos.
Así pues, pasamos de votar por “La tarjeta grande para presidente y la tarjeta pequeña para el congreso” a votar por “Presidente, diputados, senadores, gobernadores, alcaldes, concejales y diputados regionales” de forma directa y con nombre y apellido.
Esto antes expuesto es a grandes rasgos el modelo político venezolano presente hasta 1998 y que permitió al actual presidente y diputados estar en el poder.
En 1999 se cumplió una vieja aspiración de los ciudadanos venezolanos: la asamblea nacional constituyente, promesa hecha por Rafael Caldera e incumplida por el y retomada por Hugo Chávez como la panacea que permitiría adaptar la constitución a los nuevos tiempos, reformar el congreso y “sacar” de este a los políticos que de otras maneras no habían nunca podido ser sacados del gobierno, cuestión que era su principio y proyecto fundamental además de lograr con esto el adecentamiento del ya desprestigiado congreso.
Ahí empezó el problema actual de nuestra democracia: a pesar de la inteligencia de los constituyentistas originarios, a pesar de las buenas intenciones, se eliminó el congreso bicameral para dar paso a una Asamblea Nacional unicameral, la constitución no fue reformada, fue derogada y hecha una nueva, con muchos aciertos y mejoras, pero arrastrando un bagaje de leyes previamente legisladas contradictorias al contenido de la nueva constitución, se cambió el nombre de Republica de Venezuela agregándole “Bolivariana”, cuestión que a muchos les parece solo un capricho del gobernante de turno para identificar al país nacional con su movimiento político, se otorgó demasiado poder a la figura presidencial, se alargo el periodo presidencial, se aprobó la reelección inmediata, se incluyeron diversas formas de referéndum y se incluyeron reformas puntuales como el articulo 350 y el 333 como forma de expiar las culpas de los golpistas del 92, legalizando la rebelión popular y el desconocimiento de las autoridades cuando esas autoridades actúen en forma arbitraria. Todas estas reformas fueron concebidas por el presidente y aprobadas según su concepto de democracia participativa y protagónica, pero que nunca se imagino el mismo padre de la criatura, que estas pudiesen ser invocadas por los ciudadanos en su contra.
Hay que recordar el hecho que la nueva constitución nació signada por la tragedia: el deslave de Vargas, pequeño estado al norte de Caracas que sufrió el embate de la naturaleza mientras el presidente repetía la frase histórica del libertador Simón Bolívar pronunciada después de un terremoto que destruyo Caracas a principios del Siglo XIX; “Si la naturaleza se opone, lucharemos contra ella y haremos que nos obedezca”, llamando así a la gente a que no importando la enorme tragedia que se estaba sucediendo, era mas importante aprobar mediante referendo aprobatorio la nueva constitución que preocuparse u ocuparse del desastre que ocurría simultáneamente.
Luego de ese referendo, y de la aprobación de la nueva constitución, se sucedieron varias otras consultas populares llamadas por el presidente, en las cuales el partido de gobierno, el Movimiento Quinta Republica (MVR) y otros que lo apoyan, lograron una abrumadora mayoría en la asamblea y gobernaciones, pero que no logro las aspiraciones del presidente: que todos los ámbitos de poder público elegidos, regionales y municipales fueran controlados por su partido; así nacen casos emblemáticos como en Caracas con las alcaldías, donde tres de las cinco son ganadas por partidos opositores al gobierno (Chacao, Baruta y el Hatillo, sectores conocidos de clase media y media alta de la ciudad) pero retuvieron Sucre (al este de la ciudad) y Libertador (El antiguo Distrito Federal de Caracas) y la Alcaldía Mayor, suerte de ente que sustituía a la extinta gobernación del Distrito Federal, cuyo Alcalde Mayor Alfredo Peña, a pesar de haber sido electo apoyado por el Presidente Chávez, tomo la decisión de desligarse de su línea política y se atrevió a oponerse a sus políticas porque en un acto de conciencia, manifestó no poder estar de acuerdo que al el haber sido electo por el pueblo, no le respondiese al mandato del ese mismo pueblo que lo eligió sino que el Presidente pretendía que solo respondiese a sus directrices y ordenes, como un simple lugarteniente o subalterno.
Este caso se repitió en la Gobernación del Estado Anzoátegui, donde el Gobernador David de Lima decidió no continuar siendo atropellado desde miraflores y que su mandato fuese solo para seguir las ordenes superiores del presidente, en la gobernación del Zulia ocurrió un caso similar, y fue seguido por una gran cantidad de Diputados Nacionales, regionales, alcaldes y concejales que no pudieron soportar la “obediencia debida y sumisa” a las ordenes que desde Miraflores les imponían, dictándoles que hacer, que pensar, que opinar, que cosas aprobar o improbar en desmedro de su condición de ciudadanos electos por el pueblo y a quienes según la constitución se deben y que según la misma constitución gozan de libertad de actos y de conciencia.
Aquí entramos en el tema del autoritarismo, practica realizada por el actual Presidente de la República. Tomando en cuenta el período de transitoriedad que se sucedió con la asamblea constituyente, muchos de los poderes públicos quedaron a la espera de leyes que debían ser aprobadas para su correcta elección y constitución como poderes públicos independientes de los demás poderes.
El presidente en un primer acto de autoritarismo y de secuestro de estos poderes, nombra a su vicepresidente Isaías Rodríguez, como FISCAL GENERAL DE LA REPUBLICA (para los que no lo saben, el fiscal es el único que puede legalmente investigar y solicitar juicios a los funcionarios públicos como el Presidente, Diputados, Militares, etc.), contraviniendo toda norma ética para la elección de dicho funcionario pues es de todos conocido primero su participación en el gobierno en un cargo de designación exclusiva por el presidente, segundo su militancia en el partido de gobierno y tercero su amistad personal con el mismo.
Muchos otros actos muy bien documentados en los archivos de prensa fueron ejecutados, pero lo que mas llama la atención es la forma en que el presidente ha legislado creando leyes autorizado por la asamblea, y que la misma asamblea actúe en forma sumisa a los deseos del presidente; para darles un ejemplo: el presidente dice un día que determinada ley debería de ser aprobada e inmediatamente, todos sus aliados de la asamblea se dedican exclusivamente a buscar por todos los medios su aprobación tal cual ha sido diseñada desde la presidencia, sin tomar en cuenta ninguna objeción hecha por otros factores políticos, pues es el deseo del jefe y este esta por encima de cualquier discusión.
Otro punto que documenta bien el autoritarismo del jefe de estado es su consecuente intromisión en los poderes públicos, dando “consejos y opiniones” que son tomadas por los que dirigen estos poderes como ordenes y son cumplidas como sea, su forma de dirigirse a cualquier factor político que lo adverse o tenga el atrevimiento de no estar de acuerdo con el, así sean sus propios partidarios, descalificándolos, amenazándolos y dando luces de que su autoridad no puede ni debe de ser discutida ni puesta en duda.
Este es un gobierno que ha violado las leyes a placer sin que nadie le ponga reparo: desde la amenaza publica y notoria a los factores de oposición que se pueden ver y oír cada vez que el presidente hace sus interminables cadenas de radio y TV, los calificativos despectivos hacia los ciudadanos que no están de acuerdo con su política (escuálidos, oligarcas, etc.) decretos a todas luces ilegales e irritos, intervención militar de la Policía Metropolitana de Caracas, control de cambio sin la previa aprobación de la Asamblea, decreto de 47 leyes confiscatorias y que no fueron ampliamente consultadas a los sectores afectados como dice la misma constitución, uso ilegal del uniforme militar en actos públicos, participación de militares en actos políticos solo cuando son auspiciados por el gobierno, el convenio petrolero con Cuba, apología del delito cuando incita a las invasiones de tierras y cuando en frente del TSJ dijo que era legal robar si se tenia hambre, implementación de políticas comunistas en la tenencia de tierras, la libre empresa y el trabajo, convenios de ayuda con Cuba en desmérito de los trabajadores venezolanos, intervencionismo estatal en las industrias privadas, amenazas directas a la libertad de expresión con una ley de contenidos sancionatoria y que define censura previa en su forma, leyes que restringen las libertades de opinión y de participación de los ciudadanos donde se legisla que hasta una huelga puede ser considerada como un acto golpista o terrorista, discriminación de los ciudadanos, destrucción de la industria petrolera solo para beneficio de su proyecto, gastos desmedidos de la presidencia de la republica en viajes y transmisiones televisivas, incumplimiento de las promesas electorales banderas de su campaña, y como estos, muchos otros casos que como dije están muy bien documentados en los archivos periodísticos de Venezuela porque tenemos otro problema aun mas serio: las instituciones que deberían estar investigando las denuncias no lo hacen. Por ejemplo, el Contralor General de La Republica ha recibido innumerables denuncias de corrupción y aun no se ha investigado una sola ni se han mostrado resultados tangibles y se limita a decir que “en Venezuela no hay corrupción y que el no puede decir si esta existe pues no tiene un corruptometro”, cuando organismos internacionales que se encargan de medir este factor nos incluyen en la lista de las naciones mas corruptas del mundo, La Defensoría del Pueblo aun no se pronuncia a favor de los derechos de los ex - empleados petroleros despedidos y a los que se les niegan sus derechos laborales, La AN no ha aprobado leyes importantes como la de Seguridad Social que esta engavetada desde hace años, etc., etc.
En fin, las necesidades básicas del pueblo que lo eligió no han sido siquiera llenadas pues es evidente el grave deterioro de los servicios públicos como de la economía por la constante pugnacidad entre el gobierno y su proyecto político y los factores productivos nacionales, con la opinión publica y los medios, con los mismos ciudadanos, con los empleados públicos y petroleros, pues, con todos ha tenido o mantiene una guerra sin cuartel no para convencerlos con su proyecto sino para imponerles sus ideas y convicciones no importándole ninguna critica ni haciendo caso al sentir ajeno. En pocas palabras, el presidente intenta por todos los medios que en este país se haga lo que el dice, así le guste o no a los ciudadanos pues considera que su sola visión debe ser la única que los demás tengan que tener.
Esto es autoritarismo en su mas pura expresión, pues es inconcebible que en un gobierno democrático las pautas de funcionamiento del estado, la forma de la administración del derecho, la hacienda publica, las libertades individuales y colectivas, el derecho a manifestación y huelga, la libertad de de opinión y expresión y la libre empresa sean administradas, manejadas y conducidas únicamente por una persona y que sean sus ideas las únicas validas y las que deben de ser oídas y ejecutadas, sin tomar en cuenta que existe un colectivo que también tiene esos mismos derechos y que debe de ser tomado en cuenta. La democracia es participación igualitaria y libertades, es justicia para todos, es igualdad de oportunidades, es que cada ciudadano sea libre de pensar y elegir lo que desea pensar o quien quiere ser y como, siempre reglamentado para que no ocurra el caos, pero esas leyes y reglamentos no pueden ni deben de ser confiscatorias sino progresistas.
Esa es la ambigüedad de este gobierno: dice ser demócrata pero no actúa como tal, dice que el pueblo soberano es quien manda pero no permite al pueblo expresarse como dice la constitución, exige a los ciudadanos opositores que respeten las leyes y las reglas de la democracia, pero actúa sin tomar en cuenta las leyes, quiere que las leyes les sean aplicadas a quienes ellos consideran como enemigos del estado pero nadie se las puede aplicar a ellos cuando las infringen, quiere justicia pero actúa impunemente y permite que los crímenes políticos contra sus adversarios no sean ni investigados ni castigados, critica a los gobiernos pasados por corruptos pero actúa peor que ellos avalando y permitiendo actos de corrupción increíbles, habla de las libertades ciudadanas y promulga leyes para que los ciudadanos no puedan expresarse fuera de los lineamientos que favorecen al gobierno, critica la violencia pero actúa violentamente, habla de solventar las divisiones sociales pero divide con su discurso al país, pide paz pero crea zozobra, trata a toda voz disidente con violencia y despectivamente, califica a todo aquel que se atreve a demostrar su descontento como “golpista, terrorista y fascista”, trata a los empresarios de “oligarcas explotadores”, a los medios como “desestabilizadores y charlatanes de oficio”, a los empleados que realizan huelgas como “traidores y saboteadores”, en fin, hace todo lo contrario a lo que predica y que le exige a los demás que cumplan.
Lo mas grave es su constante afirmación que “mandara hasta el 2021” cuando materialmente es imposible por ley que pueda reelegirse por mas de dos periodos consecutivos, dando a entender su intención de permanecer en el poder como sea y por cuanto tiempo el quiera. Dentro de esta situación se enmarca la creación de leyes que le permitirían, dentro del marco legal, gobernar como un dictador, donde el sea el único que puede dictar las normas y donde los ciudadanos sean gobernados según su criterio, pues estas leyes, en muchos aspectos son parecidas en forma, fondo y alcance a las que en estos momentos rigen a dictaduras como la Cubana de Fidel Castro, a la Libia de Kadaffi, o a la recién derrocada de Irak, donde el presidente es electo consecutivamente y donde toda forma de expresión, libertad, ideas, ideologías, empresas y comercios es dictado desde el estado, donde el estado es dueño absoluto de todo, donde lo único valido es la opinión del presidente y donde los ciudadanos pasan a ser súbditos del régimen sin derechos y con un solo y único deber: servir al estado y al presidente so pena de ser desterrados, relegados, hechos presos o asesinados por no estar al 100% de acuerdo con el gobernante.
Esta situación, la de una dictadura constitucional o una democracia dictatorial forma parte del debate de ideas de Venezuela y los ciudadanos que ven impávidos como cada día que pasa, el presidente demuestra con sus hechos y palabras esa orientación de convertirse en gobernante supremo, y solo pueden hacer lo que han hecho hasta ahora: oponerse con todas sus fuerzas a este intento del presidente y pedir por todas las formas una consulta popular revocatoria como él mismo dijo que era la única forma de poder pedir su salida, legal, constitucional y democrática para con los votos, salir de el y de la pesadilla que vivimos.
Espero que esto les de luces de hacia donde se dirige el presidente y de porque se le llama dictador aun siendo un presidente electo, legitimo de origen pero ilegitimo en ejercicio por sus actos reñidos con su misma constitución y con los valores y reglas de la democracia.
III PARTE: TERROSIMO DE ESTADO VS. PROTESTA POPULAR:
LA INDEFENSION DE LA OPOSICION VENEZOLANA
Una de las situaciones que generan más inestabilidad en la ciudadanía
y en los inversionistas es lo que la sociedad civil, los medios y los analistas
denominan el terrorismo de estado.
Venezuela es un país cuya una de sus fronteras da con
Colombia, nación que durante décadas ha sufrido de una guerrilla organizada con
la única intención de derrocar al gobierno legalmente constituido y apoyada por
Cuba y su Dictador. El gobierno venezolano durante décadas ha sufrido el embate
de esta guerrilla en sus fronteras y dentro de su territorio de diversas formas,
pero hasta 1998, el Ejército y los Gobiernos habían combatido en contra de esta
guerrilla, situación que ha generado numerosísimas bajas en las filas de
nuestro ejercito apostado en esas áreas.
A partir del gobierno de Hugo Chávez, se ha documentado por
investigadores no oficiales, por los organismos de seguridad del estado
Colombiano (DAS, Ejercito e Inteligencia Militar) la presencia de numerosos
campamentos guerrilleros dentro de Venezuela y la forma tolerante como por
ordenes de Hugo Chávez, el ejercito permite que estos guerrilleros operen
dentro de nuestro territorio.
También se han realizado innumerables denuncias de cómo esa
guerrilla ha apoyado la creación de frentes guerrilleros venezolanos que se
identifican con el presidente Chávez y su proyecto político y existen numerosos
documentos y videos donde estos grupos avalan su existencia.
Dentro de las ciudades principales de Venezuela también
existe la bien documentada presencia de numerosas células de guerrilla urbana y
movimientos o grupos armados que declaran ser afectos al presidente y su
proyecto político. Grupos como el Frente Bolivariano de Liberación (FBL), Tupamaro y Carapaica, son solo
algunos de los que armados hasta los dientes, apoyan al presidente Chávez, y
todo esto sucede sin que exista una autoridad que investigue o los detenga, a
pesar que la constitución y las leyes obligan a las fuerzas de seguridad a
desmantelar cualquier tipo de grupo armado o movimiento subversivo quienes han
en numerosas oportunidades atacado manifestaciones opositoras, marchas, concentraciones,
grupos policiales y que fueron unos de los principales actores de la masacre
del 11 de Abril del 2002 dicho por ellos mismos, cuando afirmaron y afirman que
combatirán con las armas a los enemigos de la revolución.
Ahora, la pregunta obligada es ¿de donde vienen esas armas y
quienes los financian?
En Venezuela la
legislación que rige la venta, porte y tenencia de las armas es distinta a la
de muchos otros países. En Venezuela solo el ejercito y ciertos organismos de
seguridad y grupos especiales tanto de las policías regionales como municipales
pueden poseer armas denominadas “de guerra”; fusiles de largo alcance, fusiles
de asalto, sub-ametralladoras y equipos de combate
especiales para la lucha contra la delincuencia, pero incluso con esto, solo el
ejercito tiene el derecho legal de usar calibres de combate, ametralladoras,
granadas, etc., quedando en manos de las policías solo un grupo o tipo
especifico de armamentos para uso en circunstancias especiales.
Además, a pesar
de que existen armerías que venden a los ciudadanos rifles, escopetas y
pistolas, estas funcionan bajo la vigilancia del DARFA (Dirección de Armamento
de las Fuerzas Armadas) y solo esta dependencia es quien otorga las licencias
de ventas de armamentos y municiones, de recarga de municiones, de venta de
explosivos, de mantenimiento de armamentos, de permisos de porte de armas
legales para civiles con restricciones tanto en el calibre como en el tipo de
armas, y es quien regula la compra, porte, uso y tenencia de armas de las
policías civiles.
Esto implica
que las armas que poseen los delincuentes comunes y las bandas delictivas
organizadas solo pueden provenir del robo de las mismas, del contrabando o de
la sustracción de este tipo de armamento de los cuerpos de seguridad del estado
o del mismo ejercito o fuerzas armadas, pues de otra forma es imposible
adquirir en ninguna armería legal en Venezuela un arma como seria un fusil
AR-15, o un M-16, un AK-47, un FN FAL o cualquier arma de calibre militar y que
son de uso y tenencia exclusiva de las fuerzas armadas. Se ha documentado
muchos casos donde grupos delictivos dedicados al robo de camiones blindados
usan calibres .50, 5.56 y 7.62, lanzagranadas, granadas fragmentarias, todas
estas armas y calibres de uso exclusivo del ejercito y los cuerpos de seguridad
de estado, pero lo que mas llama la atención es el uso del fusil FN FAL calibre
7.62 que en Venezuela únicamente puede ser usado por el ejercito.
Ahora, los
grupos armados declarados a favor del gobierno y del presidente, todos exhiben armas de gran calibre, y de
hecho han realizado ataques en contra de la población y las policías con este
tipo de armas. Recientemente luego de la agresión sufrida por una manifestación
opositora en Catia, barriada al oeste de Caracas, fueron divulgadas una serie
de fotografías realizadas supuestamente por un corresponsal de las redes o
medios alternativos y publicadas en una pagina Web de apoyo al presidente de la
republica donde se podía ver claramente a estos grupos armados con fusiles y
ametralladoras de este tipo y los mismos que publicaron dicha pagina y fotos
aseguraban que esas personas si habían sido los que dispararon contra esa
concentración y aseguraron que lo seguirían haciendo como forma de “defender el
proceso revolucionario”.
Ningún
organismo de seguridad de estado ante los que se hicieron las denuncias
correspondientes han realizado la detención de dichos grupos y existen
numerosas denuncias de que los cuerpos de seguridad, en especifico la DISIP,
cuerpo policial adscrito al gobierno nacional que posee un grupo especial de
comandos y que fueron los que se filmaron disparando en contra de estos
agresores habrían utilizado balas de salva para repeler la agresión de estos
grupos armados.
Pero existen
muchas formas de terrorismo de estado que son utilizadas, y que no se
circunscriben a la utilización de grupos armados, grupos de choque, grupos
especializados en la intimidación, el secuestro y la colocación de explosivos.
Estas formas de
terrorismo de estado son ejecutadas de manera mucho más sutil y a veces de
forma más directa y perceptible.
Una de las
modalidades del terrorismo de estado es la guerra psicológica. Esta se
encuentra signada por el hecho de que el presidente y sus seguidores en cargos
de poder realizan alocuciones publicas y discursos donde se dedican a atacar a
los factores políticos y medios de comunicación adversos con diferentes
amenazas, desde el cierre de los medios, la exposición publica de los
dirigentes opositores como enemigos a ser destruidos, el hecho publico y
notorio de que el presidente constantemente aclara que la “revolución” esta
armada con tanques, aviones fusiles y soldados, las constantes cadenas, las
constantes alabanzas a el régimen de Fidel Castro y su casi enfermiza necesidad
de colocar a este régimen como ejemplo a seguir por los venezolanos, y otra
cantidad de formas de discurso en los que se intenta desmoralizar a la
oposición recalcando que ni podrán con el ni podrán detener a su “revolución”.
Esta forma de
terrorismo busca por si sola el reforzar el desaliento y motivar el sentimiento
de derrota en la población que lo adversa y ha generado que después de muchas
de sus alocuciones donde ataca a la propiedad privada, por ejemplo, se
incrementen los casos de invasiones tanto a fincas, terrenos privados y
edificios tanto en construcción como ya ocupados por personas que dicen ser
partidarios del gobierno así como ataques a personas y edificios públicos y de
otras naciones, como fue el caso del ataque perpetrado en contra de la Embajada
de España y el Consulado General de Colombia, actos realizados de manera casi
simultanea y a pocas horas después que el presidente había “regañado”
públicamente a estos gobiernos por sus opiniones acerca del gobierno venezolano
y de su persona.
Pero el
terrorismo de estado va aun mas allá, y también se concreta en leyes y
reglamentos que norman derechos fundamentales no para desarrollarlos o
protegerlos sino para limitarlos (casos de la Sentencia del TSJ 1011 acerca de
la educación, la 1942 acerca de la libertad de expresión, y de proyectos de ley
que harían que los ciudadanos al protestar estarían violando leyes),
utilización de las fuerzas de seguridad y orden publico para proteger y amparar
los actos violentos que realizan sus partidarios en contra de concentraciones y
marchas opositoras, en investigaciones sin fundamentos contra los canales de
TV, el no procesamiento de denuncias en contra de los personeros del régimen,
decisiones judiciales amañadas y poco transparentes que permiten como en el
caso de Richard Peñalver, concejal de la Alcaldía del Municipio Libertador de
Caracas y miembro del MVR, quien fue grabado en un video disparando en contra
de una manifestación el 11 de Abril y quien no solo no niega su participación
sino que asegura lo volvería a hacer, ser puesto en libertad y de nuevo ocupe
su cargo como concejal, y la utilización del presidente de un lenguaje violento
y pendenciero al asegurar que destruirá a la oposición democrática por ser
estos una “cuerda de golpistas y terroristas”.
Constantemente
el presidente hace cadenas de radio y TV así como da interminables discursos en
su programa dominical y nunca ha tocado el tema de la inseguridad personal que
viven los venezolanos, cuestión que es tan grave que si solo se ven las cifras
de los fines de semana desde el Viernes a las 6:00 p.m. hasta el Domingo a las
6:00 p.m. que es el rango de tiempo que usa la policía para emitir sus reportes
de asesinatos y crímenes en esos dos días, cualquier extranjero se aterraría de
saber que en Venezuela en 48 horas se asesinan cada fin de semana mas de 100
personas, y eso no toma en cuenta otros días de la semana.
Las cifras son alarmantes y se estima que en
este año mas de 11.000 venezolanos serán asesinados por el hampa, y para el
período desde Enero a Julio van mas de 6000 asesinatos solamente. Pero sí toca
el tema de cómo va a “revolcar” a la oposición si es que se llega a dar el
revocatorio, de cómo va a meter presos a todos sus opositores, de cómo llegan
cada día mas milicianos cubanos a usurpar puestos de trabajos de venezolanos
desempleados como médicos, entrenadores y profesores, de cómo su revolución
arrasara con los oligarcas, de cómo nada podrá interponerse a su deseo de
cambiar al país, de cómo se esta progresando en esto y aquello cuando los
resultados no se pueden ver, en fin, usa un lenguaje que simplemente son formas
veladas de amenaza a los opositores y su forma de decirles “o están conmigo o
están contra mi y si están contra mi serán destruidos”. Un lenguaje que
califica a todo opositor a su pensamiento y políticas como un enemigo.
Otra forma de
terrorismo de estado es la utilización de la guerrilla en el entrenamiento de
sus grupos armados y de choque. Esto no es un invento mío y existen
innumerables reportajes y denuncias tanto en Venezuela como en Colombia de este
hecho, además de que el gobierno se niega de calificar a la guerrilla
colombiana y a los grupos terroristas del medio oriente, España, Irlanda y
otros países como “terroristas” y considera a los guerrilleros colombianos por
ejemplo como “una fuerza revolucionaria opuesta a un régimen oligarca y
explotador”.
Además existen
muchas denuncias de los nexos tanto del gobierno como del presidente y algunos
diputados con grupos terroristas extranjeros así como hay también denuncias de
que en territorio venezolano, mas específicamente en la Isla de Margarita se
cobijan y esconden personas pertenecientes a esas redes con el auspicio del
mismo gobierno o que por lo menos toleran su presencia.
No por nada y
para dar solo un ejemplo, al Diputado Tareek William Saab, miembro del MVR y mejor conocido como “el poeta de la
revolución” se le ha negado continuadamente la visa de ingreso a U.S.A. por el departamento de estado considerar que el
tiene nexos que lo ligan a estos grupos. Más concretamente, el piloto del avión
presidencial, un capitán de la Fuerza Aérea ahora declarado en desobediencia,
denuncio nacional e internacionalmente al presidente por haber colaborado con
dinero a la red de Osama Bin
Laden. Basta con leer los archivos periodísticos para
observar las investigaciones hechas al respecto y que por supuesto, no han sido
tomadas en cuenta por los organismos correspondientes.
Por todo esto,
la oposición venezolana es quien lleva la peor parte de toda esta campaña de terrorismo,
pues a ellos son a los que directamente se les agrede y se atenta contra sus
instituciones. Bombas colocadas en diferentes estaciones de radio y TV, ataques
a periodistas, destrucción de las instalaciones de canales regionales, las
imágenes grabadas de cómo grupos del gobierno intentaron tomar por la fuerza
estaciones de TV en Caracas, los ataques directos con armas y su consecuentes
heridos y muertos en casi todas las marchas o concentraciones políticas
auspiciadas por la oposición, la imposición de territorios “vedados” a los
opositores del régimen, y así una innumerable cantidad de hechos registrados
donde se puede observar recurrentemente que cuando el gobierno realiza sus
concentraciones a ellos nadie los molesta a pesar de que dejan a su paso
vandalismo y destrucción como ha ocurrido cada vez que realizan marchas que
atraviesan municipios como Chacao donde en las ultimas oportunidades que lo han
hecho, han arremetido contra bienes públicos y privados, pero cuando la
oposición planifica una actividad hay que colocar dispositivos de seguridad
enormes para evitar que los partidarios de gobierno los agredan, o casualmente
cuando convocan una concentración en un lugar determinado, al gobierno se le
ocurre hacer una contramarcha a la misma hora y en el mismo lugar o coloca
algún tipo de operativo especial en forma de mercados populares o actividades
culturales que siempre terminan agrediendo a la masa opositora o por lo menos
intentando sabotear el acto con la excusa que “la revolución no se negocia, se
profundiza”.
Esta realidad
en innegable y se puede evidenciar como la violencia no solo es propiciada
desde el gobierno sino que es ejecutada por sus partidarios y seguidores tal y
como sucedió en una concentración en Petare, localidad al este de la ciudad de
Caracas, donde los opositores estaban concentrados en una calle lateral aledaña
a un hospital y a mas de 500 metros de la llamada Redoma de Petare, donde
estaban concentrados un grupo de partidarios del gobierno que primero atacaron
a los cuerpos de seguridad (policías), luego al llegar la Guardia Nacional
quienes gritaban desde sus transportes consignas a favor del gobierno
contraviniendo la norma legal que les impide en ejercicio de sus funciones
adherirse a ninguna parcialidad política arreciaron con su ataque y destruyeron
un modulo policial echándolo abajo y quemándolo, quemaron la casa de partido de
COPEI en la zona, y causaron serios destrozos a la propiedad privada en las
narices tanto del Alcalde de la localidad (afecto al gobierno e hijo del
vicepresidente) como con la total indiferencia de las autoridades de la GN y
DISIP allí presentes. Un mes después de eso, a la policía se le quito ese
modulo, fue reconstruido y entregado a la GN y en su inauguración el Ministro
de Infraestructura Diosdado Cabello, uno de los
militares que participo en el golpe de estado del 92 y quien ha detentado
varios cargos en el gobierno de Chávez aseguraba que “desalojarían a la PM de
cualquier modulo o instalación que pertenezca a MINFRA”. Eso señores, es
terrorismo de estado.
Nunca en la
historia democrática del país un gobierno había realizado tantas acciones
tendientes a atacar a su propio pueblo solo por consolidar su posición y para
ganarse la solidaridad y simpatías de sus seguidores.
Y a la
oposición, la siguen agrediendo, el presidente sigue amenazando y sus brazos
ejecutores continúan ejerciendo todo tipo de acciones para desmoralizar,
dividir y destruir a esa disidencia democrática.
IV PARTE: EL MODELO ECONÓMICO Y POLÍTICO DEL RÉGIMEN
DE HUGO CHAVEZ
En
los capítulos anteriores, definimos democracia y se mencionaron los rasgos
significativos del estilo democrático hasta 1998 y las amenazas que se ciernen
sobre esta misma democracia por los actos arbitrarios y autoritarios del
presidente de la republica y las ambigüedades del régimen quien se debate entre
una dictadura democrática o un totalitarismo constitucional así como su táctica
de terrorismo de estado. Habiendo explicado porque la sociedad democrática lo
denomina “dictador, totalitario y autoritario”, pasaremos a exponer el modelo
económico, político y social que quiere imponerse y el sistema que la mayoría
de la población intenta mantener, profundizar y mejorar para beneficio de
todos, y apegados a los valores de la democracia como se conoce en el mundo
occidental.
Ahora, incluiremos la definición de
comunismo, socialismo, socialdemocracia, capitalismo, neoliberalismo y
revolución según el DRAE.
Daremos pistas acerca de cómo el gobierno
intenta imponer un modelo económico, social y político adaptado a algunos de
esos conceptos, muy similar al
practicado en Cuba y alejado de la verdadera democracia y la libre empresa como
pilares fundamentales de una nación democrática y libre como Venezuela y al
final del documento los preceptos constitucionales de los cuales se ampara la
oposición para o revocar o desconocer al régimen.
Anexos de la Constitución:
Capítulo IV: De los derechos políticos
y del referendo popular
Artículo 72. Todos los cargos y
magistraturas de elección popular son revocables.
Transcurrida la mitad
del período para el cual fue elegido el funcionario o funcionaria, un número no
menor del veinte por ciento de los electores o electoras inscritos en la
correspondiente circunscripción podrá solicitar la convocatoria de un referendo
para revocar su mandato.
Título
VIII: De la protección de esta Constitución
Capítulo I: De la garantía de esta Constitución
Artículo 333. Esta Constitución no
perderá su vigencia si dejare de observarse por acto de fuerza o porque fuere
derogada por cualquier otro medio distinto al previsto en ella.
En tal eventualidad,
todo ciudadano investido o ciudadana investida o no de autoridad, tendrá el
deber de colaborar en el restablecimiento de su efectiva vigencia.
Título
IX: De la reforma constitucional
Capítulo
III: De la Asamblea Nacional Constituyente
Artículo 347. El pueblo de Venezuela
es el depositario del poder constituyente originario. En ejercicio de dicho
poder, puede convocar una Asamblea Nacional Constituyente con el objeto de
transformar el Estado, crear un nuevo ordenamiento jurídico y redactar una
nueva Constitución.
Artículo 350. El pueblo de
Venezuela, fiel a su tradición republicana, a su lucha por la independencia, la
paz y la libertad, desconocerá cualquier régimen, legislación o autoridad que
contraríe los valores, principios y garantías democráticos o menoscabe los
derechos humanos.
No puede quedar ninguna duda
que nuestra lucha es legal, constitucional y valida. ¿Estamos claros?
Venezuela y su democracia
están en peligro y los venezolanos harán lo que sea para mantenerse como un
estado democrático, con libertad y justicia para todos y donde podamos soñar y
lograr nuestros sueños.
Realizado por: Daniel
Cardozo Julio 2003