Rumores del dia

Foggy days, improvisa como puede, multiplica sonidos hasta que  toma un camino breve y sale, deja que el humo tropiece en el cielo tras la pausa de una calada.

Paz, como mucho el lejano rumor de los coches, rio que nunca se seca. Perfecta maniobra: un arbol inclinado, qué hay del equilibro de fuerzas. La naturaleza en su complejidad...el hombre no: y la mujer no. Su relación con la mujer es la de puta-cliente ( es metafora asi que una verdad pintada de un color imposible). Solo le dan algo después de haber pagado. Da igual: el amor no es gratis, el sexo tiene precio, el cariño no siempre: el olvido no, eso se regala, promoción del producto.

Hay muchas formas de soledad...su jefa le regaña y no se lo reprocha. Quiere ganar dinero para un nuevo coche o cena en sitio elegante o nuevo polvo. Él no folla si no viene por contrato. Y le quieren convertir en oro para poder fundirle gota a gota. No se lo reprocha. Deambula esquineando la gran ciudad porque no ha quedado con nadie en media hora, unos tras otros pasan marcando numeros en su movil mientras el suyo no suena en su bolsillo callado. No se lo reprocha: es dificil marcar nueve numeros por error y dar con uno, no le preocupa...y las conoce todas.

Su hermana le ha dicho: me voy a Salamanca unos dias, no te importa que te deje solo?. Naturalmente le ha contestado que no, falsamente: le importa, es decir, lo prefiere. Atormentarse en soledad, sufrir la fuerte ausencia de los que le rodean como una presencia fantasma de ellos multiplicada, quejarse de este momento culminante de su destino que es el actual en vistas a conseguir de la No Providencia (como buen ateo declarado que es, a fuerza de negar Una exterior que guia los pasos la da un sentido evidente) un incremento sustancial de sus relaciones sexuales, que es para lo que el hombre está en esta tierra habitada por mujeres. Es decir conseguir merecer el placer a fuerza de un sufrimiento previo. Un previo pago a futuras culpas (que no lo son, sólo en la mente medio perfilada por una sociedad medio cristiana).

Le han repetido como una aria por un extenso coro en un todo fondo gris de lluvia, húmedo, frio e incómodo; todos se han puesto deacuerdo, un gran acto, apluso colectivo para decirle todos a una; le dicen que tiene mal genio, porque contesta de malos modos, de impropia forma inoportuna y en seco tono directo, desprovisto de dulce en su entonación sin ningún ornamento ni fórmula que apacigue su natural y amargo dirigirse, sin cortesía ni educación mas bien bravucón huraño antipático contestar sea lo que fuere la causa de la pregunta o rogativa: llegados a tal punto de reproche organizado y universal y dudando de su falsedad por lo continuo de la colectiva indicación, se plantea la verdad y revisa y confirma que asi puede ser y entonces busca aquello interior y principio de su enfado que le hace contestar tan mal y encuentra que el origen de su mal es la propia vida, que indecente mala puta no hace mas que provocar a la muerte con su escandaloso e impúdico contoneo bailoteo.

El destino, él como personaje no lo puede saber aunque se le brinda la posibilidad, que por otra parte sólo en forma de lejana y brumosa intuición o por una serie de pistas mal ubicadas, en desorden tiempo-espacio, para que algo intuya pero se le pase pronto a modo de recuperación de pequeño mal, lease un catarro verbigracia o un capricho capitalista como el de irse a follar porque si, sin tener que dar nada a cambio...el destino juega con él como quiere y ultimamente el juego ha perdido su divina normativa y está en un punto caotico lujurioso y esto empieza a afectarle, por mas que se repite que él esta en este mundo para hacer su santa voluntad y que decide precisamente por donde tirar y a quien hacerlo y cuando y cómo: El otro dia, pasaron una serie de cosas, aparentemente coincidencias, todo aleatoriamente posible, y subitamente miró para arriba porque la cosa tenía que venir de lejos (como una visión): El divino organizador había cometido como un error y sin pretenderlo habia mostrado al personaje parte del engranaje del juego del que él es a la vez parte y víctima, forzando la maquinaria, rizando el rizo de las posibilidades que su divertimento preferido permite, como un celestial despiste. Y el personaje lo habia como intuído...ya se le ha pasado. Vuelve a ser dueño de su destino. Hay que tener mas cuidado, joder (mira para arriba).

 

 

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