
UNIVERSIDAD DE YACAMBU
LICENCIATURA EN INFORMACION
Y DOCUMENTACION
TRABAJO 7 REDACCION Y ESTILO
ALGUNAS CONSIDERACIONES
SOBRE
En el marco de la explotación
minera
Por Franklin Lezama
Nuestro país, Venezuela, atraviesa una grave situación ambiental
producto de un modelo desarrollista característico de una edad posmoderna, afectando particularmente regiones de alta
fragilidad y valor ecológico, como las selvas de Guayana. Bajo un esquema de
desarrollo sin conciencia ecológica que se remonta a los años 50, tanto los
políticos que han dirigido el Estado venezolano como los sectores privados
nacionales e internacionales que piensan sólo en el negocio a corto plazo,
vienen arrasando con nuestros ecosistemas tropicales generando pobreza y
destrucción para las futuras generaciones y la extinción de seres vivos que han
convivido en equilibrio sin intervención del hombre, poniendo en riesgo incluso
especies que pueden ser fuente de biomedicina para muchas enfermedades que
actualmente sufre
Así se vienen presentando distintos casos
que son resultado de actividades económicas, o de megaproyectos estatales, a
espaldas de las comunidades locales, con repercusiones ambientales y sociales
incuantificables, que requieren una respuesta oportuna de la comunidad nacional
e internacional y los ecologistas venezolanos lo asumimos, tales como el
ambiente y las actividades mineras.
En éste orden de ideas la necesidad de
materia prima como fuente energética, dio un notable impulso a la minería, como
extracción de algunos materiales en la tierra y sobre todo en la región de
Guayana donde se explota la minería todavía sin
condiciones de recuperación de las áreas desvastadas por ésta actividad.
Se desarrolla así una interminable búsqueda de materiales como oro, y
diamantes.
La extracción de minerales, requiere la
deforestación de las áreas donde se encuentra el mineral, la necesidad
creciente de energía ha hecho que se deforesten extensas zonas trayendo graves
consecuencias al medio ambiente.
Entre las consecuencias más graves tenemos
la contaminación del aire, aguas y el suelo por las máquinas y técnicas
empleadas para la extracción. La minería contribuye a la contaminación del aire
mediante los gases tóxicos generados por las máquinas excavadoras.
Otros gases nocivos surgen por las explosiones que rompen las rocas, generando
enfermedades respiratorias en los trabajadores y pobladores cercanos a la zona
de excavación y perjudicando a plantas y animales.
Los suelos no escapan al fenómeno de la
contaminación, los residuos explosivos que se dispersan los empobrecen,
perjudicando así, el desarrollo de la vida. Las partículas diseminadas por las
explosiones también ocasionan la contaminación del agua al depositarse en
mares, ríos y lagos. Aunado a esto, el mercurio utilizado para extraer el oro,
envenena los ríos. Los derrames de sustancias como el plomo y el mercurio causan daños muy serios a las aguas. En
general, las actividades mineras en sus diferentes facetas pueden originar
problemas muy graves de tipo social, económico, político y ambiental.
Los
altos niveles de contaminación ambiental por extracción del oro, diamantes bauxita fueron las reiteradas denuncias de
las comunidades afectadas por enfermedades como osteoporosis, entre otras
afecciones óseas y degenerativas.
La actividad minera en Venezuela se desarrolla principalmente en el
Estado Bolívar, con la extracción del hierro, oro, diamante y bauxita (del cual
se produce el aluminio). La práctica de la minería da pie para la deforestación
producida en los yacimientos explotados a cielo abierto, como el caso del
mineral de hierro en el Cerro Bolívar y en El Pao.
Por su parte, la tala de árboles crea un desequilibrio ecológico, y
la quema para renovar los pastos, destruye la materia orgánica que enriquece
los suelos y promueve la extinción de animales y plantas
Aspectos
a considerar
Para que los efectos de la actividad
minera sobre el ambiente no sean tan negativos deben considerarse los
siguientes aspectos: