Universidad Yacambu
Vicerrectorado de
Estudios Virtuales
Lic. Información y Documentación
Por: Franklin Lezama
Puerto Ordaz 18 de octubre de 2007
INTRODUCCIÓN
El
siguiente, es un análisis de los artículos de Alejandro Zenker referidos al
impacto del uso de las tecnologías en la producción de bibliografías y las
distintas situaciones alrededor de la profesión de los editores independientes,
publicados en el año 2001 y 2007, respectivamente, según lo reseñan los link
asignados por la cátedra.
Entorno
a esto, el presente documento se ha estructurado de la siguiente manera:
Introducción, Desarrollo, Conclusiones y las referencias; atendiendo a las
instrucciones brindadas por el facilitador.
DESARROLLO
El libro y su entorno: dos
situaciones…. ¡una opinión!
En los dos artículos
asignados, Zenker plantea situaciones que de una manera u otra, afectan o
impactan la caracterización del futuro del libro.
En este
sentido, iniciaré el análisis con el asunto del uso de
En primer
lugar, la tecnología ha sido determinante en la actual dinámica globalizadora,
no sólo en la producción editorial, sino
también en el desarrollo de nuevas formas y estructuras contentivas de textos,
su difusión, distribución y promoción por todo el mundo.
En lo
personal, mi posición coincide con la apertura de las nuevas oportunidades que
ofrece la tecnología a la producción
editorial manifestada por el autor en cuestión, superando los temores y miedos
de algunos en torno a la sustitución del libro tradicional por los formatos
digitales. La misma discusión, pro cierto, se torna en el contexto de los
periódicos.
Muy a mi
criterio, quizá algún día suceda. Sin embargo, presumo todavía queda un gran
trecho pro recorrer para que el libro impreso de paso a un formato digital.
Parafraseando
a Zenker, el formato digital de un libro, posee algunos requerimientos que, por
el momento, no son cumplidos del todo en ninguna parte del mundo.
Entre estas
se encuentran el analfabetismo tradicional y más, el vinculado al
desconocimiento del manejo de computadores. Además, el acceso a Internet es
todavía muy escaso en gran cantidad de países. Asimismo, la cultura de nuestra
sociedades y su desconfianza hacia el mundo digital en muchos terrenos como las
compras por Internet y lo fácil que es modificar un documento en digital de
parte de cualquier hacker.
Así,
presumo que al Libro Tradicional le queda todavía mucho andar en nuestra cultura.
En lo particular, yo concentraría los esfuerzos en profundizar en el hábito de
la lectura, que destaca Zenker, como uno de los aspectos más trascendentales
para el éxito del libro, ya sea en formato digital o impreso.
El otro
día, le decía a uno de mis sobrinos que leyera un librito que es de mis
favoritos: El principito, de Antoine de Saint-Exupery. Para mi sorpresa, mi
sobrino lo que me respondió fue: “tío… ¿ya hicieron la película?.. pero bueno Tío, tu sabes que yo soy de la generación del
video”.
Esta
respuesta ilustra una perspectiva que desafortunadamente sucede en muchas de
nuestras escuelas, liceos, universidades y nuestra sociedad en general.
Les
pregunto compañeros de estudio, ¿desde cuando no leemos un buen libro? estoy
seguro, que la respuesta de la mayoría implica un gran tiempo sin leer una
buena bibliografía, bien sea por nuestras actividades labores, académicas,
familiares, entre muchas otras, tengamos el Libros en la biblioteca o bien
contemos con
Por consiguiente,
la polémica que se centré sólo en el aspecto tecnológico resultaría una discusión insuficiente, al no
incorporar estos otros aspectos.
El hábito
de lectura, además, requiere no sólo del estimulo de
En este
aspecto, la tecnología brinda un abanico de oportunidades para que los
escritores desarrollen nuevos proyectos editoriales innovadores, creativos, que
motiven la imaginación, con una calidad de impresión excelente, que permite
explorar diversas combinaciones de colores, imágenes e incluso texturas.
En este
mismo orden de ideas, el sector educativo por ejemplo, es un campo propicio
para contextualizar lo planteado por Zenker.
Al
respecto, la tecnología, poco a poco, se ha ido incorporando a las plataformas educativas
y currículos en todos los niveles educativos, desde el preescolar hasta el
universitario y de postrado. De hecho, la profesión que actual curso en esta
Institución es realizada a través de una modalidad digital. No obstante, estoy
seguro, que el Internet ha sido una gran fuente recursos para la realización de
nuestras actividades académicas, sin embargo, hemos tenido también apoyo
documental impreso, entre otros medios.
Ahora bien,
cuando un contenido está relacionado directamente o construido en función de
nuestros intereses y expectativas como lectores… realmente ¿nos importa el
formato en el cual esté hecho? Para ser sincero, siempre es mejor que esté en
digital para realizar alguna modificación o para tomar la cita…, sin embargo,
la influencia del contenido es, sin lugar
a dudas, de gran peso en la motivación
a la lectura y uso de ese conocimiento. Es más, me atrevería a decir que
trasciende el material en el que esté hecho o la propia estructura del libro.
Por todo
esto, presumo entonces la urgencia de estudiar muy bien las necesidades y
expectativas del lector para garantizar las condiciones adecuadas que permitan,
a fin de cuentas, procurar profundizar el contenido para hacerlo aun más
atractivo al lector, utilizando materiales, ilustraciones, imágenes y demás
recursos para enriquecer la lectura. Todos estos aspectos trabajados en
consenso entre todos los involucrados: grandes editoriales, editores
independientes, escritores, diseñadores, etc.
En torno al
texto escolar, por ejemplo, me llamó poderosamente la atención algunas
consideraciones realizadas por Cáceres (2001) en un artículo publicado en
§
Los textos deben considerarse como parte de un universo mucho más
amplio de materiales didácticos, el cual incluye los recursos disponibles en el
medio y todos aquellos desarrollados por la moderna tecnología educativa.
§
Parte del cuidado de la calidad de imágenes y dibujos es tomar en
cuenta la autonomía de la expresión gráfica frente al lenguaje verbal, haciendo
que el uso de las imágenes no se limite a ilustrar lo escrito.
§
Los materiales deben promover la creatividad, la fantasía y el sentido
lúdico de los niños.
§
Los materiales no deben ser calco de la realidad, sino que deben
proporcionar elementos de análisis y de crítica que permitan superarlas y
modificarlas.
§
Las guías metodológicas, a más de dar pautas para el uso de los
materiales didácticos, deberían alentar la capacidad y creatividad de los
docentes para que en la práctica puedan superar los ejemplos y sugerencia que
proponen los materiales.
§
En general, los materiales tienen que ofrecer respuestas a las
necesidades del niño, y tomar en cuenta el contexto sociocultural global en el
que se inscribe su comunidad.
§
En la elaboración de textos bilingües se debe tener en cuenta las
categorías lógicas y el significado por la lengua correspondiente. Es propio producir texto recurriendo a la
simple traducción de un idioma a otro.
§
Los métodos de enseñanza deben deducirse de la naturaleza de la lengua
y del proceso de aprendizaje del niño indígena.
Es imprescindible tomar en cuenta el sistema de transmisión de
conocimientos propios de la cultura indígena.
§
El lenguaje utilizado en los textos debe partir del universo
vocabulario del niño y estar dirigido a la adquisición gradual de un dominio creativo de la propia
lengua.
Imagínense,
todas estas consideraciones para la realización de un texto escolar en un nivel
básico. Es decir, repito, considerar la tecnología es sólo uno de los aspectos
a tomar en cuenta cuando se analizan las temáticas que este ensayo ha
planteado, por lo que se hace imprescindible considerar otras circunstancias
que poseen igual o mayor peso que la tecnología, a la hora de diseñar,
construir o producir un libro, ya sea este en forma electrónica o impresa.
En otro
orden de ideas, pero no menos importante, resulta el tema de los editores
independientes. Cabe decir a esto que la misma tecnología, hoy en día, te
permite desarrollar una actividad de este tipo con una pequeña inversión.
Además, las fuentes de financiamiento para esto se encuentran muy bien
posicionadas en Venezuela en la actualidad. ¿Que es lo que falta entonces?
Voluntad, trabajo, capacitación, organización y calidad en el trabajo.
Cabe
entonces recalcar lo expresado por Alejandro Zenker cuando habla acerca de las
actividades que deben considerarse en la empresa editorial relacionadas más a
un administrador que a un editor en cuanto a la realización de un proyecto
editorial, actividades de planeación, administración, marketing, estructura de
la empresa, ventas, publicidad, producción costos, entre otros aspectos.
Es decir,
coincido plenamente con Zenker cuando afirma que a pesar de los veinte años de
haber sido publicado su artículo, hoy tiene más vigencia que nunca. Los
editores independientes no deben ser apoyados porque representan una tradición,
una nostalgia por lo artístico, sino por su capacidad de contribuir al
desarrollo de la sociedad a través de la promoción y producción de documentos
que enaltezcan la cultura, la diversidad de pensamiento, los valores
universales, el crecimiento y desarrollo del individuo. Sólo hace falta
voluntad.
Conclusión
Los artículos leídos, a pesar de ser aparentemente de
temáticas distintas, se complementan y coinciden en un punto: la producción de
libros. Es decir, un libro no va a ser mejor porque es hecho en formato
electrónico o impreso o por una gran editorial o un editor independiente.
El libro va
a ser bueno, porque es desarrollado con mística, considerando al usuario: sus
características, inquietudes, necesidades y entorno, así como la creación de
una infraestructura organizacional que responda no al tamaña sino a la calidad
procedimental en cada una de sus áreas: administración, contabilidad, ventas,
diseño, marketing, etc. Si a todo esto le sumamos los avances tecnológicos y
las distintas aplicaciones de software e impresión, es posible concretar un
proyecto editorial de calidad, al alcance de todos y presto a contribuir con el
desarrollo del país.
Bibliografía
Cáceres (2001) Evaluación de los Materiales Instruccionales.
Disponible: www.monografías.com.
Zenker, A. (2001) El
libro y las nuevas tecnologías. México: Ermitaño.
Zenker, A. (2007) Una nueva reflexión sobre la profesionalización del
editor independiente. (Ponencia) Encuentro Internacional de Editores
Independientes Abril 2007. Punta Umbría,
España