Inicio / Biblioteca / Newsletters / Año 3, Vol. 9, Otoño 1994


Informática avanzada y reingenieria de procesos

Por Christian Lemaítre

En los últimos meses, uno de los temas obligados de discusión en todos los círculos empresariales es la «Reingeniería de Procesos».

Si bien el tema no es nuevo, el término acuñado por M. Hammer y J. Champy en 1993, se ha convertido en un fenómeno de éxito mercadotécnico. Todos hablan hoy de los pros y contras de la reingeniería; los libros sobre el tema y sus variantes se multiplican y nadie quiere quedar fuera de la discusión.

De todos los libros que se han publicado hasta ahora, quizá el que plantea los problemas en forma más clara y también más radical, es el de los mismos Hammer y Champy [1]. Estos autores toman como punto de partida para su postura, el agotamiento del modelo clásico de la división del trabajo productivo y administrativo. Los antecedentes de esta problemática se remontan hasta los años cincuenta, y más recientemente, es posible emparentarla con un conjunto de prácticas modernas de administración, que se engloban en conceptos tales como «Fabricación Justo a Tiempo» y «Administración de Calidad Total».

Sin embargo, la fuerza del concepto de Reingeniería, reside en el planteamiento explícito de la siguiente pregunta «¿Por qué hacemos las cosas como las hacemos?», lo que lleva a los directivos de las empresas a buscar nuevos enfoques de administración y organización del trabajo, que se ven posibilitados por la tecnología actual.

Es así como surge una de las ideas centrales de la reorganización del trabajo, con base en los procesos y no ya en las funciones departamentales clásicas, o bien en la satisfacción del cliente, sea éste interno o externo a la misma empresa.

Hammer y Champy, a diferencia de otros autores, sitúan a la Informática y a las telecomunicaciones en el centro de la reingeniería de negocios. De nueva cuenta, presentan un planteamiento muy claro y radical. Para ellos, la tecnología no debe verse como sinónimo de automatización. No se trata de utilizar la nueva tecnología para resolver mejor problemas antiguos, sino de aprovechar los dramáticos avances de las tecnologías modernas de la información para resolver los nuevos problemas, que no habían podido ser solucionados con las tecnologías anteriores.

El cambio de perspectiva que Hammer y Champy exigen a los empresarios es total. Por un lado, insisten en el papel estratégico de la planificación de la tecnología para las empresas:

Si lo que desean las empresas es tener éxito en un período de cambios tecnológicos constantes, deben hacer de la explotación de la tecnología una de sus principales actividades.»

Pero... ¿Qué es nueva tecnología? Esta es quizá la pregunta clave para entender los márgenes de acción que tienen en la actualidad las empresas modernas que buscan aumentar su com-petitividad:

«Si usted puede comprar la tecnología, es que ésta ya no es nueva».

«Construir una estrategia alrededor de lo que uno puede comprar en el mercado significa que la compañía siempre estará jugando con competidores que se han adelantado al juego. Estos competidores conocen lo que van a hacer con la tecnología antes de que ésta esté disponible, de modo que estarán listos para desplegarla en cuanto salga al mercado».

De aquí se desprende una verdadera estrategia tecnológica: «Las compañías no pueden ver o leer acerca de una nueva tecnología hoy y desplegarla mañana. Toma tiempo estudiarla, entender lo que significa, conceptualizar sus posibles usos, vender esos usos al interior de la empresa y planificar su despliegue dentro de la propia empresa».

«Una organización que pueda ejecutar estas tareas preliminares antes de que la tecnología esté disponible en el mercado, ganará inevitablemente un liderazgo significativo sobre sus competidores -que en algunos casos puede llegar a ser de tres años o más-».

«Es perfectamente posible estar tres años adelantados al mercado de tecnología. Toma tiempo moverse del laboratorio al mercado; no existe una tecnología que vaya a salir al mercado en 1996 y que no sea hoy demostrable.»

Independientemente del éxito que vaya a tener este enfoque de la reingeniería, la virtud que tiene es la de plantear claramente el papel estratégico que juega la tecnología avanzada en la organización misma de los negocios a nivel mundial. La variable tecnológica es una variable que todo empresario moderno debe aprender a manejar. Esta es, probablemente, la mayor desventaja de las empresas mexicanas ante la apertura comercial que experimenta el país. Existe poca experiencia en las empresas mexicanas en el dominio de la tecnología de punta, y menos aún de la tecnología informática.

LANIA, desde su fundación en 1991, consciente del papel fundamental de la informática para sustentar el aumento de la competitividad de la economía de nuestro país, ha venido insistiendo en estos mismos conceptos. LANIA fue concebido para ser el eslabón esencial en la cadena que va desde la investigación básica, el desarrollo de nueva tecnología, la generación de nuevos productos basados en los resultados obtenidos en los dos procesos anteriores, y la asimilación productiva de esta tecnología.

LANIA ofrece ventajas positivas en la orientación que puede brindar a las empresas nacionales en la elaboración de su estrategia tecnológica informática, pues el doble carácter de ser un centro de investigación y desarrollo, y también un centro de asesoría y consultoría para empresas, coloca a LANIA en una posición única, pues conoce la vanguardia informática internacional y la realidad del entorno empresarial mexicano.

Las tecnologías cultivadas dentro del Laboratorio, son las de mayor incidencia en las nuevas técnicas de organización de procesos de trabajo: Solución cooperativa de problemas, control de flujos de trabajo, ingeniería concurrente, interoperatividad, redes y sistemas abiertos, multimedia, sistemas basados en conocimiento y demás. Todas éstas se insertan en las áreas que actualmente pueden considerarse como más efervescentes, respaldadas por intenso trabajo de investigación, de desarrollo de nuevas tecnologías y de generación de nuevos productos comerciales. Son las áreas que permitirán tener una visión de los productos que vendrán en los próximos tres años...

[1] M. Hammer & J. Champy; «Reengineering the Corporation. A manifesto for business revolution». Harper Business, 1994.

Copyright 1994 LANIA, A.C.



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