OLVÍDAME Olvídame. Es mejor. Comprende, amado, lo que ella sufriría siempre triste, viviendo de un recuerdo, de un pasado por el terrible daño que le hiciste. Ella te quiere más, es más sincera y más buena que yo, porque te ofrece una dicha real, más duradera. Bendícela como ella se merece. Tú la has querido mucho. ¿Acaso olvidas las horas de ilusión, de dicha henchidas que a su lado pasaste? No lo creo. No podrás olvidarla fácilmente. Vuelve a su lado humilde, mansamente, y ella te hará feliz. ¡Es mi deseo! ANÓNIMO