PRIMAVERA EN EATON HASTINGS Porque te siento lejos y tu ausencia habita mis desiertas soledades, qué profunda esta tarde derramada sobre los verdes campos inmortales. Ya el Invierno dejó su piel antigua en las ramas recientes de los árboles y avanza a saltos cortos por el prado la Primavera de delgado talle. Por el silencio de pendiente lenta rueda la brisa en tácito oleaje y apunta la violeta su murmuIlo al pie del roble y de la encina grave. En las aguas inmóviles del lago anclan nubes y luces vesperales y tiende el bosque sus flexibles redes al vuelo prodigioso de tu imagen. El sol azul con cuidadosas manos rayos y brumas teje en noble arte hasta dejar de tu color, amada, la piel inmaculada de la tarde. Te miro recostada sobre el césped, agua verde y verdor claro tu carne, tu rumoroso pelo embravecido y el bosque de tu risa palpitante. Alrededor de tus tobillos breves ciñe la luz minúsculos collares y abrazan a tus brazos poderosos los tallos y las ramas verde antes. Pulsan las finas cuerdas del silencio tus voces y los pájaros locuaces; el cielo en plenitud abre sus venas de calurosa y colorada sangre. ¡Y alza mi corazón su pesadumbre como un nido de sombras un gigante! PEDRO GARFIAS ( España, 1894 - 1967 )