COMO UNA LENTA PIEDRA La noche y sus lamentos El rumor sordo de su respiración No sé qué sangre fluye bajo el piso de la ciudad Una imagen de mí como una lenta piedra llega de las finales marejadas del día de las horas quemadas por el sol Viene del horizonte De la línea dolida de la sombra De las cenizas recientes del pasado Del fondo de esta noche sin fronteras En estos días he visto tantas cosas de mí Me he aprendido en tu voz En el atrevimiento de tus manos En tu cuerpo arrojado al reposo después de la tormenta reflejándome oyéndome Te recuerdo de pie frente al espejo tocada apenas por la luz Llenos de ti mis ojos Mis manos insaciables El húmedo cabello derramado en el lecho Tus hombros salpicados por la sombra La lengua de la luz en tus caderas blancas Al fino talle prendo garras dulces Mis brazos de hacen alas y te envuelven Hundo sobre la alfombra cascos de minotauro Embisto Rasgo Aúllo Me despeño Soy agua derramada sobre ti Soy la más tibia lengua El río más tierno Agua. * * * * * Ahora quiero gritar Contárselo a mi sombra A los geranios Pero no Hay ojos que vigilan Cada ventana es una luz La luz construye sombras Oh amante Sangre mía ¿A quién descenderán sobre nosotros? Pero no Hay ojos que vigilan Cada ventana es una luz La luz construye sombras Oh amante Sangre mía ¿A quién decirlo ahora? Piedras descenderán sobre nosotros Pero habrá que decírselo al frío y a mis manos al perro y al silencio Porque de otra manera tanta felicidad me va a estallar adentro. EFRAÍN BARTOLOMÉ ( México, 1950 )