EL VAMPIRO T�, que, como una cuchillada, Entraste en mi doliente coraz�n; Qu�, en tromba, como un reba�o De demonios, ornada y loca, De mi alma humillada, vienes A hacer tu lecho y tu dominio; - Infame a quien estoy ligado Como el forzado a su cadena, Como a su juego el jugador Como el borracho a su botella, Como a la carro�a el gusano, - Oh, maldita, maldita seas! Solicit� a la veloz espada La conquista de mi libertad Y rogu� al p�rfido veneno Que socorriera mi cobard�a Ay, que la espada y el veneno Desde�osos, me han respondido; �No eres digno de ser liberado De tu maldita esclavitud, �Imb�cil � de su dominio, Si te soltaran nuestro esfuerzos, Tus besos resucitar�an Al cad�ver de tu vampiro� Charles Baudelaire �Las Flores del Mal� 1857