CANTAR Mis sedas y mi fino atuendo, mis sonrisas y mi aspecto l�guido el amor se lleva y el l�gubre y flaco desaliento me trae tejos para adornar mi tumba: tal el fin que los verdaderos enamorados hallan. Su rostro es bello como el cielo al abrirse los briosos capullos. Ah �por qu� le fu� dado un coraz�n que es invernal fr�o? Su pecho es la venerada tumba del amor de todos, a la que acuden los peregrinos del amor. Traedme hacha y pala; traed mi mortaja. Cuando haya cabado mi fosa dejad que azoten los vientos y las tempestades: en la tierra yacer�, fr�o como la arcilla. �El verdadero amor pasa! William Blake