VIENTOS DE COLERA Soy ocaso de muerte y la cruz mi arma. Si no alcanzas a ver la luz que se difumina, tu alma vagará eternamente por los mundos subterráneos de la mente. Tu angustia y desespero será tal que no encontrarás descanso ni en la falda del Creador. Porque es tu conciencia la que manchada está de sangre azul, de mar y tierra, de niños y de mujeres, de árboles y jinetes. y cuando hayas contemplado tu destrucción y tu gozo no tenga cabida. Entonces surgirá otra raza sin cruz y con un credo basado en la honestidad de los pensamientos y en la pureza de la verdad Entonces las nubes serán azules y lloverá otra clase de sabia que irrigará al hombre puro y lo llevará a la conquista de lo suyo y que siempre fue suyo.