TANTO TIEMPO Tanto tiempo esperando rosas rojas que ya no las quiero, clavaría sus espinas en sus ojos, arañaría su vientre con mis largas uñas negras afiladas, detesto su sórdidos alientos. (Todo se ha convertido en estéril lo que fuera un suave vergel) Babeando sexo en copas y humos traslucidos. Todos miran mis senos colmados del placer que mi recuerdo alcanza. Ya no volverán las promesas, artimañas para conseguir placer de dioses a precio de ganga. Tanto tiempo esperando rosas rojas ahora me las regalo yo y con su tacto arranco de mis adentros húmedas sonrisas, de soledad.