MUERTE Desde antaño conozco la muerte, suave y gris como la seda. Quemada por el odio y la ira, yo le grito, angustia en mí y en mi piel. Te deseo, pero no tú a mí, porque siempre me estrello en tu muro de susurros . Mentiras, duermo y vivo con ellos, y mientras tanto tu ignorancia se hace eco. Mi ser se agrieta, mi corazón se resquebraja, mi mundo se rompe ;tú y los tuyos os reís. Reíd, yo soy el elegido y no os daré mi cáliz. No bebereís mi sangre y no poseereís mi cuerpo. Debo deciros Adios, si sois capaces de entender esto, quizás viváis para siempre en el pecado ; si no, vagad eternamente entre las brumas, vuestra condición de hombres a ello os obliga. Nuevamente os digo A-dios. Perdonadme,lo siento,os quiero.