SEXO SIN AMOR Millones de pervertidos buscando una chica en la ciudad, en las esquinas al teléfono, en la red. El dinero es la llave que abre las puertas de la carne no hay principios, ni reglas cuando la ventana se cierra. Sexo sin amor café sin azúcar placer sin dolor rosas sin espinas. No hay edades, nadie las pregunta sobre una gran cama roja el Señor controla los movimientos pero a Él solo le gusta mirar. Los más falsos gemidos la penetración más dolorosa los minutos más lentos el dinero más merecido. Por fin se acaba el ritual alguien solloza en su interior y alguien regresa a su templo a preparar un severo sermón. Sexo sin amor café sin azúcar placer sin dolor rosas sin espinas.