CONFESION PRE-MORTEM

  Por supuesto que me hubiese gustado;
Cuantas veces me imaginé que rozaba su piel;
Que tocaba sus pechos;
Que oía como palpitaba su corazón;
Sólo, porque yo la hacia gozar.

Por supuesto que me hubiese encantado;
Sentir, aunque sólo fuese una vez;
Que se siente al penetrar en ella;
Al poseerla;
Compartir el placer;

Pero;
Mi padre no lo hubiese permitido;
Y aquí estoy;
Crucificado y sin haberlo probado.
















Hosted by www.Geocities.ws

1