NO PODEMOS ABANDONARNOS No podemos abandonarnos, nos aburrimos mucho juntos, tenemos la misma edad, gustos semejantes, opiniones diversas por sistema. Muchas horas, juntos, apenas nos o�amos respirar rumiando la misma paradoja o a veces nos arrebat�bamos la propia nota inexpresada de la misma canci�n. Ninguno de los dos, empero, aceptar�a los dudosos honores del proselitismo.