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Pedid y se os Dará
“Os aseguro que todo lo que
pidáis en mi nombre al Padre os lo concederá. Hasta ahora no habéis pedido
nada en mi nombre. Pedid y recibiréis, para que vuestra alegría sea
completa.”
[Jn.14, 13; 15, 7-11; 1Jn.3, 21-22]
“¡Cuánto más el Padre que está en el Cielo dará el Espíritu Santo a
quienes se lo pidan!” [Lc.11,
13b]
1. Ejercicio Inicial
Detente por un momento y escucha atentamente los sonidos a tu alrededor
buscando con la vista lo que lo produce.
Ahora detente en el proceso físico de este ejercicio: simplemente la
intención hace que tus órganos respondan a la idea de la mente. Toma
conciencia de la cantidad de procesos que participan en este simple acto.
2. Reflexión
Todo aquel que se acercó en alguna ocasión a Jesús recibió lo que estaba
buscando. A quien buscaba sanación, él se la daba desde la raíz, desde el
perdón, invitando a la reconciliación con Dios para que desde el corazón
se engendraran semillas de paz que inciden en la salud en general. Del
mismo modo, el Padre da justo lo que se necesita. Y Él sabe lo que
necesitas, pero la decisión de recibirle depende de tu voluntad para
acercarte con confianza a Él. Quien pide al Padre reconoce su poder
creador.
Muchas de las peticiones están dirigidas a colmar los temores o ansiedades
relacionados con este mundo material. Por eso Jesús habla de «en su
nombre»: el nombre representa a la persona, su esencia, a su estilo, con
verdad, sinceridad y de forma directa siguiendo lo que él ha sembrado en
la humanidad.
Dios se encarga de satisfacer tus necesidades más verdaderas y responder a
lo que llene el vacío más profundo de tu corazón, colmándolo de la alegría
que trae el amor sanador. La alegría que concede el Padre no es temporal
ni superficial sino que, por el contrario, se extiende a todas las áreas
de la vida, potenciando tus capacidades, perfeccionándote y fortaleciendo
las transformaciones espirituales que conducen a la unidad. De la misma
manera que tu intención se conecta con el cuerpo para la acción, tu
petición clara y sentida se conecta con la respuesta de Dios.
3. Trabajo Individual
a.
En diferentes momentos de tu historia
personal, ¿has notado cómo la vida termina brindándote justo lo que era
necesario?
b.
¿Qué fortalezas se derivan de la
experiencia de carencia en tu vida?
c.
¿Qué necesidades profundas desea
satisfacer tu corazón detrás de las metas o logros que te has propuesto?
4. Ejercicio Final
Destina un espacio y tiempo especial para encontrarte con Dios. Agradece
tanto como puedas todo en tu vida. Permite que te ilumine sobre tu
búsqueda más profunda y que junto a Él el rumbo de tu vida se ajuste hacia
allá.
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