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9ª Bienaventuranza
Bienaventurados seréis cuando os injurien,
os persigan y digan contra vosotros
toda suerte de calumnias por causa mía
El sentido de lo que haces es tu mayor fuerza
1. Ejercicio Inicial
Además de Jesús, ¿sabes de otros casos en los que se haya atacado o
silenciado de algún modo debido a lo que promovían? ¿Qué pretendían? ¿Qué
implicaba seguir su propuesta? ¿Qué hace que sean callados?
2. Reflexión
Continuando con la idea de la anterior bienaventuranza, esta señala con
agravantes las persecuciones que pueden sufrirse a causa de promover un
estilo de vida en armonía y paz. Generar procesos de transformación
implica fortaleza, pues no se está exento de cualquier tipo de falsa
acusación, burla, insulto, conspiración o debilitamiento de la fuerza
interior con vergüenza, o del intento de desestabilizar de cualquier
forma.
Quien pronuncia verdades profundas se pone en la mira de los otros, y el
temor en cualquiera de sus expresiones (orgullo, comodidad, apegos) hará
que se señale la más mínima falla para impedir los cambios. El sentido de
lo que se hace genera la fortaleza para mantenerse, pues los ideales que
mueven la acción van más allá de las ganancias a nivel afectivo o
material, y cuando son escuchados logran beneficios muy grandes. La
ventura de esta situación se ve en la frase de cierre de las
bienaventuranzas, que a la vez recoge los éxitos de todas las
bienaventuranzas.
3. Trabajo Individual
a.
¿Qué convicciones de vida defiendes con
toda tu fuerza?
b.
Muchas veces cuando alguien dice algo
que duele, la primera reacción es negarlo (más si tiene mucha razón).
¿Recuerdas cuándo te ha sucedido? ¿Qué tanto rechazas verdades aun cuando
pueden aportar mucho a tu crecimiento personal?
c.
¿Hay alguna verdad que consideres
esencial y que te gustaría que fuera un pilar en tu vida? Reflexiona sobre
ella, sobre las nuevas comprensiones para ti y dispónte para establecer un
plan de trabajo personal en ella.
4. Ejercicio Final
Haz una oración por todos aquellos que han sufrido persecuciones de algún
tipo por causa de las cosas de Dios, y también por todos aquellos que
persiguen.
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