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4ª Bienaventuranza
Dichosos los que tienen hambre y sed
de justicia, porque ellos serán saciados
Busca el
cambio y verás los recursos
1. Ejercicio Inicial
Durante 20 minutos, venda tus ojos y realiza cualquier actividad. Siente
la necesidad de la vista. Escribe sobre la experiencia.
En grupo: Durante 20
minutos, algunos andarán ciegos, otros mudos, otros sordos, otros mancos,
otros cojos; otros estarán sentados, otros no podrán parar de moverse,
otros caminarán de espaldas, otros gateando. Juntos realizarán alguna
actividad. Al final se reúnen a compartir su experiencia.
2. Reflexión
Puede suceder que esperes a que tengas hambre para sentir la necesidad de
comida. Entonces, por instinto de supervivencia, harás lo que sea por
conseguirla. Cuando se trata de la justicia, muchas veces es evidente su
ausencia pero realmente sólo hasta que se siente su verdadera necesidad se
es capaz de buscar la forma de encontrarla.
En momentos de desespero, muchos dicen que Dios es injusto, que la vida es
injusta haciendo referencia a sus aspectos materiales: salud, dinero y
amor. Pero también existe otra forma de ver la justicia y es la de
«ajustar», como cuando un tornillo está suelto y se asegura, o algo
torcido se endereza. Desde este punto de vista, todos tenemos al alcance
la justicia: si tu corazón está árido e intranquilo por la realidad que
vives, puedes ajustar el camino y esto es, cuando escuchando la voz
interior enfrentas las dificultades, los conflictos dentro de ti y tomas
otra dirección, otra actitud frente a la vida encaminada hacia un
propósito que tenga sentido. Desde ahí, la justicia depende de ti.
Para poder generar un cambio de cualquier tipo es esencial primero sentir
la necesidad de ese cambio. La desesperanza despierta ante la injusticia;
la violencia a la que se ha llegado en estos tiempos hace creer que no hay
nada que hacer. Pero sí hay mucho para hacer. Cuando imaginas la sociedad
que podría crearse a base de integridad —comenzando consigo mismo— y
alcanzas a sentir algo de una nueva civilización regida por otras normas
de unidad, empiezas inevitablemente a recorrer senderos de paz, pues
aunque los otros no vivan igual, esta forma de vida ya está trayendo
armonía a tu vida, a la vez que te muestra que con guerra (rabia, rechazo,
resentimiento) no se disuelve la guerra.
Una vez sientas la importancia de tener justicia, estarás alerta a otras
posibilidades; y con persistencia y una intención clara y comprometida,
verás las oportunidades para tener el sustento y los recursos necesarios,
junto con la experiencia de un nuevo nacimiento fundamentado en ideales
que parten de ti mismo. Esta conciencia despierta es tu mejor aporte a la
humanidad.
3. Trabajo Individual
a.
¿Cuáles son los ideales por los que has luchado, aquellos por los que has
realizado cambios importantes?
b.
¿Cuáles son los ideales por lo que lucharías? ¿De qué formas puedes
hacerlo?
c.
¿Cuáles serán las necesidades
esenciales del mundo de hoy? ¿Cómo puedes contribuir a alcanzarlas?
4. Ejercicio Final
Cuando estés buscando alternativas para algo, sal a caminar, a buscar
nuevos rumbos y reconocer otros caminos. El movimiento le recuerda a la
mente que las opciones siempre son más de las que podemos ver a primera
vista.
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