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Resonar
Cuando
dos cuerdas de un instrumento están afinadas en el mismo tono, basta con
hacer sonar una de las dos para que la otra también lo haga sin necesidad
de tocarla. El sonido transmite la frecuencia que despierta la vibración
de otro igual.
Las
investigaciones demuestran que las emociones tienen su propia frecuencia
de vibración. De este modo, la actitud de alguien causa resonancia: un
grito genera una reacción igualmente fuerte de estallido o implosión;
una palabra de aliento trae esperanza. Atraemos personas con afinidades de
algún tipo por empatía, que es otra forma de resonancia. Pero: que se dé
la reacción o respuesta depende de si se sintoniza con el otro o no, es
decir, cuando se habla "el mismo lenguaje", ya sea a nivel
verbal, de comportamiento, mental o emocional.
Esto
permite entender y aceptar que cuando otra persona se acerca con rabia, no
es que la "pegue" si la reacción es igualmente fuerte, sino que
la despierta, lo que significa que tiene que haber rabia en el interior
para que se reaccione de la misma manera, o miedo para esconderse.
Entonces la expresión "me hizo / hace daño" puede comprenderse
y ampliar la conciencia si vemos que es realmente un "me hago daño"
o "cedo el poder de hacerme daño", que en el fondo es lo mismo.
Así mismo, tanto lo que molesta como lo que agrada de los otros está
reflejando algo dentro de sí mismo.
La
vibración armónica del amor es la frecuencia de mayor fuerza. Esto
significa que su poder puede atraer a frecuencias desarmonizadas, sosteniéndose
más fácilmente que cualquier otra y despertando también el amor en el
otro. De ahí que, por difícil que en ocasiones resulte, mantenerse en el
amor incondicional que conduce necesariamente a la comprensión y el
desapego del ego, es el único camino para la armonía, y para que su
expresión sea verdaderamente auténtica, la clave está en amarse a sí
mismo y encontrarse con el Amor que por la esencia del Espíritu habita en
la conciencia de todos los hombres.
La
sintonía con el Amor atrae la sabiduría y la armonía en la mente,
liberando todo tipo de historia o prevención al conectar con el presente
siempre nuevo, que genera emociones estables, revitalizando el cuerpo y
generando salud. En el intento permanente de amar, se habrá de revelar
otra forma de vida que sólo se conoce cuando el Amor habita
frecuentemente e influye en el ser.
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