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La
Vida
Cada
quien guarda a su manera su inconformismo frente a los "demás".
Cada quien va con sus quejas a la vida. Cada quien se fija en un punto de
vista que considera el que es, especialmente sobre lo que se debe hacer,
porque en cierto contexto alguna vez funcionó. Y se guarda por imagen de
alguien algún atributo o "defecto" que en algún momento fue.
Cada quien se va definiendo de ese modo a sí mismo.
Transformar
implica incorporar; transpasar "la cáscara de lo antiguo", mas
no rechazarlo, ni fijarlo.
En
la historia, y sobre todo De la historia, se fija lo que se repite: lo que
se cuenta o se acepta mental y, aún más, verbalmente en varias ocasiones
("soy una bestia" o "ahora veo mejor") ...Las anécdotas,
traumas, problemas, temas, eventos del día que continuamente se repiten
se enraizan aún más. Cada vez que se menciona una situación o palabra,
el cuerpo la vibra, la vuelve a sentir y prácticamente la revive. Tanto
tratar el tema de la plata o la violencia o ahondar más de lo necesario
en los conflictos personales, es algo que aturde y atemoriza. Y vivir de
las dichas del pasado deja un halo de nostalgia. Por el contrario, las
charlas más agradables podrían ser aquellas que proponen algo renovador
que amplía la conciencia.
El
hábito tiene poder, y si resulta muy difícil aprenderle, agradecerle y
dejarlo ir, dale algo distinto que hacer a la mente, algo que goce: Juega
más! Danza más! Contempla una flor! Fija otras cosas, otras que no te
alejan de la realidad y sí alimentan el espíritu manteniendo los pies en
contacto con la tierra; experiencias simples y bellas con las que
construyes un presente más presente.
Sólo
entonces puede la mente abrir tanto su percepción, que al fin conoce que
la vida si puede vivirse diferente: Alerta, confiada, amorosa, libre,
liviana; se despierta algo del ser que abraza vida y muerte todo el
tiempo, inhala y exhala, que pertenece a un gran ciclo, a un universo
ilimitado en su extensión normalmente nublado por el miedo. Y que vivir
en la conciencia no es un logro, no es estático; es un intento permanente
para el que estamos unos con otros recordándonos el camino que vale la
pena recorrer.
El
miedo (preocupaciones, dolores, bloqueos, agresividad, tristeza,
complejos, nostalgia, rencor, terquedad... formas de muerte) está
construido por recuerdos fijos; y es también una energía que se está
expresando y bien puede convertirse en impulso para actuar. E impulsarse
resulta fácil cuando la dirección marca algo que verdaderamente se
desea...
Entonces...
¿hacia dónde van tus huellas? ¿a qué le estás entregando la vida?
carro, casa, imagen, supervivencia... o a alguien, o a juzgar, o al
conocimiento y la conciencia? La respuesta la dicta la manera de vivir.
Luego,
¿Qué es la Vida para ti?
—
¡Vivamos el presente! — concluyó el Maestro.
—¡Ahh
sí! ...¡pero
es que eso es muy difícil!
—Difícil
lo que se cree difícil...
MiniEcV
Si
acaso después de responder con el corazón, surge alguna palabra, por
favor envíamela.
¡Gracias!
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