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Detalles
A
veces miramos el pasado y descubrimos, con la mirada del Hoy, detalles que
de ser omitidos o realizados, cambiarían totalmente el curso de la
historia...
¡Lo
que no sabemos es hacia dónde!
Nuestro
ya experimentado Yo de hoy mira la "faltante" del pasado y crea
la culpa; la del "debí..." o "debiste haber hecho..."
, la de sí mismo o la de otros por salirse de las manos un detalle. ¡Y
bueno! ¡tal vez andábamos con algún otro detalle entre ojos!
La
experiencia del pasado genera miedos (los llamados "traumas")
cuando se vive como un monstruo difícil de vencer; la misma experiencia
puede ser vista como un capítulo ya aprendido y grabado en la memoria
celular que apoyará la acción acertada en caso de vivir algo similar.
Y
de hecho se tiene la tendencia a repetir experiencias. Como lo vivido
resulta familiar, se reconoce, tiende a atraerse con gran facilidad; así
como los artistas suelen empatar fácilmente con distintos mundos todos
ellos dentro del lenguaje de la sensibilidad artística, de la misma
manera cuando existe la costumbre de permitir el trato fuerte de unos
padres que ordenan qué decir o hacer, se tiende a buscar una pareja con
la que que se mantenga el mismo comportamiento y termina ésta repitiendo
el rol de los padres... y se repite, hasta que se entiende que todo un
estilo nuevo de relación puede adoptarse desde sí mismo.
Ojalá
dejáramos de darle tanto poder a la culpa; ojalá dejáramos de creer en
los traumas y en su absurdo poder para determinar la historia! Ojalá pudiésemos
amar y encontrar el sentido de toda situación, agradable o desagradable,
no importa, y darle la grata bienvenida a toda experiencia presente y sus
ya seguros aprendizajes y disponernos con alegría a soltar todo, libres
para tomar el sólo presente en donde vive todo!
Detalla
donde haya rastro de culpa.. y abraza toda experiencia, integrándola a la
vida como parte igual importante dentro de ella.
Agradece...
siempre agradecer es la clave!
Así
se sana, se perdona, se crea...
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