
tienes un amigo más, se llama Naranjito... redondo como un balón, alegre y chaparrito, aventurero en acción, estrella del futbol
Antes de comenzar a repartir candela, pongámonos en antecedentes. Cuando quedaban apenas 400 días para el comienzo del mundialde la Copa Mundial de la FIFA Corea/Japón 2002, se anunció de forma oficial el nombre de las mascotas elegidas para tal evento. El diseño de dichas mascotas ya había sido presentado el 1 de diciembre de 1999, después de que trabajasen en el proyecto responsables del comité organizador del mundial en Corea junto a la unidad creativa internacional de la empresa británica Interbrand. Para escoger un nombre para los tres bichejos, se dispusieron urnas en todos los MacDonalds de Corea y Japón, para que los clientes de tan distinguido establecimiento de restauración votasen por un nombre. Finalmente, Ato, Nik y Kaz fueron los favoritos entre los 335 mil votos recibidos. Ahora pasamos a reproducir un extracto del comunicado oficial que explica la esencia del resultado:
<Las mascotas oficiales de la Copa Mundial de la FIFA Corea/Japón
2002 reciben el nombre colectivo de "Spheriks", porque su objetivo es
crear la atmósfera maravillosa e incomparable que caracteriza a la Copa Mundial de la
FIFA. Las mascotas viven arriba, en el cielo, en un sitio llamado Atmozone, donde
juegan su propia versión del fútbol, Atmoball. La más famosa y admirada de estas
criaturas es "Ato", que representa al entrenador del equipo. Los principales
miembros del equipo son "Nik" (el jugador azul) y "Kaz"
(púrpura).>
Sí amigos, sí. Tras leer esto, a uno se le queda una cara muy
parecida a la de las mascotas. El toxicómano padre de las psicodélicas criaturas tuvo
que abusar de las drogas de lo lindo para idear un background semejante. Y me pregunto,
cuando en España se tuvo que elegir una mascota para los mundiales del 82, ¿hicieron
falta tantas gilipolleces?
Permítanme aventurar una respuesta: NO. A
difrencia de los aliens orientales del mundial 2002, nuestro patrio naranjito era simple y
llanamente una naranja, redonda, sonriente y, por si quedan dudas, estrella del futbol
(imprescindible acento en la sílaba final).
Ignoramos los verdaderos orígenes del balompié (se podrían
investigar, pero prefiero conservar la imagen de unos indígenas mayas pegándole patadas
a la cercenada cabeza del desgraciado de turno). Lo que no ofrece duda es el origen de las
manidas mascotas en esto del fútbol. En el mundial de 1966, celebrado en Inglaterra,
Willie, un león vestido con la Union Jack, se convirtió en la primera mascota oficial de
la competición de la FIFA, un dibujo cuya finalidad era promocionar el evento y que fue
el motivo central de la canción oficial. 16 años más tarde, sería
Naranjito quien tomase el relevo a la hora de promocionar el mundial,
con la originalidad de ser el primer producto hortofrutícola que actuaba como mascota en
este tipo de eventos. Hasta el 82, se repartían entre animales y seres humanos, y la
historia se vino repitiendo hasta el inánime, simple y horrendo Ciao del mundial de
Italia 90 y la llegada de los aliens arriba reproducidos. Pero lo realmente novedoso de
nuestra mascota fue el enorme protagonismo que cobró a todos los niveles durante el año
del mundial, 1982, fruto de una estrategia publicitaria que contemplaba desde el
merchandising más agresivo hasta la novedosa idea de crear una serie de dibujos animados
al efecto.
"La novedad de naranjito no fue que no era más un niño o un animal, sino que es en este mundial donde la mascota deja de ser sólo un medio publicitario de la competición y se convierte en un medio de ingresos económicos. Es decir, se comienza con el mercadeo de las mascotas del mundial. Polos, gorras y una serie animada de Naranjito significaron el cambio en la clásica concepción de las mascotas".
El párrafo reproducido forma parte de un artículo
recogido en la página oficial de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas sobre las
mascotas de los mundiales de fútbol (http://www.upc.edu.pe/puntoseguido/dt02.htm). Sirva
para justificar que Naranjito, a mi entender, ha sido el símbolo de este pais al que (con
perdón) más jugo se le ha sacado. Ni el toro de Osborne, ni las castañuelas, ni el
Cobi. ¿Recuerdan algún ítem salido de la piel de toro tan infinitamente reproducido?
"Fútbol en
acción" fue el título de la serie de dibujos animados protagonizada por nuestra
mascota, serie en la que, a través de un total de 26 episodios, se nos contaban las mil y
una aventuras balompédicas que corría Naranjito. Los personajes que le acompañaban se
dividían en dos bandos, el de los buenos (comandados por Naranjito, evidentemente) y el
de los malos. En el primero se encontraban Clementina, novia de nuestro prota, y el limón
Citronio, amiguete del mismo y al que el que suscribe siempre llamó Limonito. Por
su parte, Zruspa, Coco y el robot Imarchi, acérrimos enemigos de la patria, hacían de
las suyas en cada episodio para intentar poner fin al espíritu de juego limpio que se
predicaba.
Y... ¿qué sería un
mundial sin álbum de cromos? Pues probablemente nada. Toda competición internacional de
esta índole requería necesariamente su colección de cromos, la oficial y alguna otra.
De este modo, los padres perpetuaban en sus churumbeles la sana afición por el fútbol y
permitían a estos últimos gastarse los cuatro durillos de la paga en sobres y más
sobres de cromos. Y el omnipresente Naranjito
no iba a perderse la oportunidad de demostrar
su ubicuidad impreso en los álbumes (álbuma para los puristas), en los sobres, y en los
cromos. Panini se encargó, como en todas las ediciones de los mundiales, de la edición
más o menos oficial del campeonato. Por otra parte, la empresa Danone editó un no menos
completo álbum de cromos que se regalaba al adquirir cualquiera de sus productos, como
ocurría en el caso de los cromos de esta colección, que venían en cada pack de
yoghoures. El carácter no-oficial de esta última colección radicaba en la ausencia de
Naranjito en la portada del álbum,
aunque
utilizaba el título de la serie de televisión "Fútbol en acción" para
abanderar la colección. Aún así, resultaba enormemente atractiva, puesto que salía
gratis, amén de los beneficios orgánicos que aportaban los productos lácteos que se
llegaban a consumir de forma compulsiva a fin de completar la colección. Y como todo lo
relativo al márketing del mundial 82, los álbumes no se iban a librar del espíritu de
originalidad imperante. Así, la colección de Panini incluía cromos de los árbitros
(hoy en dia, el de Gamal Ghandour no tendría precio), y la de Danone ofrecía un somero
repaso al reglamento e historia del deporte rey a través de sus cromos.
Siguiendo con la estampa de la más famosa naranja, hablemos de esto
mismo, de estampas. Y es que la Fabrica Nacional de Moneda y
Timbre se sumó al festival balompédico por
excelencia, aunque no dedicó espacio alguno a nuestra mascota en la tirada más
importante de sellos de 1982. Tendría que ser la isla caribeña de Anguilla la que
dedicase un sello a Naranjito. Y el sello en cuestión no sólo rinde homenaje a la
mascota, sino que la enmarca en el universo del mismísimo Walt Disney al reproducir la
estampa una escena de la La bruja novata, película en la que tiene lugar el partido de
fútbol de dibujos animados más disparatado de la historia.
Hasta allende los mares llegó a calar la
imagen de Naranjito, y es que los responsables de diseñar la campaña de merchandising
del mundial trabajaron a conciencia.
La filosofía de exprimir (es un decir) la imagen de nuestra sonriente mascota a la hora de acaparar todo el merchandising de 1982, convirtió a Naranjito en un icono, sin más reivindicaciones que las meramente publicitarias. Y desde el momento en que los padres de Naranjito terminaron de perfilar su diseño, éste comenzó a aparecer impreso en los más dispares productos. Así, su figura aparecía en las más rocambolescas actitudes futbolísticas en las latas de una conocida bebida que se convirtió en la oficial del campeonato, que requería, necesariamente, la referencia a Naranjito. Para fomentar el consumo de este refresco, se diseñaron 6 latas diferentes, a fin de que resultase atractiva la idea de coleccionarlas.
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Camisetas, llaveros, estuches, gorras y los más insospechados gadgets
eran susceptibles de llevar la imagen de Naranjito mientras durase la fiebre mundialista
que tenía como epicentro la piel de toro. Para rizar el rizo, se llegó a crear un
mercado de subproductos basado en la existencia de otros productos acerca de Naranjito,
concretamente los relativos a la serie de televisión protagonizada por éste.
No es
raro pues que nos encontrásemos con un biopic para los pequeños de la casa basado en
"Fútbol en acción", que además de utilizar el nombre de la serie, incluía
las andanzas de todos los personajes de la misma. La edición se enmarcaba en la
colección "Oye mira", pionero proyecto multimedia a cargo de la editorial
Bruguera en colaboración con la discográfica Belter que incluía un pequeño libro y un
cassette con canciones al respecto. Para la edición del libro, Bruguera contó con el
trabajo de José Cubero y del renombrado dibujante Bernat Serrat. En el mismo se podía
comprobar el status de estrella de Naranjito, como puede apreciarse en la imagen de la
izquierda y ver con detenimiento las mil y una tretas que utilizaba Zruspa para mantener
su portería a cero, verbigracia, imagen de la derecha.. De todos modos, emplear un
control remoto para reducir la portería al tamaño que se estila en la aldea de los
Pitufos no estaba considerado como objeto de infracción, lo que otorga a esta serie un
cariz de realismo importante, más aún cuando es Gamal Ghandour el colegiado del
encuentro. Pese a las mil y una adversidades en la que se veían envueltos los cítricos
abanderados nacionales, al final, el juego limpio triunfaba y el equipo capitaneado por
Zruspa abandonaba el terreno de juego con la cabeza gacha. Paradojas de la vida.
Y como toda producción que se precie, las
aventuras catódicas de Naranjito tenían su propia banda sonora, de la que rescatamos la
sintonía original. A destacar el uso de samplers en una parte del tema, precursor no
reconocido de la música techno, y la enigmática frase "... está intentando areglar
las cosas del mundial".
Aunque la canción no la interpretaba Carlos Gardel, como dijera este,
veinte años no son nada. Y si no que se lo pregunten a los organizadores de la
exposición "Veinte años sin Naranjito",
que pudo
verse en una conocida galería de arte barcelonesa hasta el pasado 31 de julio de 2002. La
idea de esta singular exposición surgió cuando el galerista Llucià Homs propuso a
varios dibujantes la idea de exponer muestras de dibujos e historietas actuales, hasta que
el proyecto cayó en manos de Miguel Gallardo y Lluïsot. Gallardo, autor de cómics como Makoki,
Tio Emo, Buitaker o El Niñato, y LLuïsot, habitual dibujante
de la revista El Jueves, movieron a más dibujantes para centrar la exposición
en la figura de Naranjito. Y así Naranjito fue consagrado como icono kitsch a través de
42 obras entre pinturas, esculturas y dibujos en el vigésimo aniversario de su precoz
nacimiento. Coincidiendo con este evento, responsables de los departamentos de imagen
corporativa de varias empresas subrayaron que, a su entender, Naranjito se caracterizaba
por ser una mascota demasiado simple, con un diseño similar al dibujo que haría un niño
de 5 años. Unas críticas que, por la proyección del interfecto, habrían de llevar a
los presidentes de estas empresas a replantearse la posibilidad de contratar a tiernos
infantes para dichos menesteres. Ya lo dijo Groucho Marx, "Claro que lo entiendo. Hasta un niño de 5
años podría entenderlo. ¡Que me traigan un niño de 5 años!"
Para poner punto (y seguido) a la vida y milagros de la mascota que forma parte de nuestra memoria colectiva, quizá alguien se esté formulando la pregunta siguiente: ¿quién diseñó a Naranjito? Ay amiguitos, el ser humano está predestinado a ser por siempre ignorante ante determinadas preguntas...
una producción del profesor moriarty. 2002-2006. frikiworld @ gmail.com