NAVIDAD... 

Una Navidad Pagana

Es bien sabido que la Navidad es una festividad pagana, de orígenes mixtos (celtas, romanos, nórdicos y posteriormente cristianos), aunque cada año que pasa se agregan mas leyendas, tradiciones, cuentos, películas y otros que lo único que hacen es enredar mas la historia. Pero vamonos primero a los hechos:

La Fecha: Navidad se celebra el 25 de Diciembre, fecha muy cercana al 21 de Diciembre, es decir el Solsticio de Invierno en el hemisferio Norte y el de verano en el Sur. Esto quiere decir que (en Europa) se celebra en la Noche mas larga y fría del año. Muchos de los símbolos por tanto nacen en este ambiente (la nieve, los renos, los abetos, etc.) Se sabe que es muy poco probable que Cristo haya nacido exactamente en esta fecha, pero fue necesario para los primeros cristianos el adoptarla, ya que la festividad pagana era demasiado poderosa como para desaparecer sola. En esta época los romanos celebraban Saturnalia, una serie de festejos en honor a Saturno, Dios de la Agricultura y a Ops, Diosa de la Tierra. Se extendían desde el 17 de Diciembre hasta aprox. el 23 de Diciembre, y durante este periodo se hacían regalos. Los griegos celebraban en esa fecha a Dionisios. Los babilonios celebraban la victoria del dios-sol. Los egipcios celebraban a Osiris. Y todos los hacían el 25 de Diciembre o en una fecha muy cercana. 

La fecha de Navidad, tiene una larga historia. Parece ser que la fecha se ha utilizado desde aproximadamente 336 D de C, o sea, dos siglos antes de Dionisio. La razón por escoger esta fecha fue muy sencilla: era la fecha tradicional de la fiesta invernal pagano. Hasta en la era de los romanos la fiesta tenia mucha antigüedad, siendo una celebración celta. Esta fiesta celebraba el solsticio y el hecho que el invierno ya había llegado a su ecuador (nótase que, por la definición moderna de las estaciones, el invierno empieza en el solsticio invernal); a partir de la fecha de la fiesta las cosas, según el razonamiento, solo pudieron mejorar.

El Nombre: en Europa y Norteamérica la fecha de Navidad y los días previos se conocen como Yule (Yuletide), la cual es una palabra de orígen nórdico y no celta: Yule o Hjól significa "rueda": es decir, una vuelta más de la rueda del año. La palabra "Navidad" es una abreviatura de Natividad, es decir la fecha del Nacimiento de Cristo. Christmas es su equivalente en inglés. 

El Significado: Tras esta noche, los días comienzan a alargarse una vez más. Esto significa una vuelta más de la Rueda del Año: un ciclo que termina y comienza otra vez. También significa Resurrección: las tierras yermas comenzarán su deshielo, y la vida promete volver. El Sol, que parecía condenado a desaparecer en una noche cada vez mas larga, vuelve a salir, triunfante. Durante estos fríos periodos, algunas plantas permanecían verdes y vitales: el abeto (el "pino" de Navidad), una planta semiparásita, el muérdago (Viscum Album) y el acebo (aquella con la cual se adornan nuestras puertas, la de las hojas con puntas y frutos rojos). Ellas encierran en sí la promesa de la continuidad de la vida, razón por la cual los druidas las tenemos en gran valor. 

El Árbol de Navidad: La tradición de poner un árbol de navidad ha existido por muchos siglos. Desde la antigüedad, para muchas culturas era esencial un árbol en sus celebraciones de invierno. 

Culturas como la vikinga en países escandinavos, o la celta en Inglaterra y Francia, ya decoraban los robles con frutas y velas para honrar a sus dioses y a sus cosechas. 

Desde la época comprendida entre el segundo y tercer milenio antes de nuestra Era, una gran variedad de pueblos indoeuropeos que se expandían por Europa y Asia tenían a los árboles como expresión de las fuerzas de la Madre Naturaleza y les rendían culto. 

En su aspecto cristiano, cuanta la leyenda que en la primera mitad del siglo VIII un roble que los paganos creían sagrado cayó sobre un abeto, pero éste quedó milagrosamente intacto, por lo que fue proclamado el árbol del Niño Jesús. Su forma triangular se explicó como representativa de la Santísima Trinidad, con el Dios Padre en la cúspide. 

Otra variante de esta leyenda explica que San Bonifacio, en uno de sus viajes, se encontró con un grupo de paganos alrededor de un gran abeto en el momento de realizar ritos contrarios a la fé cristiana. San Bonifacio derribó el árbol con un poderoso golpe de su puño y explicó el santo que aquel abeto había cedido a la débil fuerza de su puño porque estaba llamado a ser el árbol de la vida, y no consentía en ser parte de ritos paganos.

El uso del árbol se estableció en los países nórdicos hacia finales del siglo XVI. En 1765, el escritor alemán Goethe quedó asombrado al ver por primera vez en Leipzig un abeto adornado e iluminado.
Para los bretones, el árbol de Navidad fue descubierto por Persifal, caballero de la mesa redonda del rey Arturo, mientras buscaba el Santo Grial o cáliz de la Última Cena de Jesús. La leyenda cuenta que el caballero vio un árbol lleno de luces brillantes, que se movían como estrellas. 

Se dice que en Francia, el primer árbol de Navidad fue introducido en 1840 por la duquesa de Orleáns y después logró difundirse rápidamente por casi todos los países europeos. En 1841 se decoró el primer árbol de navidad en el Castillo de Windsor, Inglaterra, introducido por el Príncipe Alberto, esposo de la Reina Victoria, quien lo decoró con frutas, dulces y velas.

En Estados Unidos, el árbol de Navidad comenzó a tener un gran aceptación a finales del siglo XIX, luego de haber sido introducido por los alemanes a Norteamérica. Al principio los decoraron con manzanas, nueces, galletas, palomitas de maíz de colores y velas. La invención de la luz, a principios del siglo 20, hizo de esta tradición la fiesta de colores que todos hemos visto alrededor de los árboles en cada Navidad.

Se dice que fue Martín Lutero, el reformador protestante, quien primero colocó velas encendidas a un árbol, y lo hizo para reproducir a su familia la bella escena que vio al caminar una noche de invierno, sorprendido por el brillo de las estrellas que destellaban entre los árboles cercanos. 
También fueron los colonos alemanes quienes llevaron los primeros árboles de Navidad a Canadá, junto con otras costumbres como los calendarios de Adviento, las casitas de jengibre y las galletas navideñas. 

En México, la costumbre de poner el arbolito de Navidad se ha extendido y le hemos agregado el uso de esferas multicolores y muñecos de madera, fabricados por artesanos mexicanos, además de una estrella en su punta.

También en Irlanda le colocan una estrella a la parte superior del árbol, y en ocasiones también le adornan con un ángel. En la puerta se colocan una corona festiva y una rama de muérdago. Existe la costumbre de que si una pareja, aún de desconocidos, se para bajo ésta, tiene que besarse. 

Si esta Navidad piensas decorar un árbol en tu casa, recuerda que debes asegurarte de que el árbol que compres sea cultivado en viveros especiales, donde a la vez siembren nuevos árboles para no dañar los ecosistemas de nuestro país. 

Santa Claus: No corresponde a ninguna divinidad celta en particular (a lo mejor Dagda, pero no hay ningún dato histórico que apoye esto). Sin embargo si se lo ha relacionado con Odín, dios nórdico que viajaba por los aires en su trineo tirado por ...perros (pero no cualquier perro !). 

Tradiciones y regalos: Muchas de las tradiciones celtas y romanas son familiares incluso hoy en día. La gente se queja que Navidad se ha convertido en una celebración del consumo: demasiado comida, demasiado alcohol y mucha fiesta. De hecho, en este sentido estamos regresando a las raíces paganas de la celebración invernal. La festividad pagana se celebraba con días de vacaciones, comidas especiales, fiestas y muchas de las cosas que creemos hoy en día, son pura y exclusivamente de nuestra era moderna.

Otras de las tradiciones también nos son muy familiares. La gente decoraba sus casas con ramos verdes para demostrar que, pese al tiempo invernal, el frío no podía matar a todo lo verde. En Europa la tradición de poner un árbol de Navidad fue popularizada durante el siglo pasado por el Príncipe Alberto, el marido alemán de la Reina Victoria. Mientras que Alberto adoptó la vieja tradición alemana de usar un pino, los romanos solían poner ramos de laurel. La fiesta invernal también fue el momento para celebrar procesiones y desfiles de modo similar a la tradición moderna de los países católicos.

El aspecto más sorprendente del festival pagano era la tradición de dar y recibir regalos. Muchas personas creen que esta tradición celebra la acción de los Reyes Magos:

"Y entrando en la casa, vieron al niño con María, su madre, y prostrados en la tierra, lo adoraron; abriendo sus cofres
y le ofrecieron regalos: oro, incienso, y mirra."


Pero no. La tradición de regalar databa de siglos antes de Cristo y, posteriormente, fue acogida por la iglesia cristiana. Este fue un ejemplo de la capacidad de adaptar de la iglesia cristiana en sus inicios: en vez de suprimir lo que era una fiesta muy popular, decidieron adaptar y purificarla; la fiesta pagana más popular se convirtió en la fiesta cristiana más importante.


En resumen: La navidad es una fiesta de orígen mixto, la cual ha ido ganando elementos a lo largo de los últimos milenios. Se puede discutir mucho respecto a ella, pero hay una cosa que rescatar sobre todo: es una fecha que celebramos paganos y cristianos por igual, de manera que tiende un puente entre nuestras religiones. Siempre será una buena ocasión para encontrarnos con nuestros familiares y amigos, para hacer regalos y entablar lazos. Como es muy probable que las multitiendas y centros comerciales se encarguen siempre de recordarnos que la Navidad llegó, es muy poco probable que llegue a desaparecer :) De manera que, paganos o no, lo que nos queda es disfrutarla y esperar el retorno del verano en el hemisferio Norte o gozar de él en el Sur. 


Feliz Solsticio ! Feliz Navidad ! 

De: www.elbalero.gob.mx y www.druidas.net 

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