Asistí a la presentación del libro de Maisa Navarro, el pasado viernes, en el Ayuntamiento de La Laguna. Sirvió de base a la declaración de Patrimonio de la Humanidad en Marrakesh. Allí me di cuenta del poder de los científicos y de cómo lo científico es usado por el poder. La Laguna gracias a Maisa, ocupará, en el futuro, un lugar que jamás tuvo aunque estuviera implícito a lo largo de sus cinco siglos. La Laguna, desde entonces sirve para que los políticos que jamás habían hablado de ella y que ahora ocupan parcelas de poder, se llenen la boca con las palabras "Patrimonio de la Humanidad", mientras toleran que se cometan estúpidas acciones que deterioran y perjudican un entorno que hay que conservar siempre, pero todos los días, desde el dos de diciembre hasta lo más lejano en los tiempos futuros. De no ser así, apaga y vámonos. Y antes de apagar e irnos, ahí tienen ustedes como la calle de San Agustín y otras transversales se han llenado de grandes carteles de paradas oficiales, para conservar un espacio a autoridades que hayan de ir a Teidagua, Farmacia, Consejo Consultivo, Museo de la Historia, Concejalía de Urbanismo, Real Sociedad Económica, Obispado, tienda de la esquina, hermanos Betlemitas, etc., que unidos a los de dirección prohibida, giro a la izquierda, espejo para controlar el tráfico de otra vía, anuncio de Tejina y Monte de las Mercedes, contabilizan hasta 23 señales que están adheridas, notoria y verticalmente, a edificios singulares, en una de las calles más patrimoniales (si esto se pudiera objetivar) de la Ciudad. Por no añadir la resaca de Navidad con los adornos que han durado una eternidad o las tachas colocadas en edificios centenarios para como el tul ilusión de las bodas, destacar su singular belleza. Eso es sencillamente una frivolidad, por cierto, bastante costosa. Otro ejemplo está en un parque cercano a la Plaza del Cristo (cuya obra parece ser interminable). Sencillos ciudadanos pagaron un buen puñado de millones por unos adosados que por compensación dejan una amplia zona para ajardinar. No se si el ajardinamiento era por cuenta de Mejías y Rodríguez o de Construcciones Socas, que allí hicieron, como corresponde a sus oficios, sendos negocios inmobiliarios. Por septiembre el Ayuntamiento autoriza ubicar sonoros conjuntos de divertimentos infantiles, con motivo de las fiestas acompañados de ropa tendida, retretes compactos, material de deshecho bajo los árboles antiguos. Por diciembre van desapareciendo dejando múltiples restos que nadie retira. A comienzos de enero sirve de aparcamiento de carrozas de la cabalgata de Reyes y hace un par de días se dispone la instalación de un circo con todo lo que trae consigo. Dice Maisa Navarro que La Laguna se forma por dos círculos concéntricos, que abarcan el casco y la Vega. Ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad como Ciudad y Campo. Pero si deseamos que las cosas no nos fallen hay que hacer comprender a la Autoridad que no todo el campo es orégano.