†DARKMASTER†
[ 6 ]
En la n0che,
en la 0zcuridad eterna,
en el camino oscuro de la soledad
y el martirio te veo oscuro como la noche misma,
ingenuo como un alma perdida;
Pero ahí estás sin hablar,
sin ver,
sin sentir,
sin darte cuenta,
pero no estás solo:
si no con la oscuridad misma que te engaña con su poder,
te sumerge con su fuerza,
te mira sin sentir.
¿Ya no palpitas?
¿Qué te pasa?
¿Acaso has muerto?
¿Te han matado?
¿Han matado a esa criatura inocente?
No lo creo...
¿Soy yo el que no palpita?
¿Al que han matado?
El que está en el eterno sufrimiento sí soy yo;
¿Quién me ha matado?
Mi corazón ha dejado de palpitar,
pues sí: me has matado tú y tu lindo mirar,
el mirar que has cambiado por sombras y sufrimiento,
me has matado convirtiendo mi amor en muerte;
He muerto por tí, me has dejado sola en las sombras,
en el amargo sabor de la oscuridad y soledad.
Cierro los ojos y me dejo ir viéndote fijamente a los ojos...
Adiós...
Te amo; te voy a querer por la eternidad completa,
Hasta que estemos juntos...
...adiós.
Bajo el triste velo de la noche
mis lágrimas se volvieron sangre
y a través de la niebla, de inaudibles voces
surgió el eco del silencio...
pero un susurro arribó a mi corazón
una voz melancólica convertida en musical sonido
me invitó a olvidar el sacrificio de vivir en su ausencia
y escapé otra vez, buscando el misterio de sus ojos
persiguiendo el murmullo insinuante
de una eterna fantasía...
la transición interna llega a su fin
y yo me pierdo entre las pálidas sombras del alba
dejaré que se rinda mi voluntad
pero el dolor aun no se marcha...
hoy de nuevo regresas
y a tu encuentro voy, para verte otra vez
he conjurado un sollozo por traspasarte el alma
ahora; déjame verter estas lagrimas por ti
yo abriré mis cicatrices, para darte mi sangre
y podré olvidar el dolor mas profundo de mi ser
sálvame otra vez, tu sangre corre en mí
así, como el rumor de una voz perdida
sé mi Ángel, en mi hora final
en tus brazos, llévame donde morir es vivir
porque así estaré contigo, eternamente
y mi sangre correrá por tus venas
para fundir en una nuestras almas
haciendo inmortal nuestro sueño...
que pesada y larga se hace la noche
cuando yo no tienes en quien pensar,
cuando sientes que todo se ha ido de tus manos,
cuando la sombra ya no esta más en su lugar.
que triste se hace un cementerio
y más aún cuando no tienes por quien penar,
que tríste se hace el día,
cuando al sol ya no lo quieres divisar.
que somnolienta es la lluvia
cuando el vidrio se empaña solo por llorar,
que interminable se hace la bruma
cuando tú camino ya no lo haces al andar.
que doloroso se hace el viento
cuando solo lo oyes en las noches chillar,
que dolorosas se hacen las mantas
cuando solo las usas para secar tus lágrimas.
que tan triste se ve la calle
cuando ya no hay nadie en ella,
que triste se hace el aura
cuando ya nadie te quiere acompañar.
que corta se hace esa canción
que toda tú vida quisieras escuchar,
que triste se hace esta poesía
cuando yo no tengo a nadie que amar.