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| El Libro de los Cinco Anillos Miyamoto Musashi ( NOVENA PARTE) |
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| Peque�o y grande Cuando est�is luchando contra enemigos y ten�is la sensaci�n de estar estancados en peque�as maniobras, recordad esta ley de la ciencia militar: cuando os hall�is en medio de cosas insignificantes, cambiad de repente a una gran perspectiva. Cambiar a lo grande o a lo peque�o es una parte deliberada de la ciencia del arte de la guerra. Es esencial para los guerreros conseguir esto incluso en la conciencia ordinaria de la vida humana. Esta mentalidad es fundamental para la ciencia militar, ya sea a gran o a peque�a escala. �sta es una preocupaci�n a la que hay que prestarle una atenta consideraci�n. El general conoce a sus soldados "Un general conoce a sus soldados" es un m�todo practicado siempre en tiempos de conflicto despu�s de haber alcanzado la maestr�a a la que uno aspira. Habiendo alcanzado un gran poder en el conocimiento de las artes de la guerra, pensad en los adversarios como si fuesen vuestros propios soldados, comprendiendo que deb�is de obrar con ellos seg�n vuestra propia voluntad, e intentad manipularlos libremente. Vosotros sois el general, y los adversarios las tropas. Esto exige trabajo. Soltar la empu�adura "Soltar la empu�adura" tiene varios significados. Tiene el significado de ganar sin sable, y tambi�n tiene el significado de fallar sin sable. Los diversos significados no pueden escribirse, pero invitan a una pr�ctica y a un entrenamiento profundos. Ser como un muro de piedra "Ser como un muro de piedra" es cuando un maestro de las artes marciales se hace de repente como un muro, absolutamente inaccesible a cualquier cosa e inamovible. Esto se transmite verbalmente. Ep�logo Lo que est� escrito anteriormente consiste totalmente en cosas que constantemente vienen al esp�ritu a lo largo de la pr�ctica del arte de la esgrima de mi escuela. Como estoy escribiendo ahora estos principios por primera vez, est�n un poco mezclados en el orden, y es dif�cil definirlos con detalle. Sin embargo, pueden servir como l�neas orientativas para las personas que quieran aprender esta ciencia. Me he concentrado en las artes marciales desde la juventud, entrenando mis manos y mi cuerpo para la maestr�a de la esgrima, y experimentando toda clase de estados de esp�ritu. Lo que veo al investigar otras escuelas es que algunas son habladoras pretenciosas y otras llevan a cabo finas maniobras con sus manos; pero aunque puedan parecer buenas para la gente, en ellas no hay en absoluto un verdadero coraz�n. Por supuesto, podr�a parecer que la gente est� entrenando el cuerpo y la mente incluso cuando est�n practicando dichas t�cnicas, pero se convierten en enfermos de la v�a, de una manera cr�nica y dif�cil de sanar; son el origen de la decadencia de la v�a reta de las artes marciales en el mundo y de su abandono. Para que el arte de la esgrima sea una ciencia real, as� como para obtener la victoria en la batalla contra los enemigos, no deben alterarse de manera alguna estos principios. Cuando alcanc�is el poder del conocimiento de mi ciencia militar y la pong�is en pr�ctica de una forma correcta, no habr� duda alguna de la victoria. El Manuscrito del Viento La ciencia militar implica el conocimiento de los m�todos de las dem�s escuelas. Aqu�, en este Manuscrito del Viento, he escrito sobre las dem�s escuelas de artes marciales. A menos que conozc�is las pr�cticas de las dem�s escuelas, no podr�is ciertamente entender la pr�ctica de mi propia escuela. Lo que veo cuando investigo en las dem�s artes marciales es que algunas escuelas utilizan grandes sables y se concentran en el poder de sus movimientos. Algunas practican su ciencia utilizando un sable peque�o y largo al que llaman un "peque�o sable largo". Tambi�n existen escuelas que se preocupan de muchos movimientos con el sable largo, llamando a las posiciones del sable t�cnicas convencionales y transmitiendo la ciencia como una ense�anza interna En este manuscrito expondr� el hecho de que ninguna de estas pr�cticas son la v�a aut�ntica, haciendo as� saber lo que es bueno y lo que es malo, lo que es verdadero y lo que es falso. El principio de mi propia escuela es algo netamente diferente. Otras escuelas se convierten en teatros, adorn�ndose y exhibi�ndose para vivir, y comercializan las artes marciales; en consecuencia, parecer�a que no est�n en la verdadera v�a. Adem�s, el arte marcial se considera convencionalmente de una forma limitada, como si consistiera s�lo en la esgrima. �Cre�is que hab�is alcanzado el conocimiento de c�mo alcanzar la victoria por el simple hecho de haber aprendido a empu�ar un sable largo y haber entrenado vuestro cuerpo y manos? �sta no es una v�a segura en ning�n caso. He expuesto cada una de las deficiencias de las dem�s escuelas en este libro. El asunto es examinar cuidadosamente y saborear en profundidad, para llegar a una comprensi�n de las ventajas de mi escuela de los Dos Sables. El manejo de los sables muy largos en las dem�s escuelas Existen algunas escuelas que son aficionadas a los sables muy largos. Desde el punto de vista de mi arte marcial, las encuentro escuelas d�biles. La raz�n para esto es que esas escuelas no saben c�mo ganar a los dem�s por cualquier medio que sea necesario; considerando que su virtud es la longitud del sable, quieren que sus sables sean muy largos para poder vencer a los adversarios a distancia. El dicho com�n sobre ganar aunque sea un cent�metro es algo que concierne a personas que desconocen totalmente las artes marciales. Por ello, intentar ganar a distancia mediante la ventaja de la longitud del sable, sin conocer los principios de las artes marciales, es algo que la gente hace por debilidad de coraz�n. Es por esto por lo que considero este arte marcial como algo d�bil. A veces, cuando est�is luchando con un adversario y teng�is poco espacio, cuanto m�s largo sea vuestro sable, m�s dif�cil ser� golpear con �l. No pod�is blandir el sable hacia atr�s y adelante con suficiente soltura, y �ste se convierte en un estorbo. Entonces os hall�is en una situaci�n peor que alguien que est� manejando un sable de costado peque�o. Aquellos que prefieren los sables muy largos poseen sus propias razones, pero �nicamente es l�gico para ellos solos; desde el punto de vista de la aut�ntica v�a del mundo, esto es il�gico. �Es inevitable perder utilizando un sable m�s corto y no un sable muy largo? Suponed que la situaci�n f�sica arriba, abajo y a los costados se halla bloqueada; o imaginad una situaci�n social en la que s�lo se pueden llevar armas de costado; querer tener en estas circunstancias un sable muy largo es una mala actitud, porque es dudar de la ciencia de las artes marciales. Por a�adidura, existen personas que carecen de la fuerza f�sica requerida. Desde la Antig�edad se ha dicho que lo grande incluye lo peque�o, por tanto no es una cuesti�n de rechazar indiscriminadamente la longitud; es una cuesti�n de rechazar la actitud desviada que s�lo tiene en cuenta la longitud. En el contexto de la ciencia militar a gran escala, un sable muy largo es como un gran contingente de tropas, un sable m�s corto es como un peque�o contingente. �Acaso es imposible una batalla entre un peque�o contingente y un gran contingente de tropas? Existen muchos ejemplos en los que un peque�o contingente ha ganado sobre uno mayor. As� pues, en mi escuela existe un rechazo hacia una actitud estrecha y desviada. Esto invita a un cuidadoso examen. Los golpes poderosos de sable en las dem�s escuelas No deber�a existir una distinci�n entre golpes fuertes y golpes d�biles de sable. El movimiento de un sable hecho con la intenci�n de blandirlo con fuerza es rudo, y es dif�cil ganar s�lo con la rudeza. Adem�s, si golpe�is con una fuerza desmedida cuando vais a matar a alguien, intentando asestar un poderoso golpe con el sable, no tendr�is �xito. Incluso cuando est�is ejercit�ndoos contra un mu�eco u otra cosa, es err�neo intentar golpear muy fuerte de forma deliberada. Cuando os enfrent�is a un enemigo en combate mortal, nadie piensa en golpear con debilidad ni con fuerza. Cuando uno piensa solamente en matar al otro, tambi�n interviene un sentimiento de fuerza y, por supuesto, ning�n sentido de debilidad; uno s�lo piensa en la muerte del enemigo. Si golpe�is el sable de otro con fuerza, utilizando un movimiento demasiado poderoso, tendr� consecuencias negativas por exceso de fuerza. Si golpe�is el sable de otro de forma forzada, ser� vuestro propio sable el que se retrasar�. As� pues, no existe nada parecido a un golpe de sable especialmente poderoso. Incluso en la ciencia militar a gran escala, si ten�is un gran contingente que desea ganar una poderosa batalla combatiendo, el hecho es que vuestro enemigo tambi�n dispone de gente fuerte y quiere luchar con fuerza. A este respecto, ambos est�is en la misma posici�n. Cuando se trata de obtener la victoria en cualquier cosa, es imposible obtenerla sin raz�n. En mi escuela no prestamos ninguna atenci�n a cosas no razonables; el meollo del asunto es utilizar el poder del conocimiento de las artes marciales para obtener la victoria de cualquier forma que pod�is. Esto debe ser trabajado en profundidad. La utilizaci�n de los sables m�s cortos en las dem�s escuelas Pensar en ganar sirvi�ndose s�lo de un sable m�s corto no es la aut�ntica v�a. Desde la Antig�edad los sables largos y cortos han tenido distinto nombre. Las personas fuertes pueden manejar con facilidad un sable largo, as� que no hay raz�n para aficionarse sin raz�n a un sable m�s corto. La explicaci�n de esto es que las lanzas y las alabardas tambi�n se utilizan para aprovecharse de su longitud. La idea de que vais a utilizar un sable m�s corto para hendir, arremeter y vencer a un adversario en el intervalo entre los movimientos de su sable es un desviaci�n y, por tanto, est� equivocada. Adem�s, cuando est�is atentos para descubrir alg�n lapso, todo lo dem�s se descuida, y se produce una sensaci�n de estancamiento que debe ser evitada. Y si intent�is utilizar un arma corta para penetrar en las defensas del enemigo y dominarlo, eso no ser� de ninguna utilidad en medio de numerosos adversarios. Incluso si pens�is que la ventaja de tener un arma m�s corta es la capacidad de penetrar en medio de una multitud, arremeter con libertad y blandir la espada a un lado y a otro, en cada caso est�is en una actitud defensiva de la esgrima y, de este modo, en un estado de esp�ritu distra�do. No es �sta una t�ctica en la que se pueda confiar. Tal vez pod�is arremeter contra los adversarios de una forma poderosa y directa, arroj�ndolos fuera de su posici�n, oblig�ndolos a entrar en la confusi�n, y tomando el camino que conduce �nicamente a una victoria certera. Esta l�gica tambi�n se aplica en la ciencia militar a gran escala. En igualdad de condiciones, pod�is tambi�n tomar un gran contingente, atacar al enemigo de repente y destruirlo de un vez. Esta actitud es la esencia de la ciencia militar. En general, lo que la gente del mundo estudia cuando practica las artes marciales es parar, desviar, evitar los golpes y salir ileso; en consecuencia, sus mentes son arrasadas por este m�todo y acaban siendo maniobrados y manipulados por los dem�s. Puesto que la v�a de las artes marciales es directa y franca, es esencial el intento de dominar y vencer a los adversarios. Esto debe ser considerado atentamente. Numerosos golpes de sable en las dem�s escuelas Cuando se ense�a una excesivo n�mero de movimientos de sable, se hace para comercializar este arte e impresionar a los principiantes con el conocimiento de muchos movimientos de sable. Esta actitud debe ser evitada en la ciencia militar. La raz�n de ello es que es un enga�o pensar que existen toda clase de t�cnicas para hendir al adversario. A este respecto, no existen diferentes t�cnicas en el mundo. Sea o no uno un especialista, e incluso si se trata de una mujer o un ni�o, no existen muchas formas de golpear y cercenar; si existen variantes, �stas se limitan a apu�alar y a acuchillar. Para empezar, puesto que el objetivo consiste en matar, no hay ninguna raz�n para que existan muchas formas de hacerlo. Incluso as�, dependiendo de la situaci�n, conforme a las circunstancias, en los casos en los que hay un obst�culo en los alrededores, como por ejemplo arriba o a los costados, tiene que haber cinco posiciones, de forma que existe una manera de empu�ar el sable sin quedar bloqueado. |
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