| EL ARTE DE LA GUERRA por Sun Tzu ( PRIMERA PARTE) |
||||||||||
![]() |
||||||||||
| El Arte de la Guerra es el mejor libro de estrategia de todos los tiempos. Inspir� a Napole�n, Maquiavelo, Mao Tse Tung y muchas m�s figuras hist�ricas. Este libro de dos quinientos mil a�os de antig�edad, es uno de los m�s importantes textos cl�sicos chinos, en el que, a pesar del tiempo transcurrido, ninguna de sus m�ximas ha quedado anticuada, ni hay un solo consejo que hoy no sea �til. Pero la obra del general Sun Tzu no es �nicamente un libro de pr�ctica militar, sino un tratado que ense�a la estrategia suprema de aplicar con sabidur�a el conocimiento de la naturaleza humana en los momentos de confrontaci�n. No es, por tanto, un libro sobre la guerra; es una obra para comprender las ra�ces de un conflicto y buscar una soluci�n. �la mejor victoria es vencer sin combatir�, nos dice Sun Tzu, �y �sa es la distinci�n entre el hombre prudente y el ignorante�. INDICE Introducci�n: Sun Tzu y el "Arte de la Guerra" 1. Sobre la evaluaci�n 2. Sobre la iniciaci�n de las acciones 3. Sobre las proposiciones de la victoria y la derrota 4. Sobre la medida en la disposici�n de los medios 5. Sobre la firmeza 6. Sobre lo lleno y lo vac�o 7. Sobre el enfrentamiento directo e indirecto 8. Sobre los nueve cambios 9. Sobre la distribuci�n de los medios 10. Sobre la topolog�a 11. Sobre las clases de terreno 12. Sobre el arte de atacar por el fuego 13. sobre la concordia y la discordia INTRODUCCI�N Sun Tzu, El Arte de la Guerra Sun Tzu fue un general chino que vivi� alrededor del siglo V antes de Cristo. La colecci�n de ensayos sobre el arte de la guerra atribuida a Sun Tzu es el tratado m�s antiguo que se conoce sobre el tema. A pesar de su antig�edad los consejos de Sun Tzu siguen manteniendo vigencia. El Arte de la Guerra es el mejor libro de estrategia de todos los tiempos. Inspir� a Napole�n, Maquiavelo, Mao Tse Tung y muchas m�s figuras hist�ricas. Este libro de dos mil quinientos a�os de antig�edad, es uno de los m�s importantes textos cl�sicos chinos, en el que, a pesar del tiempo transcurrido, ninguna de sus m�ximas ha quedado anticuada, ni hay un solo consejo que hoy no sea �til. Pero la obra del general Sun Tzu no es �nicamente un libro de pr�ctica militar, sino un tratado que ense�a la estrategia suprema de aplicar con sabidur�a el conocimiento de la naturaleza humana en los momentos de confrontaci�n. No es, por tanto, un libro sobre la guerra; es una obra para comprender las ra�ces de un conflicto y buscar una soluci�n. �la mejor victoria es vencer sin combatir�, nos dice Sun Tzu, �y �sa es la distinci�n entre le hombre prudente y el ignorante�. La obra de Sun Tzu lleg� por primera vez a Europa en el periodo anterior a la Revoluci�n Francesa, en forma de una breve traducci�n realizada por el sacerdote jesuita J. J. M. Amiot. En las diversas traducciones que se han hecho desde entonces, se nombra ocasionalmente al autor como Sun Wu o Sun TziEl n�cleo de la filosof�a de Sun Tzu sobre la guerra descansa en estos dos principios: Todo el Arte de la Guerra se basa en el enga�o. El supremo Arte de la Guerra es someter al enemigo sin luchar. Las ideas de Sun Tzu se extendieron por el resto de Asia hasta llegar a Jap�n. Los japoneses adoptaron r�pidamente estas ense�anzas y, posiblemente, a�adieron algunas de su propia cosecha. Hay constancia de que el principal libro japon�s sobre el tema, "El libro de los Cinco Anillos", est� influido por la filosof�a de Sun Tzu, ya que su autor, Miyamoto Mushashi, estudi� el tratado de "El Arte de la Guerra" durante su formaci�n como Samurai. Habitualmente se hace referencia a las culturas orientales como culturas de estrategia y no es peque�a la influencia de Sun Tzu en este desarrollo cultural. Hoy en d�a, la filosof�a del arte de la guerra ha ido m�s all� de los l�mites estrictamente militares, aplic�ndose a los negocios, los deportes, la diplomacia e incluso el comportamiento personal. Por ejemplo, muchas frases clave de los manuales modernos de gesti�n de empresas, son pr�cticamente citas literales de la obra de Sun Tzu (cambiando, por ejemplo, ejercito por empresa, o armamento por recursos, sin ir m�s lejos). Las ideas siguen siendo completamente v�lidas a pesar de los 25 siglos transcurridos desde que se escribieron. CAP�TULO 1 SOBRE LA EVALUACI�N Sun Tzu dice: la guerra es de vital importancia para el Estado; es el dominio de la vida o de la muerte, el camino hacia la supervivencia o la p�rdida del Imperio: es forzoso manejarla bien. No reflexionar seriamente sobre todo lo que le concierne es dar prueba de una culpable indiferencia en lo que respecta a la conservaci�n o p�rdida de lo que nos es mas querido; y ello no debe ocurrir entre nosotros. Hay que valorarla en t�rminos de cinco factores fundamentales, y hacer comparaciones entre diversas condiciones de los bandos rivales, con vistas a determinar el resultado de la guerra. El primero de estos factores es la doctrina; el segundo, el tiempo; el tercero, el terreno; el cuarto, el mando; y el quinto, la disciplina. La doctrina significa aquello que hace que el pueblo est� en armon�a con su gobernante, de modo que le siga donde sea, sin temer por sus vidas ni a correr cualquier peligro. El tiempo significa el Ying y el Yang, la noche y el d�a, el fr�o y el calor, d�as despejados o lluviosos, y el cambio de las estaciones. El terreno implica las distancias, y hace referencia a d�nde es f�cil o dif�cil desplazarse, y si es campo abierto o lugares estrechos, y esto influencia las posibilidades de supervivencia. El mando ha de tener como cualidades: sabidur�a, sinceridad, benevolencia, coraje y disciplina. Por �ltimo, la disciplina ha de ser comprendida como la organizaci�n del ej�rcito, las graduaciones y rangos entre los oficiales, la regulaci�n de las rutas de suministros, y la provisi�n de material militar al ej�rcito. Estos cinco factores fundamentales han de ser conocidos por cada general. Aquel que los domina, vence; aquel que no, sale derrotado. Por lo tanto, al trazar los planes, han de compararse los siguiente siete factores, valorando cada uno con el mayor cuidado: �Qu� dirigente es m�s sabio y capaz? �Qu� comandante posee el mayor talento? �Qu� ej�rcito obtiene ventajas de la naturaleza y el terreno? �En qu� ej�rcito se observan mejor las regulaciones y las instrucciones? �Qu� tropas son m�s fuertes? �Qu� ej�rcito tiene oficiales y tropas mejor entrenadas? �Qu� ej�rcito administra recompensas y castigos de forma m�s justa? Mediante el estudio de estos siete factores, ser� capaz de adivinar cual de los dos bandos saldr� victorioso y cual ser� derrotado. El general que siga mi consejo, es seguro que vencer�. Ese general ha de ser mantenido al mando. Aquel que ignore mi consejo, ciertamente ser� derrotado. Ese debe ser destituido. Tras prestar atenci�n a mi consejo y planes, el general debe crear una situaci�n que contribuya a su cumplimiento. Por situaci�n quiero decir que debe tomar en consideraci�n la situaci�n del campo, y actuar de acuerdo con lo que le es ventajoso. El arte de la guerra se basa en el enga�o. Por lo tanto, cuando es capaz de atacar, ha de aparentar incapacidad; cuando las tropas se mueven, aparentar inactividad. Si est� cerca del enemigo, ha de hacerle creer que est� lejos; si est� lejos, aparentar que se est� cerca. Poner cebos para atraer al enemigo. Golpear al enemigo cuando est� desordenado. Prepararse contra �l cuando est� seguro en todas partes. Evitarle durante un tiempo cuando es m�s fuerte. Si tu oponente tiene un temperamento col�rico, intenta irritarle. Si es arrogante, trata de fomentar su ego�smo. Si las tropas enemigas se hallan bien preparadas tras una reorganizaci�n, intenta desordenarlas. Si est�n unidas, siembra la disensi�n entre sus filas. Ataca al enemigo cuando no est� preparado, y aparece cuando no te espera. Estas son las claves de la victoria para el estratega. Ahora, si las estimaciones realizadas antes de la batalla indican victoria, es porque los c�lculos cuidadosamente realizados muestran que tus condiciones son m�s favorables que las condiciones del enemigo; si indican derrota, es porque muestran que las condiciones favorables para la batalla son menores. Con una evaluaci�n cuidadosa, uno puede vencer; sin ella, no puede. Muchas menos oportunidades de victoria tendr� aquel que no realiza c�lculos en absoluto. Gracias a este m�todo, se puede examinar la situaci�n, y el resultado aparece claramente. CAP�TULO 2 Sobre la iniciaci�n de las acciones Una vez comenzada la batalla, aunque est�s ganando, de continuar por mucho tiempo, desanimar� a tus tropas y embotar� tu espada. Si est�s sitiando una ciudad, agotar�s tus fuerzas. Si mantienes a tu ej�rcito durante mucho tiempo en campa�a, tus suministros se agotar�n. Las armas son instrumentos de mala suerte; emplearlas por mucho tiempo producir� calamidades. Como se ha dicho: "Los que a hierro matan, a hierro mueren." Cuando tus tropas est�n desanimadas, tu espada embotada, agotadas tus fuerzas y tus suministros son escasos, hasta los tuyos se aprovechar�n de tu debilidad para sublevarse. Entonces, aunque tengas consejeros sabios, al final no podr�s hacer que las cosas salgan bien. Por esta causa, he o�do hablar de operaciones militares que han sido torpes y repentinas, pero nunca he visto a ning�n experto en el arte de la guerra que mantuviese la campa�a por mucho tiempo. Nunca es beneficioso para un pa�s dejar que una operaci�n militar se prolongue por mucho tiempo. Como se dice com�nmente, s� r�pido como el trueno que retumba antes de que hayas podido taparte los o�dos, veloz como el rel�mpago que relumbra antes de haber podido pesta�ear. Por lo tanto, los que no son totalmente conscientes de la desventaja de servirse de las armas no pueden ser totalmente conscientes de las ventajas de utilizarlas. Los que utilizan los medios militares con pericia no activan a sus tropas dos veces, ni proporcionan alimentos en tres ocasiones, con un mismo objetivo. |
||||||||||
| Volver a SECCION LITERARIA | ||||||||||
| Volver a pagina de INICIO | ||||||||||