UNIVERSIDAD YACAMBÚ

DOCTORADO EN CIENCIAS GRENCIALES

Fase 3  t4   (Artículo)

Autora:  Damary Flores

Profesora Ordinaria de la Universidad Rómulo Gallegos adscrita al

Área Ciencias de la Salud

 

LA MISIÓN BARRIO ADENTRO II: UN AXIOMA EN EL SOCIALISMO DEL SIGLO XXI

Resumen

La Misión Barrio Adentro es un programa encaminado a saldar la deuda social contraída históricamente con la población excluida de Venezuela, y representa un proyecto integral interrelacionado con la educación, el deporte, la cultura y la seguridad social.  Ese maravilloso entramado de cambios no hubiese sido posible sin la voluntad política del gobierno, en especial de la dedicación del Presidente Chávez, la organización comunitaria en los barrios y la ayuda solidaria del pueblo de Cuba.  Es por ello, que el presente artículo se sustenta en una investigación documental, mediante la revisión de artículos de prensa, textos y el avance del trabajo doctoral que lleva por título El Liderazgo Social: Una construcción teórica a partir de la experiencia en la Misión Barrio Adentro II en Guárico, Venezuela”.  Del análisis de la información recolectada se concluye que, el Estado venezolano entendió la necesidad de reorientar su política en beneficio de todos los sectores sociales, sin discriminación de clases. En ese sentido, los planes, programas y proyectos impulsados desde una red promotora de salud no han sido únicamente primeras etapas que con el tiempo quedan sin culminar. Por el contrario, han ido más allá de sus propias expectativas en pro de lograr un beneficio mayor. La segunda fase de la Misión Barrio Adentro, orientada a la prestación de servicios médico-asistenciales en zonas populares, fue oficializada el 12 de junio de 2005 con la inauguración a nivel nacional de 30 Centros de Diagnóstico Integral (CDI) y 30 Centros de Rehabilitación Integral.  

Palabras clave: Misión Barrio Adentro II, Centros de Diagnóstico Integral, Centros de Rehabilitación Integral, Participación Comunitaria.                                                                              

        The Misión Barrio Adentro II: An Axiom in the XXI Century Socialism                              

Abstrat                                        

The Misión Barrio Adentro is a program focused to pay the social debt historically got with the Venezuelan excluded population, and it represents an integral project interconnected with education, sports, culture and social security. That wonderful framework of changes would not be possible without the government political willingness, above all the president Chávez devotion, the communitary organization at the suburbs and the Cuban people solidarity. That is why this paper is supported by a documentary investigation, through press articles and textbooks reviews, besides the doctoral thesis proposal in advance entitled “Social Leadership; A theoretical Construction from Misión Barrio Adentro II Guárico State Experience, Venezuela”. The collected information analysis allows to conclude that the Venezuelan State Government understood the need to redirect its policy in benefit of all social sectors, without any social discrimination. In this way, plans, programs and projects boosted by the Health Promoting Net have not been just only unconcluded steps as time goes away. On the contrary, They have gone far beyond to fulfill their own expectancies to get a greater benefit.  The Misión Barrio Adentro second step, oriented to render medical-assistance services in popular zones, was officially announced on June 12th, 2005 with the opening of 30 Integral Diagnosis Centres (IDC) and 30 Integral Rehabilatation Centers (IRC).         

Key Words: Misión Barrio Adentro II, Integral Diagnosis Centres, Integral Rehabilitation Centres, Communitary Participation.

 

Introducción

El sistema público nacional de salud en Venezuela, en el transcurso de las tres últimas décadas fue sufriendo un deterioro creciente resultado de la influencia de factores de tipo político, económico, social, cultural, demográfico, entre otros; lo que fue ocasionando la insatisfacción de las necesidades de salud en la población. El sistema se tornó inequitativo, excluyente e inefectivo pues no logró mejorar las condiciones de salud y por consiguiente las de vida de la población. Los problemas derivados de esos factores tienen que ver, en términos más generales, con el estilo de funcionamiento del Estado rentista-populista (Machado, 2003: 236; España, 1989: 78; Baptista y Mommer, 1987: 124), asociado a una economía basada en la sustitución de importaciones. Formando parte de la crisis del sector salud se encontraba también el hecho de la incongruencia entre políticas y estrategias expresadas en las definiciones y objetivos de la planificación en esta materia; un exagerado énfasis en la atención curativa más que en la prevención; la presencia de una multiplicidad de instituciones dispensadoras de salud funcionando sobre la base de diferentes modelos organizativos, sin mecanismos de vinculación y coordinación interinstitucional; aunado a ello, se fue desarrollando una medicina privada de importantes proporciones (Rodríguez y Pérez, 1996: 23).

Por otra parte, como afirma Rincón (2004: 65), en el sector salud se registró un marcado énfasis en la adopción del enfoque biologista, individual y medicalizado; con escasa participación de la población; oferta de los servicios poco planificada; escaso trabajo en equipo; inadecuado sistema de referencia y contrarreferencia de pacientes; dificultad para generar registros epidemiológicos confiables. Problemas éstos que, interrelacionados con los anteriormente mencionados, definieron una compleja dinámica de funcionamiento del sistema de salud. Esa situación de crisis que fue formándose y acentuándose en el tiempo, dio lugar a que se ensayaran un conjunto de reformas, siendo una de ella la descentralización; con lo que se permitió el traslado de competencias concurrentes hacia las gobernaciones; sin embargo, a pesar del avance de dicho proceso no se alcanzaron los resultados esperados.

A partir de 1998, se produce un giro en el proceso político y social del país cuando tiene lugar el cambio de gobierno; y en 1999 se transformó el escenario político. Esto dio origen a la convergencia de una constelación de intereses que se articuló en torno a la necesidad de instaurar una nueva Constitución, la cual fue aprobada ese mismo año. En ella, se reconoce en el articulo 83, la salud como un derecho social fundamental, obligación del Estado para garantizarlo como parte del derecho a la vida; así mismo, el articulo 84, establece el mecanismo de garantía de este derecho mediante el cual se plantea que el Estado gestionará un sistema de salud regido por los principios de gratuidad, interpretándose como el no pago por parte del usuario del disfrute de cualquier servicio de salud. Con lo que se pretende incrementar la cobertura, la calidad y la aceptación de los servicios prestados con la finalidad de mejorar las condiciones de vida de los venezolanos.

En este contexto jurídico, el Gobierno Nacional ha buscado crear una serie de dispositivos y procedimientos orientados a elevar los niveles de cobertura de atención a todos los ciudadanos, con el propósito de minimizar el deterioro de sus condiciones de vida; para ello se han implementado programas compensatorios basados en la atención primaria de salud, los cuales se aplican directamente en las comunidades para lograr superar problemas de tipo estructural y, otros como: exclusión, inequidad y accesibilidad.

Con el propósito de contrarrestar los efectos considerados como negativos del modelo de salud anteriormente imperante, el gobierno nacional se propuso adelantar el programa Misión Barrio Adentro, el cual surge dentro de la definición estratégica del Plan Bolívar 2000 que busca desde entonces atacar la exclusión (López, 2004: 74), y darle una respuesta a la deuda social en materia de salud. El contexto político en el cual este programa se viene adelantando no ha sido favorable, pues sufre los ataques de los factores de la opinión de la oposición que se alinean en contra de la implantación de este programa inicialmente. Ahora en contra del avance hacia los otros niveles de Barrio Adentro II y III, que comprende la integración completa de dicha estrategia.

Fundamentación Teórica

Una alternativa de comportarse el Estado venezolano en salud

En Venezuela, a raíz del triunfo alcanzado por Hugo Chávez Frías en las elecciones de 1998, empieza a tener lugar la implantación de un proyecto que se ubica equidistante de las viejas prácticas del estado del bienestar, que ya habían empezado a ser socavadas con la presencia de las políticas de corte neoliberal, que se abrieron paso en el último tercio de la década del ochenta, así como por la concepción consagrada en el Consenso de Washington que venía siendo acogida como una alternativa6 asociado al enfoque neoliberal.

Esas ideas fueron, en los inicios de la década del noventa presentadas y acogidas por muchos políticos, economistas, politólogos y sociólogos, pues consideraban que nos encontrábamos rezagados respecto a lo que estaba ocurriendo en otras regiones; sobre todo en lo relacionado con las prácticas proteccionistas y por la forma poco provechosa con la que el Estado estaba aplicando su política distributiva de recursos hacia la sociedad. Por lo que se argumentó y se trató de demostrar que la crisis vivida en aquel entonces estaba íntimamente relacionada con el estatismo que había impulsado el estado del bienestar.

De ahí que, el neoliberalismo denunció no sólo el estatismo, sino que condena toda intervención como consustancialmente nefasta, por lo que el retiro del Estado en salud sirvió para aligerar el camino a la privatización sobre la base de ensayos de modelos de gestión a nivel subnacional, con la hipótesis de mejorar los servicios, garantizándole así al “cliente” una mejor atención y ampliar la cobertura. Sin embargo, la reorientación del sistema de salud lejos de lograr ser más equitativo, contar con los recursos y elevar la calidad de los servicios se volvió más importante y excluyente para un importante número de personas de escasos recurso.  Teniendo en cuenta este telón de fondo es que aparece con tanto arraigo y pertinencia histórica, un proyecto político de tipo “alternativo” montado sobre el principio de democracia participativa y protagónica (López, Ob. cit), que contrasta y se opone a la estrategia de corte neoliberal y que para algunos estudiosos de la materia lo definen como proyecto “contra hegemónico” (Lander citado por López, Ob. cit). El proyecto presentado por Chávez fue denominado “Una revolución democrática” y contempla cinco ejes de acción que en su conjunto persiguen la interacción de las políticas públicas sociales con la finalidad de alcanzar la democratización de la política social, la inclusión y saldar la deuda social que el Estado había ido acumulando en el tiempo.

Tal como las políticas sociales vinieron siendo concebidas e impulsadas en los distintos planes de la nación, aunque formalmente procuraban crear condiciones de vida aceptables para la población, en términos de lograr atacar el desempleo, los bajos salarios, el analfabetismo, elevar la escolaridad, y permitir que el grueso de la población tuviera la oportunidad de lograr una vivienda con servicios básicos, sobre todo educación y salud, los problemas se volvieron una constante, que con más o menos recursos destinados, y bajo distintas directrices de planificación, los gobiernos anteriores trataron infructuosamente de resolver. Pero ellos se siguieron agravando en el tiempo, sobre todo los relacionados con salud.

De acuerdo con la manera de analizar el proceso, hasta que no se produjo un cambio en la concepción global de la política de salud, soportada por una normativa de rango superior como la Constitución Nacional de 1999 y una disposición política propicia, no se puedo echar a andar un modelo de atención alternativo de salud que conjugara estrategias macro con lineamientos provenientes de los enfoques propuestos por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS), que desde 1970 venían impulsando la estrategia de Atención Primaria en salud; pero en las distintas ocasiones en que se trató de asumir como una política global, se afrontaron distintos tropiezos, como sucedió con la creación de los Sistemas Locales de Salud a finales de la década de los ochenta, que naufragó hacia mediados de los años noventa.

Estudiosos del tema como Feo y Curcio (2004: 54), plantean que la concepción de la nueva Constitución es más amplia que la de 1961, pues considera la salud como un derecho social fundamental a ser garantizado por el Estado, sin distingos ni discriminaciones de ningún tipo, como parte del derecho a la vida, expresando claramente la vinculación entre salud, calidad de vida y bienestar colectivo. Los lineamientos políticos formulados en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela  (1999), aprobada en 1999, fueron publicados en la Gaceta Oficial No. 5.453, de fecha 24 de marzo de 2000. En este mismo orden de ideas, en el capitulo V referente a los derechos sociales y de las familias se consagra el derecho a la salud, en el articulo 83 En este sentido, “el Estado promoverá y desarrollará políticas orientadas a elevar la calidad de vida, el bienestar colectivo y el acceso a los servicios. Toda persona tiene derecho a la protección de la salud, así como el deber de participar activamente en su promoción y defensa...”. Este artículo a, su vez, destaca el derecho a la participación de la comunidad en la prestación del respectivo servicio. Esta Constitución al igual que la Constitución del 61, plasman la salud como un derecho de todo individuo y que como tal el Estado debe garantizarlo.

“El Sistema Público Nacional de salud dará prioridad a la promoción de la salud y a la prevención de las enfermedades, garantizando tratamiento oportuno y rehabilitación de calidad. Los bienes y servicios públicos de salud son propiedad del Estado y no podrán ser privatizados” (CRBV, Art. 83).

Es en este artículo, donde se aprecia un marcado hincapié en la no privatización del servicio de salud bajo ningún concepto y en ningún nivel de atención, puesto que la salud es un servicio social, insustituible y que debe ser garantizado por el Estado (Rincón, Ob. cit: 34). En lo que corresponde a la garantía del derecho a la salud, el artículo 84 de la CRBV manifiesta que el Estado:

“Creará, ejercerá la rectoría y gestionará un sistema público nacional de salud, de carácter intersectorial, descentralizado y participativo, integrado al sistema de seguridad social, regido por los principios de gratuidad, universalidad, integralidad, equidad, integración social y solidaridad”.

Esto deja ver, según Rincón (Ob. cit), que la rectoría en materia de salud descansa en las manos del Estado y de la sociedad civil. Sin embargo, es preciso indicar que a diferencia de lo pautado en la Constitución de 1961, donde no se advertía explícitamente en ninguno de sus artículos la prohibición de la privatización de este tipo de servicio, tan sólo hacía referencia de manera tácita pues como se trataba de un servicio de utilidad pública el Estado debía garantizarla, mientras que en la actual constitución se observa un avance en materia jurídica cuando explícitamente se garantiza este derecho.

El Artículo 85, del Financiamiento del Sistema Público Nacional de Salud, expresa:

“Es obligación del Estado, que integrará los recursos fiscales, las cotizaciones obligatorias de la seguridad social y cualquier otra fuente de financiamiento que determine la Ley. El Estado garantizará un presupuesto para la salud que permita cumplir con los objetivos de la política sanitaria...”.

Por otra parte,  Curcio (1999: 41) que “Si analizamos la situación real del sistema de salud venezolano nos encontramos con un modelo que excluye a un porcentaje de la población mediante el cobro del servicio en los establecimientos públicos”. Asimismo, sostiene que “en la medida en que el financiamiento de la salud sea garantizado por el gobierno para toda la población se reducirá el problema de la exclusión de algunos grupos de la población del aseguramiento del riesgo a enfermar”. Por otro lado, considera que “...la intervención del Estado” no sólo debe ser “como financiador y prestador de servicios", en donde la supremacía, utilizando el término de Bobbio, debe ser, “la pública sobre la privada”. Se deduce de las afirmaciones formuladas por Cursio (Ob.cit) que se rechaza todo proceso de intervención privada, por considerar que la salud es materia de Estado y como tal debe ser garantizada por éste, es decir, tanto la prestación del servicio como el financiamiento son su responsabilidad.

Importa destacar que la Carta Magna de 1999, en su Artículo 86, establece que “Toda persona tiene derecho a la seguridad social como un servicio público de carácter no lucrativo, que garantice la salud y asegure protección...”. El Estado tiene la obligación de asegurar la efectividad de este derecho, creando un sistema de seguridad social universal, integral de financiamiento solidario, unitario, eficiente y participativo de contribuciones directas o indirectas. ...”

También, es preciso indicar que en el anteproyecto de Ley de Salud, en el título correspondiente a los Deberes y Derechos de las Personas, se plantea que la defensoría del pueblo “creará los mecanismos necesarios para garantizar la promoción, defensa y vigilancia del derecho constitucional a la salud,...”. En lo que corresponde a los derechos de los pueblos indígenas, estos “tiene el derecho al uso de sus medicinas y prácticas de salud tradicionales como parte de los procesos de preservación y restitución de la salud. Con esto no se menoscabará el derecho de “estos pueblos al acceso, sin discriminación alguna, a todas las instituciones, establecimientos, servicios y programas de salud”.

Estos artículos dejan ver la expresión de los lineamientos de la política formal en dicha materia y la adopción de la atención primaria como una estrategia que define integralmente las acciones en salud. Asimismo, vale destacar, que este marco jurídico, le ha permitido al Estado ensayar una estructura paralela de gestión y atención distinta a la tradicionalmente implementada por el Ministerio de Salud y Desarrollo Social. La creación de esta nueva estructura ha prosperado en medio de la situación de tensión política vivida en el país durante los últimos años. Con esto se ha dado paso al surgimiento de Barrio Adentro como estructura que busca atender los problemas de salud de los sectores socialmente excluidos de manera rápida, tratando así de alcanzar los objetivos de la política al margen de las estrategias de consenso político, e incluso fuera de las esferas del ente rector en materia de salud.

Barrio Adentro: una política de salud

Es con el nacimiento de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV, 1999), que la Salud pasa a ser un derecho social fundamental, y el Estado comienza a recuperar su papel rector en la construcción de un nuevo sistema público nacional de salud de carácter intersectorial, descentralizado y participativo, y con expresión en la realidad de la atención primaria de salud. La Carta Magna hace énfasis en los principios de corresponsabilidad, solidaridad, protagonismo y participación que implican una nueva relación Estado-Sociedad, en la que las comunidades recuperan su papel en la formación, ejecución y control de la gestión pública. Esta nueva relación Estado-Sociedad es la base del Plan Barrio Adentro, el cual surge el 16 de abril de 2003 en la Alcaldía del Municipio Libertador, en el marco del Convenio Venezuela-Cuba, como respuesta del Estado venezolano para la solución de las principales necesidades sociales y de salud, constituyéndose como el punto de partida para el desarrollo de la Red de Atención Primaria Integral, prevista en la Constitución y en el Proyecto de Ley Orgánica del Sistema Público Nacional de Salud.

Esta Misión depende del ejecutivo Nacional y constituye una política de salud basada en la atención medica y la prevención de enfermedades como principal objetivo, y con un sentido de justicia social humanitaria; garantizando la salud como un derecho social fundamental, sin excluir a ninguna persona y sin distinción de razas, religión o tolda política, implantado en la Parroquia y los Municipios de cada Estado del País especialmente en aquellos más deprimidos.

Con Barrio Adentro, se ha garantizado la atención a un 60% o más de los excluidos de la población; esta atención está dirigida por médicos cubanos, dado el convenio entre el gobierno y Cuba. Para el año 2007, en el Estado Guárico  se han establecido 18 CDI, 19 SRI y la construcción de un Centro de Alta Tecnología (CAT). Se cuenta además  con 879 colaboradores de la Misión Médica Cubana. Con esto se busca garantizar la cobertura y desarrollar mecanismos de integración con otros aspectos con los que tiene que ver la salud, como por ejemplo, bailes, deportes, rehabilitación física, educación para la salud, entre otros, pues cada médico debe atender en forma integral a 250 familias.

Los sitios de atención médica por parte de los médicos cubanos, se ubican en la propia comunidad, aunque también realizan visitas domiciliarias periódicas, para ejecutar una labor de promoción y educación de la salud en el seno familiar; de igual forma se contempla el suministro gratuito de medicamentos tales como: antibióticos, antihipertensivos, antipiréticos, antiparasitarios, terapias respiratorias, equipo de sutura entre otros; algunas de las especialidades aplicadas de este programa son: medicina general, pediatría, ginecología, odontología, entre otros.

De acuerdo con los razonamientos que se han venido desarrollando, se tiene que el gobierno venezolano da viabilidad a una alternativa en materia de salud, que aun cuando estaba presente, como ha sido la Atención Primaria en Salud, no había sido considerada como una estrategia para atacar la exclusión social y llegarle a los más pobres, pues la inclusión social no había sido definida hasta 1998, como un eje articulador de la política pública social de salud, la cual requiere de la formulación de un marco regulatorio general controlado por el Estado, para crear las condiciones de transformación del aparato burocrático.

Por ello, el Plan Barrio Adentro, que surgió como un plan piloto, se transforma en el 2003 en Misión Barrio Adentro, constituyéndose en una estrategia global de salud para coordinar integralmente los aspectos relacionados con salud, educación, cultura y deporte, por lo que esta Misión está, fundamentalmente, centrada en ofrecer a los barrios urbanos servicios de salud in situ que comprenda atención médica y suministro de medicamentos gratuitos, atención domiciliaria a aquellas personas que por razones de su edad, grado de discapacidad o enfermedad no pueden ser trasladadas a los centros de salud las 24 horas del día, pues la idea es que el recurso médico esté ubicado en el lugar y disponible para hacerle frente a una emergencia de salud menor o a un diagnóstico rápido antes de que la situación se complique u ocurran traslados innecesarios que colapsan las emergencias de los hospitales.

Con relación a lo planteado la concepción de la política social en salud cambia, por cuanto deja de ser universalista, al estilo del estado de bienestar, que se prestaba para que realmente se beneficiara el que contaba con los dispositivos de tener mayor información, disponer de ciertos recursos y vinculaciones políticas. También cambia, con respecto a la concepción focalista del Estado de corte neoliberal, ya que sólo trataba de ir hacia los más vulnerables, lo cual significa que sigue siendo en el fondo excluyente, pues estaba dirigida sólo al 20% más pobre de la población.

Por otra parte, intenta romper con el modelo de gestión de salud imperante que ha sido predominantemente curativo. Interpreta la salud como un fenómeno multicausal y dinámico, en el cual intervienen una diversidad de factores; se concibe como una síntesis de varios procesos asociados con el modo de vida que llevan las personas. Se contempla no sólo la adecuación de los métodos y tecnologías prácticas relacionadas con el diagnóstico y la atención requerida por un sujeto que está enfermo, sino que aparecen otros programas como los relacionados con deporte, educación y cultura; por lo cual se puede afirmar que supera el enfoque de atención tradicional en salud, pues está concebida la política de salud como una estrategia coordinada e integral para darle una respuesta holística a la salud, por lo que efectivamente se busca incorporar al sector salud en el desarrollo, mediante el diseño de acciones conjuntas con otros sectores.

El Método

La ruta metodológica  apuntó a una investigación de tipo documental que según  Alfonso (1995: 34), es “un procedimiento científico,  proceso sistemático de indagación, recolección, organización, análisis e interpretación de información o datos en torno a un determinado tema”. Para Baena citado por Ávila (1986: 72), la investigación documental “es una técnica que consiste en la selección y recopilación de información por medio de la lectura y crítica de documentos y materiales bibliográficos, de bibliotecas, hemerotecas, centros de documentación e información“. En atención a estas formulaciones, el conocimiento se construyó a partir dela lectura, análisis, reflexión e interpretación de documentos impresos y en línea.

Conclusión

Los cambios impulsados en la política social por parte del gobierno nacional a raíz de las transformaciones del marco institucional a finales de 1998, dieron paso al diseño de una estrategia organizativa en materia de salud, que busca combatir la exclusión, inequidad e ineficiencia del sector público, y que ha desarrollado un estilo de gestión que camina paralelo a las formas tradicionales de afrontar la organización de los sistemas de salud, y a su vez, pretende renovar las estructuras por medio de las cuales se han venido adelantando los programas de salud. En este sentido, aparece en ejecución el PBA, el cual como ha sido analizado, comprende la puesta en ejecución de un nuevo modelo de atención en salud fundamentado en la atención primaria, la cual estaba presente en el viejo modelo de prestación del servicio de manera formal, pero no había logrado convertirse en una política global de salud, que promoviera el desarrollo de una serie de aspectos como educación, cultura y deporte de forma coordinada en las comunidades, para garantizar elevar los niveles de salud y llegar a los sectores más deprimidos de la sociedad, con el propósito de contribuir a minimizar las condiciones de deterioro en las cuales se desenvuelve la acción de vida de la población.

Como se ha podido apreciar, el PBA es algo novedoso implementado en un escenario de fuertes contradicciones políticas, que ha sido atacado por los factores de la oposición, liderados principalmente por el Gremio Médico; sin embargo, se observan algunos cambios en el establecimiento de la política social en salud, por cuanto se ha pretendido buscar la integración en salud de aspectos tales como: educación, cultura y deporte. Se coloca el énfasis en la necesidad de la gratuidad del servicio, se ha pretendido llegar a sectores extremadamente excluidos de la población, al colocar los módulos de Barrio Adentro en los espacios geográficos en donde se encuentran ubicados aquellos barrios de más difícil acceso, modificando los esquemas de prestación del servicio y por la presencia del médico en las comunidades, no como un agente extraño y poco alcanzable por parte de los integrantes de la comunidad, pues el médico al residenciarse en la zona favorece el hecho de que las personas puedan recibir la atención en forma rápida cuando así lo requieren.  Por otra parte,  en la bibliografía consultada se observa que la relación médico paciente-parece afianzarse puesto que gira en torno a la disposición del médico a dedicarle mayores tiempo al momento de efectuar el acto médico y, adicionalmente obtener de este programa los medicamentos de manera gratuita, se ha convertido en atractivo frente a los ambulatorios, en el cual tiene que hacer cola para adquirir los medicamentos.

Como trabajo documental, sólo se han mostrado algunas situaciones (evidenciadas por la prensa nacional, regional y local) acerca de el estado del arte y en general,  los beneficios del programa, por lo que se requiere adelantar estudios no sólo en el Guárico, sino en otras regiones del país, con el propósito de efectuar comparaciones que permitan establecer similitudes y diferencias en la forma como se ha venido ejecutando esta política, la cual esta comenzado a arrojar su primeros resultados.

Referencias Bibliográficas

 

ÁVILA, H. (2006). Introducción a los Métodos  de Investigación. [Consulta en Línea]. (Abril 04, 2008). Disponible en: http://www.eumed.net/libros/2006c/203/2c.htm

 

ALFONSO,  I. (1994). Técnicas de Investigación Bibliográfica. Caracas: Ediciones Contexto.

ANDER, E. (1992). “Los Aprendices de Brujo: Retos Tecnológicos a Política Venezolana”. En Revista Nueva Sociedad Nº 121. Caracas, Venezuela.

BAPTISTA, A.; MOMMER, B. (1987) El petróleo en el pensamiento económico de Venezuela: un ensayo. IESA. Caracas, Venezuela.

CURSIO, P. (1999). “La salud: ¿espacio público o privado?”. En Cuadernos del Cendes. No. 42. Universidad Central de Venezuela. Caracas, Venezuela.

 

Constitución de la República Bolivariana de Venezuela  (1999). Publicada en la Gaceta Oficial No. 5.453, de fecha 24 de marzo de 2000.

ESPAÑA, L.P. (1989). Democracia y Renta Petrolera. Universidad Católica Andrés Bello (UCAB). Caracas, Venezuela.

FEO, O.; CURCIO, P. (2004). “La salud en el proceso constituyente venezolano” En Revista Cubana Salud Pública. [online]. abr.-jun. Vol.30, No.2. Disponible en http://scielo.sld.cu/scielo.php

LÓPEZ, M. (2004). “Democracia Participativa y Políticas Sociales en el Gobierno de Hugo Chávez Frías”. En Revista Venezolana de Gerencia. Año 9, Nº 28. LUZ. Maracaibo, Venezuela.

MACHADO, C. (2003). “Política y programas sociales (1989-2002)”. En Gaceta Laboral Vol. 9, No. 2. Centro de Investigaciones y Estudios Laborales y de Disciplinas afines (CIELDA). Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas. Universidad del Zulia. Maracaibo, Venezuela.   

OMS (1978). “Alma Ata. Atención Primaria de Salud”. En Salud para todos No. 1. Washington D.C

RINCÓN, M. (2004). Modelos de Gestión de los Servicios de Salud promovidos por las gobernaciones venezolanas (1989-2003). Trabajo final del programa de investigador Novel. CEE-LUZ –FONACIT. Maracaibo, Venezuela.

RODRÍGUEZ, I.; PÉREZ, J. (1996). “Descentralización, participación y democratización: el marco político para el fortalecimiento de los sistemas locales de salud”. En Cuestiones Políticas, No. 17. Universidad del Zulia. Maracaibo, Venezuela.

Síntesis Curricular

                        Damary Flores, Venezolana,  nacida en el estado Guárico; con residencia en San Juan de los Morros. Egresada de la Universidad Central de Venezuela como Médica Veterinaria, en la Mención Sanidad Animal-Salud Pública. Epidemióloga de la UCV.  Especialista en Salud Animal egresada de la Universidad del Zulia. Magíster en Gerencia de Sistemas Educativos de la Universidad Bicentenaria de Aragua.  Doctora en Ciencias de la Educación y Postdoctora en Filosofía de la Ciencia en la Universidad  Rómulo Gallegos. Investigadora del Centro de Investigación en Ciencias de la Educación (CIECE, UNERG), Centro de Investigación virtual Don Carlos del Pozo y del Centro de Investigación en Educación de Calidad (CEINEDUCA, UPEL). Actualmente, cursando estudios doctorales en Ciencias Gerenciales en la Universidad Yacambú.

                        Experiencia laboral: Coordinadora Regional de Zoonosis de la Dirección Regional de Salud del estado Guárico; Profesora ordinaria, en el escalafón de Agregado de  la Universidad Rómulo Gallegos en las Áreas:  Ingeniería Agronómica en Producción Animal, Ciencias de la Educación y actualmente, en el Área Ciencias de la Salud, adjunta a la Decana como Coordinadora de los Centros de Rotación Hospitalarios de  Medicina. Coordinadora de Investigación y Extensión. Además, en Postgrado como adjunta a la Coordinación de la Maestría en Gerencia de Salud Pública (UNERG) y facilitadora de varias asignaturas,  Tutora de Trabajos de grado de pregrado, postgrado y tesis doctorales en la UNERG e invitada de la Universidad Bicentenaria de Aragua, UNELLEZ, Simón Rodríguez, IUTLL y CUAM.

                        Articulista en la prensa regional. Dos trabajos  con mención honorífica y publicación.  Ponente en diferentes eventos. Soy una persona honesta, respetuosa, proactiva, estudiosa, me encanta compartir y tener amistades. Acepto y agradezco sugerencias que me ayuden a crecer como persona e intelectualmente.

                 Email: [email protected]

        Tlf.  0414 – 0356215 

        Habit. 0246 - 4312865

                         

Hosted by www.Geocities.ws

1