UNIVERSIDAD
YACAMBÚ
DOCTORADO
EN CIENCIAS GRENCIALES
Fase
3 t4
(Artículo)
Autora: Damary
Flores
Profesora
Ordinaria de
Área
Ciencias de la Salud
LA MISIÓN BARRIO
ADENTRO II: UN AXIOMA EN EL SOCIALISMO DEL SIGLO XXI
Resumen
Palabras clave: Misión Barrio
Adentro II, Centros de Diagnóstico Integral, Centros de Rehabilitación Integral,
Participación Comunitaria.
The Misión
Barrio Adentro II: An Axiom in the XXI Century
Socialism
Abstrat
The Misión Barrio Adentro is a program focused to pay the social debt
historically got with the Venezuelan excluded population, and it represents an
integral project interconnected with education, sports, culture and social
security. That wonderful framework of changes would not be possible without the
government political willingness, above all the
president Chávez devotion, the communitary
organization at the suburbs and the Cuban people solidarity. That is why this
paper is supported by a documentary investigation, through press articles and textbooks
reviews, besides the doctoral thesis proposal in advance entitled “Social
Leadership; A theoretical Construction from Misión
Barrio Adentro II Guárico State Experience,
Venezuela”. The collected information analysis allows to conclude
that the Venezuelan State Government understood the need to redirect its policy
in benefit of
all social sectors, without any social discrimination. In this way, plans,
programs and projects boosted by the Health Promoting Net have not been just
only unconcluded steps as time goes away. On the contrary, They
have gone far beyond to fulfill their own expectancies to get a greater
benefit. The Misión
Barrio Adentro second step, oriented to render
medical-assistance services in popular zones, was officially announced on June
12th, 2005 with the opening of 30 Integral Diagnosis Centres
(IDC) and 30 Integral Rehabilatation Centers (IRC).
Key Words: Misión Barrio Adentro II, Integral Diagnosis Centres, Integral Rehabilitation Centres, Communitary
Participation.
Introducción
El sistema público nacional de salud en Venezuela, en
el transcurso de las tres últimas décadas fue sufriendo un deterioro creciente
resultado de la influencia de factores de tipo político, económico, social,
cultural, demográfico, entre otros; lo que fue ocasionando la insatisfacción de
las necesidades de salud en la población. El sistema se tornó inequitativo,
excluyente e inefectivo pues no logró mejorar las condiciones de salud y por
consiguiente las de vida de la población. Los problemas derivados de esos
factores tienen que ver, en términos más generales, con el estilo de
funcionamiento del Estado rentista-populista (Machado, 2003: 236; España, 1989:
78; Baptista y Mommer, 1987: 124), asociado a
una economía basada en la sustitución de importaciones. Formando parte de la
crisis del sector salud se encontraba también el hecho de la incongruencia
entre políticas y estrategias expresadas en las definiciones y objetivos de la
planificación en esta materia; un exagerado énfasis en la atención curativa más
que en la prevención; la presencia de una multiplicidad de instituciones
dispensadoras de salud funcionando sobre la base de diferentes modelos
organizativos, sin mecanismos de vinculación y coordinación interinstitucional;
aunado a ello, se fue desarrollando una medicina privada de importantes
proporciones (Rodríguez y Pérez, 1996: 23).
Por otra parte, como afirma Rincón (2004: 65), en el
sector salud se registró un marcado énfasis en la adopción del enfoque biologista, individual y medicalizado;
con escasa participación de la población; oferta de los servicios poco
planificada; escaso trabajo en equipo; inadecuado sistema de referencia y
contrarreferencia de pacientes; dificultad para generar registros
epidemiológicos confiables. Problemas éstos que, interrelacionados con los
anteriormente mencionados, definieron una compleja dinámica de funcionamiento
del sistema de salud. Esa situación de crisis que fue formándose y acentuándose
en el tiempo, dio lugar a que se ensayaran un conjunto de reformas, siendo una
de ella la descentralización; con lo que se permitió el traslado de
competencias concurrentes hacia las gobernaciones; sin embargo, a pesar del
avance de dicho proceso no se alcanzaron los resultados esperados.
A partir de 1998, se produce un giro en el proceso
político y social del país cuando tiene lugar el cambio de gobierno; y en 1999
se transformó el escenario político. Esto dio origen a la convergencia de una
constelación de intereses que se articuló en torno a la necesidad de instaurar
una nueva Constitución, la cual fue aprobada ese mismo año. En ella, se
reconoce en el articulo 83, la salud como un derecho social fundamental,
obligación del Estado para garantizarlo como parte del derecho a la vida; así
mismo, el articulo 84, establece el mecanismo de garantía de este derecho mediante
el cual se plantea que el Estado gestionará un sistema de salud regido por los
principios de gratuidad, interpretándose como el no pago por parte del usuario
del disfrute de cualquier servicio de salud. Con lo que se pretende incrementar
la cobertura, la calidad y la aceptación de los servicios prestados con la
finalidad de mejorar las condiciones de vida de los venezolanos.
En este contexto jurídico, el Gobierno Nacional ha
buscado crear una serie de dispositivos y procedimientos orientados a elevar los
niveles de cobertura de atención a todos los ciudadanos, con el propósito de
minimizar el deterioro de sus condiciones de vida; para ello se han
implementado programas compensatorios basados en la atención primaria de salud,
los cuales se aplican directamente en las comunidades para lograr superar
problemas de tipo estructural y, otros como: exclusión, inequidad y
accesibilidad.
Con el propósito de contrarrestar los efectos
considerados como negativos del modelo de salud anteriormente imperante, el
gobierno nacional se propuso adelantar el programa Misión Barrio Adentro, el
cual surge dentro de la definición estratégica del Plan Bolívar 2000 que busca
desde entonces atacar la exclusión (López, 2004: 74), y darle una respuesta a
la deuda social en materia de salud. El contexto político en el cual este
programa se viene adelantando no ha sido favorable, pues sufre los ataques de
los factores de la opinión de la oposición que se alinean en
contra de la implantación de este programa inicialmente. Ahora en contra del
avance hacia los otros niveles de Barrio Adentro II y III, que comprende la
integración completa de dicha estrategia.
Fundamentación Teórica
Una alternativa de comportarse el Estado venezolano en
salud
En Venezuela, a raíz del triunfo alcanzado por Hugo
Chávez Frías en las elecciones de 1998, empieza a tener lugar la implantación
de un proyecto que se ubica equidistante de las viejas prácticas del estado del
bienestar, que ya habían empezado a ser socavadas con la presencia de las
políticas de corte neoliberal, que se abrieron paso en el último tercio de la
década del ochenta, así como por la concepción consagrada en el Consenso de
Washington que venía siendo acogida como una alternativa6 asociado al
enfoque neoliberal.
Esas ideas fueron, en los inicios de la década del
noventa presentadas y acogidas por muchos políticos, economistas, politólogos y
sociólogos, pues consideraban que nos encontrábamos rezagados respecto a lo que
estaba ocurriendo en otras regiones; sobre todo en lo relacionado con las
prácticas proteccionistas y por la forma poco provechosa con la que el Estado
estaba aplicando su política distributiva de recursos hacia la sociedad. Por lo
que se argumentó y se trató de demostrar que la crisis vivida en aquel entonces
estaba íntimamente relacionada con el estatismo que había impulsado el estado
del bienestar.
De ahí que, el neoliberalismo denunció no sólo el
estatismo, sino que condena toda intervención como consustancialmente nefasta,
por lo que el retiro del Estado en salud sirvió para aligerar el camino a la
privatización sobre la base de ensayos de modelos de gestión a nivel
subnacional, con la hipótesis de mejorar los servicios, garantizándole así al
“cliente” una mejor atención y ampliar la cobertura. Sin embargo, la
reorientación del sistema de salud lejos de lograr ser más equitativo, contar
con los recursos y elevar la calidad de los servicios se volvió más importante
y excluyente para un importante número de personas de escasos recurso. Teniendo
en cuenta este telón de fondo es que aparece con tanto arraigo y pertinencia
histórica, un proyecto político de tipo “alternativo” montado sobre el
principio de democracia participativa y protagónica (López, Ob. cit), que contrasta y se opone a la estrategia de corte
neoliberal y que para algunos estudiosos de la materia lo definen como proyecto
“contra hegemónico” (Lander citado por López, Ob. cit). El proyecto presentado por Chávez fue denominado “Una
revolución democrática” y contempla cinco ejes de acción que en su conjunto
persiguen la interacción de las políticas públicas sociales con la finalidad de
alcanzar la democratización de la política social, la inclusión y saldar la
deuda social que el Estado había ido acumulando en el tiempo.
Tal como las políticas sociales vinieron siendo
concebidas e impulsadas en los distintos planes de la nación, aunque
formalmente procuraban crear condiciones de vida aceptables para la población,
en términos de lograr atacar el desempleo, los bajos salarios, el
analfabetismo, elevar la escolaridad, y permitir que el grueso de la población
tuviera la oportunidad de lograr una vivienda con servicios básicos, sobre todo
educación y salud, los problemas se volvieron una constante, que con más o
menos recursos destinados, y bajo distintas directrices de planificación, los
gobiernos anteriores trataron infructuosamente de resolver. Pero ellos se
siguieron agravando en el tiempo, sobre todo los relacionados con salud.
De acuerdo con la manera de analizar el proceso, hasta
que no se produjo un cambio en la concepción global de la política de salud,
soportada por una normativa de rango superior como
Estudiosos del tema como Feo y Curcio (2004: 54),
plantean que la concepción de la nueva Constitución es más amplia que la de
1961, pues considera la salud como un derecho social fundamental a ser
garantizado por el Estado, sin distingos ni discriminaciones de ningún tipo,
como parte del derecho a la vida, expresando claramente la vinculación entre
salud, calidad de vida y bienestar colectivo. Los lineamientos políticos
formulados en
“El Sistema Público Nacional de salud dará prioridad a
la promoción de la salud y a la prevención de las enfermedades, garantizando
tratamiento oportuno y rehabilitación de calidad. Los bienes y servicios
públicos de salud son propiedad del Estado y no podrán ser privatizados” (CRBV,
Art. 83).
Es en este artículo, donde se aprecia un marcado
hincapié en la no privatización del servicio de salud bajo ningún
concepto y en ningún nivel de atención, puesto que la salud es un servicio
social, insustituible y que debe ser garantizado por el Estado (Rincón, Ob. cit: 34). En lo que corresponde a la garantía del derecho a
la salud, el artículo 84 de
“Creará, ejercerá la rectoría y gestionará un sistema
público nacional de salud, de carácter intersectorial, descentralizado y
participativo, integrado al sistema de seguridad social, regido por los
principios de gratuidad, universalidad, integralidad, equidad, integración
social y solidaridad”.
Esto deja ver, según Rincón (Ob. cit),
que la rectoría en materia de salud descansa en las manos del Estado y de la
sociedad civil. Sin embargo, es preciso indicar que a diferencia de lo pautado
en
El Artículo 85, del Financiamiento del Sistema Público
Nacional de Salud, expresa:
“Es obligación del Estado, que integrará los recursos
fiscales, las cotizaciones obligatorias de la seguridad social y cualquier otra
fuente de financiamiento que determine
Por otra parte, Curcio (1999: 41) que “Si analizamos la
situación real del sistema de salud venezolano nos encontramos con un modelo
que excluye a un porcentaje de la población mediante el cobro del servicio en
los establecimientos públicos”. Asimismo, sostiene que “en la medida en que el
financiamiento de la salud sea garantizado por el gobierno para toda la
población se reducirá el problema de la exclusión de algunos grupos de la
población del aseguramiento del riesgo a enfermar”. Por otro lado, considera
que “...la intervención del Estado” no sólo debe ser “como financiador y
prestador de servicios", en donde la supremacía, utilizando el término de Bobbio, debe ser, “la pública sobre la privada”. Se deduce
de las afirmaciones formuladas por Cursio (Ob.cit)
que se rechaza todo proceso de intervención privada, por considerar que la
salud es materia de Estado y como tal debe ser garantizada por éste, es decir,
tanto la prestación del servicio como el financiamiento son su responsabilidad.
Importa destacar que
También, es preciso indicar que en el anteproyecto de
Ley de Salud, en el título correspondiente a los Deberes y Derechos de las
Personas, se plantea que la defensoría del pueblo “creará los mecanismos
necesarios para garantizar la promoción, defensa y vigilancia del derecho
constitucional a la salud,...”. En lo que corresponde a los derechos de los
pueblos indígenas, estos “tiene el derecho al uso de sus medicinas y prácticas
de salud tradicionales como parte de los procesos de preservación y restitución
de la salud. Con esto no se menoscabará el derecho de “estos pueblos al acceso,
sin discriminación alguna, a todas las instituciones, establecimientos,
servicios y programas de salud”.
Estos artículos dejan ver la expresión de los
lineamientos de la política formal en dicha materia y la adopción de la atención
primaria como una estrategia que define integralmente las acciones en salud.
Asimismo, vale destacar, que este marco jurídico, le ha permitido al Estado
ensayar una estructura paralela de gestión y atención distinta a la
tradicionalmente implementada por el Ministerio de Salud y Desarrollo Social.
La creación de esta nueva estructura ha prosperado en medio de la situación de
tensión política vivida en el país durante los últimos años. Con esto se ha
dado paso al surgimiento de Barrio Adentro como estructura que busca atender
los problemas de salud de los sectores socialmente excluidos de manera rápida,
tratando así de alcanzar los objetivos de la política al margen de las
estrategias de consenso político, e incluso fuera de las esferas del ente
rector en materia de salud.
Barrio Adentro: una política de salud
Es con el nacimiento de
Esta Misión depende del ejecutivo Nacional y
constituye una política de salud basada en la atención medica y la prevención
de enfermedades como principal objetivo, y con un sentido de justicia social
humanitaria; garantizando la salud como un derecho social fundamental, sin
excluir a ninguna persona y sin distinción de razas, religión o tolda política,
implantado en
Con Barrio Adentro, se ha garantizado la atención a un
60% o más de los excluidos de la población; esta atención está dirigida por
médicos cubanos, dado el convenio entre el gobierno y Cuba. Para el año 2007,
en el Estado Guárico se han establecido 18
CDI, 19 SRI y la construcción de un Centro de Alta Tecnología (CAT). Se cuenta
además con 879 colaboradores de
Los sitios de atención médica por parte de los médicos
cubanos, se ubican en la propia comunidad, aunque también realizan visitas
domiciliarias periódicas, para ejecutar una labor de promoción y educación de
la salud en el seno familiar; de igual forma se contempla el suministro
gratuito de medicamentos tales como: antibióticos, antihipertensivos,
antipiréticos, antiparasitarios, terapias respiratorias, equipo de sutura entre
otros; algunas de las especialidades aplicadas de este programa son: medicina
general, pediatría, ginecología, odontología, entre otros.
De acuerdo con los razonamientos que se han venido
desarrollando, se tiene que el gobierno venezolano da viabilidad a una
alternativa en materia de salud, que aun cuando estaba presente, como ha sido
Por ello, el Plan Barrio Adentro, que surgió como un
plan piloto, se transforma en el 2003 en Misión Barrio Adentro, constituyéndose
en una estrategia global de salud para coordinar integralmente los aspectos
relacionados con salud, educación, cultura y deporte, por lo que esta Misión
está, fundamentalmente, centrada en ofrecer a los barrios urbanos servicios de
salud in situ que comprenda atención médica y suministro de medicamentos
gratuitos, atención domiciliaria a aquellas personas que por razones de su
edad, grado de discapacidad o enfermedad no pueden ser trasladadas a los
centros de salud las 24 horas del día, pues la idea es que el recurso médico
esté ubicado en el lugar y disponible para hacerle frente a una emergencia de
salud menor o a un diagnóstico rápido antes de que la situación se complique u
ocurran traslados innecesarios que colapsan las emergencias de los hospitales.
Con relación a lo planteado la concepción de la
política social en salud cambia, por cuanto deja de ser universalista, al
estilo del estado de bienestar, que se prestaba para que realmente se
beneficiara el que contaba con los dispositivos de tener mayor información,
disponer de ciertos recursos y vinculaciones políticas. También cambia, con
respecto a la concepción focalista del Estado de
corte neoliberal, ya que sólo trataba de ir hacia los más vulnerables, lo cual
significa que sigue siendo en el fondo excluyente, pues estaba dirigida sólo al
20% más pobre de la población.
Por otra parte, intenta romper con el modelo de
gestión de salud imperante que ha sido predominantemente curativo. Interpreta
la salud como un fenómeno multicausal y dinámico, en
el cual intervienen una diversidad de factores; se concibe como una síntesis de
varios procesos asociados con el modo de vida que llevan las personas. Se
contempla no sólo la adecuación de los métodos y tecnologías prácticas
relacionadas con el diagnóstico y la atención requerida por un sujeto que está
enfermo, sino que aparecen otros programas como los relacionados con deporte,
educación y cultura; por lo cual se puede afirmar que supera el enfoque de
atención tradicional en salud, pues está concebida la política de salud como
una estrategia coordinada e integral para darle una respuesta holística a la
salud, por lo que efectivamente se busca incorporar al sector salud en el
desarrollo, mediante el diseño de acciones conjuntas con otros sectores.
El
Método
La ruta
metodológica apuntó a una investigación
de tipo documental que según Alfonso (1995: 34), es “un procedimiento
científico, proceso sistemático de
indagación, recolección, organización, análisis e interpretación de información
o datos en torno a un determinado tema”. Para Baena citado por Ávila (1986: 72), la investigación documental “es una
técnica que consiste en la selección y recopilación de información por medio de
la lectura y crítica de documentos y materiales bibliográficos, de bibliotecas,
hemerotecas, centros de documentación e información“. En atención a estas formulaciones, el conocimiento
se construyó a partir dela lectura, análisis, reflexión e interpretación de documentos
impresos y en línea.
Conclusión
Los cambios impulsados en la política social por parte
del gobierno nacional a raíz de las transformaciones del marco institucional a
finales de 1998, dieron paso al diseño de una estrategia organizativa en
materia de salud, que busca combatir la exclusión, inequidad e ineficiencia del
sector público, y que ha desarrollado un estilo de gestión que camina paralelo
a las formas tradicionales de afrontar la organización de los sistemas de
salud, y a su vez, pretende renovar las estructuras por medio de las cuales se
han venido adelantando los programas de salud. En este sentido, aparece en
ejecución el PBA, el cual como ha sido analizado, comprende la puesta en
ejecución de un nuevo modelo de atención en salud fundamentado en la atención
primaria, la cual estaba presente en el viejo modelo de prestación del servicio
de manera formal, pero no había logrado convertirse en una política global de
salud, que promoviera el desarrollo de una serie de aspectos como educación,
cultura y deporte de forma coordinada en las comunidades, para garantizar
elevar los niveles de salud y llegar a los sectores más deprimidos de la
sociedad, con el propósito de contribuir a minimizar las condiciones de deterioro
en las cuales se desenvuelve la acción de vida de la población.
Como se ha podido apreciar, el PBA es algo novedoso
implementado en un escenario de fuertes contradicciones políticas, que ha sido
atacado por los factores de la oposición, liderados principalmente por el
Gremio Médico; sin embargo, se observan algunos cambios en el establecimiento
de la política social en salud, por cuanto se ha pretendido buscar la
integración en salud de aspectos tales como: educación, cultura y deporte. Se
coloca el énfasis en la necesidad de la gratuidad del servicio, se ha
pretendido llegar a sectores extremadamente excluidos de la población, al
colocar los módulos de Barrio Adentro en los espacios geográficos en donde se
encuentran ubicados aquellos barrios de más difícil acceso, modificando los
esquemas de prestación del servicio y por la presencia del médico en las
comunidades, no como un agente extraño y poco alcanzable por parte de los
integrantes de la comunidad, pues el médico al residenciarse en la zona favorece
el hecho de que las personas puedan recibir la atención en forma rápida cuando
así lo requieren. Por otra parte, en la bibliografía consultada se observa que la
relación médico paciente-parece afianzarse puesto que gira en torno a la
disposición del médico a dedicarle mayores tiempo al momento de efectuar el
acto médico y, adicionalmente obtener de este programa los medicamentos de
manera gratuita, se ha convertido en atractivo frente a los ambulatorios, en el
cual tiene que hacer cola para adquirir los medicamentos.
Como trabajo documental, sólo se han mostrado algunas situaciones
(evidenciadas por la prensa nacional, regional y local) acerca de el estado del
arte y en general, los beneficios del
programa, por lo que se requiere adelantar estudios no sólo en el Guárico, sino
en otras regiones del país, con el propósito de efectuar comparaciones que
permitan establecer similitudes y diferencias en la forma como se ha venido
ejecutando esta política, la cual esta comenzado a arrojar su primeros
resultados.
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Universidad del Zulia. Maracaibo, Venezuela.
Síntesis
Curricular
Damary Flores,
Venezolana, nacida en el estado Guárico;
con residencia en San Juan de los Morros. Egresada de
Experiencia
laboral: Coordinadora Regional de Zoonosis de
Articulista
en la prensa regional. Dos trabajos con
mención honorífica y publicación.
Ponente en diferentes eventos. Soy una persona honesta, respetuosa,
proactiva, estudiosa, me encanta compartir y tener amistades. Acepto y agradezco
sugerencias que me ayuden a crecer como persona e intelectualmente.
Email: [email protected]
Tlf. 0414 –
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Habit. 0246
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