UNIVERSIDAD YACAMBÙ

VICERRECTORADO DE INVESTIGACIÓN Y POSTGRADO

INSTITUTO DE INVESTIGACIÓN Y POSTGRADO

DOCTORADO EN CIENCIAS GERENCIALES

 

 

RECONSTRUCCIÓN TEÓRICA DE LAS COMPETENCIAS PROFESIONALES DEL EQUIPO DE SALUD  DEL SISTEMA PÚBLICO NACIONAL DE SALUD EN VENEZUELA

                                                                            Autora: Damary Flores

 

El presente título tentativo de la incipiente Tesis Doctoral, se inscribe en la Línea de Investigación: El Liderazgo Gerencial para el Cambio Organizacional en Venezuela.

 

Contextualización del Problema

 

En la actualidad, uno de los principales retos que enfrentan los gobiernos en el mundo, y sobre todo en los países de América Latina, es el incremento y mejoramiento de su capacidad para gobernar, en el marco de los procesos de globalización, modernización y canalización del desarrollo sustentable. En este contexto, la región latinoamericana experimenta, hoy en día, procesos de cambio y transformaciones sin precedentes. Destacan en este escenario procesos de reforma del Estado, como lo describe Arrollo (2000), para adaptarlo a las nuevas exigencias del entorno y hacerlo más eficiente en los diferentes planos societales donde lleva a cabo sus funciones; identificándose la descentralización político administrativa, como proceso clave para el enfrentamiento de la crisis que experimenta Latinoamérica, en los ámbitos político, económico y social desde mediados de la década de los 80. Específicamente en el Sector Salud, se aprecia la crisis expresada en problemas de accesibilidad y cobertura a los servicios asistenciales; y en el deterioro progresivo de la salud de la población, por lo que se requiere con carácter de urgencia definir una estrategia de gestión para superarla y lograr la eficacia, eficiencia y efectividad de los Sistemas de Salud latinoamericanos. 

Hay que considerar al respecto, que durante un largo período el estado de bienestar implantado en algunos de los países de la región, fundamentado en un modelo desarrollista, permitió la formulación y ejecución de un conjunto de políticas sociales para satisfacer las demandas de la población, pero en la década de los 80,  América Latina sufrió un retroceso económico que acentuó el endeudamiento externo, elevó los procesos inflacionarios y agudizó las desigualdades sociales (Bustelo, 1992). Así, al iniciarse la década de los 90, las economías de América Latina conservaban sus tres características básicas: son las de más alta inflación; las de más alto endeudamiento externo y las de más desigual distribución del ingreso en el mundo (Guerra, 1992). Aunado a ello, los diferentes países latinoamericanos han tenido que adaptarse al entorno que ha venido perfilando la globalización económica. Se hizo necesario entonces, emprender procesos de reforma tales como la modernización del aparato público y la descentralización político-administrativa para enfrentar las manifestaciones de la crisis en Latinoamérica, como el derrumbe de las economías, la pérdida de legitimidad de los sistemas políticos, el desempleo, la corrupción, la pobreza, entre los más significativas. Entonces, la construcción de un nuevo tipo de Estado es un gran desafío para América Latina. Más allá de la existencia de un contexto global de reformas, se presentan importantes peculiaridades latinoamericanas, ya que ante el escenario económico que prevaleció durante los 70 y 80, la primera generación de reformas priorizó la dimensión financiera de la crisis del Estado. "Un balance de estas primeras reformas muestra que el ajuste estructural, cuyo objetivo último era disminuir el tamaño del Estado, no resolvió una serie de problemas básicos de los países latinoamericanos" (CLAD, ob. cit). Es entonces en la segunda generación de reformas, donde se plantea el fortalecimiento del papel del Estado como formulador-financiador de las políticas públicas, mediante el desarrollo de su capacidad para incorporar al proceso a la sociedad civil, el sector privado y las organizaciones no gubernamentales (ONG); buscando en conjunto la consolidación de la democracia, el crecimiento económico y la reducción de la desigualdad social.

Según Finot (2001), "se puede observar una doble tendencia: por un lado a unificar los servicios públicos y colectivos dentro de un mismo sistema y, por otro, a transferir competencias a las autonomías subnacionales. Los casos más antiguos de unificación del sistema de salud serían Chile y Costa Rica, luego lo hizo Brasil (coincidentemente con la Constitución de 1988) y actualmente avanzan en una dirección similar Colombia y Argentina" (p. 95).Tales procesos de reforma se implantaron con muchas dificultades en algunos países de la región, como por ejemplo en México donde si bien el Acuerdo Nacional para la Descentralización de los Servicios de Salud se firmó en agosto de 1996, no fue hasta 1998 que se registró en estricto sentido el primer año de la descentralización de los servicios de salud, como "una estrategia adecuada y consistente para fortalecer el federalismo, para acercar los servicios a la población directamente afectada; para lograr una mayor eficiencia en la prestación de los mismos; para promover mayor equidad en el ámbito nacional" (Ruiz, 1999). Vale destacar al respecto que "en el marco de la Ley General de Salud (LGS), el Acuerdo Nacional para la Descentralización de los Servicios de Salud para la Población Abierta y los Convenios de Coordinación para la Descentralización Integral de los Servicios de Salud, se concluyó, en diciembre de 1997, la creación de 32 organismos públicos descentralizados, uno en cada una de las entidades federativas" (Dávila y Guijarro, 2000).

Similar comienzo se observa en Perú, pues si bien para 1995 se retoma la necesidad de sistematizar y formalizar las nuevas políticas de salud, los documentos de carácter jurídico de la reforma  aparecieron en 1997, un año y medio después, teniendo dos ejes fundamentales su contenido: la modernización del sub-sector público y el establecimiento de un nuevo sistema de seguridad social (Arroyo, ob. cit). En el caso de Brasil, con la democratización en los años 80, por primera vez fue posible discutir la introducción de transformaciones en el sector salud, diseñando una reforma sanitaria consustanciada con su Sistema Único de Salud (SUS), cuyas características de heterogeneidad, desarticulación e inequidad serían muy difíciles de superar.

En Argentina, por otra parte, se impulsa la autogestión hospitalaria mediante el Decreto 578-93, para elevar la eficiencia, con importantes retos dados por un contexto de sobredimensionamiento de las estructuras hospitalarias, de existencia de subsidios cruzados hacia las obras sociales, de sistemas de referencia y contrarreferencia inadecuados y de arraigadas prácticas tradicionales de gestión (Sojo, 2000). Al respecto, Tafani (1997) plantea que el sector público está "privatizado de hecho. Hay una captura prestacional que debería ser neutralizada por una política que estatice lo público y haga estrictamente privado al sector privado. Distinta es la situación de Costa Rica, donde se observa una experiencia positiva ya que es un país que ha logrado una efectiva cobertura universal en salud de la población, mediante un sistema de salud público solidario que ambiciona mejorar la eficiencia y eficacia de las instituciones públicas que prestan servicios de salud (Sojo, ob. cit).  

En Venezuela, en particular, la crisis económica da origen a las políticas de ajuste implantadas en los años 90-92, lo que contribuyó a agravar la crisis del sector salud, que se evidencia tanto por las tendencias negativas de los indicadores de salud, como por los problemas de eficiencia, eficacia, cobertura, accesibilidad y legitimidad que han confrontado las instituciones que prestan los servicios médico-asistenciales en las dos últimas décadas. Se inicia un proceso de reforma y modernización del Estado con el objeto de implantar nuevas formas de organización y gestión de la administración pública para la superación de la crisis en el país, siendo el sector salud objeto de reformas y modernización, destacando la implantación del proceso de descentralización, ya que buena parte de los problemas del sector se han relacionado con el modelo de gestión centralizado, y la promoción de la participación en salud como estrategias para enfrentar los problemas asociados a las influencias políticas, gremiales, falta de mecanismos de control, de suministros y recursos, entre otros. Se observan así, en las últimas décadas, algunos modelos de gestión como los Sistemas Locales de Salud (SILOS), las Microempresas de Servicios de Salud, las Fundaciones, y los Servicios Autónomos, entre otros, los cuales constituyen experiencias concretas dirigidas a mejorar la calidad de gestión de los servicios de salud, en el marco de los procesos de descentralización, participación y democratización de la salud en Venezuela, destacándose la aparición de nuevos actores y la redefinición de los espacios público-privado.

Es así como por instrucciones del ciudadano Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez, desde el Ministerio de Salud y Desarrollo Social se viene  construyendo un profundo proceso de cambios, el cual tiene sus raíces en diversas experiencias y luchas libradas. Convencidos del deber de impulsar cambios, romper esquemas, quebrantar tradiciones y liquidar definitivamente estructuras que fueron creadas para un determinado modelo. Entre 1936 y 1961 nace y se desarrolla la historia del sistema de salud en Venezuela. En 1936 nace el Ministerio de Salud y Asistencia Social como una necesidad económica para darle respuesta al recién iniciado proceso de desarrollo de la industria petrolera que nos imponía la erradicación de un conjunto de flagelos que fustigaban la salud de los venezolanos, para poder recibir a las compañías extranjeras. Fue una época en la que se libraron grandes batallas contra problemas epidémicos y endémicos de gran magnitud, se construyeron infraestructuras hospitalarias en toda la geografía nacional y se desarrolló un sentido de pertenencia entre los trabajadores del equipo de salud. A pesar de que el Ministerio vino a dar respuesta a un nuevo sistema económico impuesto, que implicó una fuerte dependencia tecnológica y programática, en términos de política en salud, no es menos cierto que sentó las bases de lo que hoy tenemos.
          Es una época en la que se impone un modelo individual curativo, se comienzan a deteriorar los programas preventivos y a construirse criterios de administración sin previsión económica, aumenta nuestra dependencia tecnológica y comienzan a multiplicarse los entes públicos dispensadores de salud, al margen del Ministerio de Sanidad y Asistencia Social. Esto, aunado a unos gremios y sindicatos que anteponen la defensa de los intereses de sus agremiados al problema de salud de una población; unas universidades que forman médicos exclusivamente para el ejercicio privado de la profesión; un desequilibrio progresivo entre el alcance de las políticas públicas de salud y la construcción de un aparato privado de salud que en este momento tenía más capacidad resolutiva que el aparato de Estado y el aumento de la burocracia en el Ministerio, determina la muerte del servicio público de salud en nuestro país y el debilitamiento del aparato del Estado.
         Desde 1998 comienza en Venezuela un proceso de cambio revolucionario, profundamente participativo, democrático y libertario.
En el caso de la salud ha sido un proceso difícil, el equipo de salud, los médicos y profesionales del área, provienen de unas universidades preparadas y diseñadas para entender la salud a partir de los conceptos que nos impusieron unas clases que dominaron y siguen dominando de alguna manera para sus propios intereses. Llegan al ministerio discutiendo ideas acerca de la recuperación de los hospitales, la erradicación de la corrupción, el redimensionamiento de los equipos de sanitaristas, sin darse cuenta de que las políticas de salud no las establecen aquellos formados técnicamente para su ejecución, sino las direcciones políticas que tienen los países o las sociedades. En el país estaba naciendo una nueva política de salud, con una visión que sólo pueden tener quienes comprenden políticamente al país y quienes tienen una propuesta dirigida a un sector diferente de la sociedad, a aquellos que fueron invisibilizados durante años.
Así llegamos a una cuarta etapa con el nacimiento de Barrio Adentro. Se trata de construir una política de atención primaria, entendida de la manera más integral. A diferencia de la Constitución de 1961, concebida para tratar la enfermedad y a lo sumo para establecer algunas políticas de prevención. La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, aprobada en 1999 hace énfasis en que el problema es la salud. Preservarla y construirla, entendiéndola de manera integral trascendiendo de esta forma el reduccionismo que relaciona la salud exclusivamente con asistencia médica.

         Esta nueva concepción de la salud hace énfasis en el papel que el médico y los equipos de salud deben jugar con relación al componente preventivo, ambiental y de agente transformador de la realidad socioeconómica del individuo y su comunidad. Debemos comprender que la construcción de esta amplia red primaria, no puede basarse en la cifras frías que dicen “...en Venezuela hay un médico por cada 500 habitantes...”, parámetros acordes a las pautas establecidas por la Organización Mundial de la Salud que permitieron acudir durante años a escenarios internacionales sin especificar, que esos médicos viven y prestan servicio a pequeños sectores privilegiados, quedando excluida más de un 60% de nuestra sociedad. Esto es importante ya que, todo miembro del equipo de salud que entre a trabajar desde esta nueva concepción debe romper con los esquemas del pasado impuestos por los gremios.

A pesar de las limitaciones mencionadas y gracias a las comunidades, se alcanzó la meta propuestas  para el año 2004, había un médico por cada 250 familias o por cada 1200 habitantes. Aunado a los avances en la Red de Atención Primaria, se viene trabajando en la transformación del segundo nivel de atención con la creación de Consultorios y Clínicas Populares basados en la información de morbimortalidad de cada zona y comunidad. A su vez, el segundo nivel de atención va acoplado a la red primaria y ambos a un tercer nivel que entendemos como los Hospitales del Pueblo, devolviéndole al hospital el papel que siempre debió jugar.
Simultáneamente a este proceso de transformaciones estructurales, el Estado tuvo que desarrollar políticas coyunturales para dar respuesta a la deuda que, desde el punto de vista clínico y quirúrgico, tiene con su pueblo. Por esta razón se crea el Fondo Único Social, el Plan Bolívar 2000 y el Proyecto Salud.

La tarea es difícil y compleja, entre otras cosas, porque compromete grandes intereses económicos. El Estado contrataba y sigue contratando a la empresa privada de seguros para garantizar la salud a sus afiliados, aún cuando estos recursos deberíamos invertirlos en el sistema público de salud. Sin embargo, para que esto no suceda se debe recuperar la confianza sobre el sistema, construyendo un Sistema Público Nacional de Salud confiable y con capacidad de respuesta, entendiendo que no se trata de un sistema para los excluidos, sino de un sistema de salud para toda la sociedad venezolana.

Ahora bien, en Venezuela, estamos acostumbrados a ver un equipo de salud constituido por médicos, enfermeros, psicólogos, nutricionistas, veterinarios, odontólogos, fisioterapeutas, farmacéuticos y trabajadores sociales, entre otros; comúnmente denominado equipo multiprofesional o interdisciplinario de salud. La multiprofesionalidad es considerada una estrategia que posibilita el realizar una asistencia integral. Equivocadamente, la confundimos con interdisciplinariedad. La primera se refiere a la yuxtaposición de diversas disciplinas y cada profesional actúa de acuerdo con su saber especializado; el proceso terapéutico es fragmentado. La segunda implica la interacción entre dos o mas disciplinas, la cual se refleja en conceptos-claves, dentro de la epistemología y en la organización de la investigación y la enseñanza. Para realizar el presente estudio, parto de algunos supuestos, como: el individuo desempeña diversos roles dentro del sistema social en el cual se desenvuelve, encontrándose dentro de ellos, los roles profesionales que dependen de las competencias desempeñadas por otras personas presentes en el sistema social de referencia; la definición de la situación representada por un determinado participante es parte integral de una representación alimentada y mantenida por cooperación de mas de uno dentro del equipo; cada uno de los participantes de este grupo o equipo deben dar su propia definición de rol; el equipo es un grupo de individuos que cooperan para realizar una actividad de rutina particular; existe vínculo de dependencia recíproca que une a los miembros del mismo equipo con lo otros.

El Informe Delors (2001), refleja que en el mundo posmoderno, existe la exigencia que los profesionales tengan una formación polivalente y orientada para una visión globalizada de la realidad y una actitud continua de aprender a aprender. En ese sentido, en Venezuela, están ocurriendo modificaciones por la implantación de nuevos modelos tecnológicos y asistenciales con exigencias en los roles de los profesionales, dentro del proceso de consolidación del Sistema Público Nacional de Salud (SPNS) con esfuerzos para poder concretizar los principios éticos, doctrinarios, organizacionales y operativos relacionados con la salud, definiéndola como un derecho de todos y un deber del estado, siendo de su competencia garantizar políticas públicas sociales y económicas que aseguren el bienestar físico, mental y social de la población..

Epistemológicamente, se  pretende la Reconstrucción Teórica de las Competencias Profesionales del Equipo de Salud  del Sistema Público Nacional de Salud en Venezuela, desde la perspectiva posmodernista, interpretativa., tomando como escenario la Misión Barrio Adentro II, en el ámbito del estado Guárico, donde tenemos a la Universidad Nacional Experimental Rómulo Gallegos, con un Área de Ciencias de la Salud  que forma profesionales con un perfil comunitario, en diversas carreras como; medicina, odontología, enfermería, radiología y medicina veterinaria,. Por ello, es vital que se concrete la necesidad de contemplar la participación activa de los actores fundamentales de la realidad sanitaria para alcanzar una intervención representativa de informantes con la intención primordial de que expresen y emerjan desde tales testimonios elementos teóricos centrales fundamentales para la consolidación de las competencias de los profesionales del equipo de salud desde su escenario natural de actuación, considerando los factores claves  de desempeño profesional.

Partiendo de estas premisas, cabe destacar que este trabajo se justifica desde el punto de vista teórico, se aspira generar teoría  y   por lo tanto, esa producción será un aporte al conocimiento, ya que su propia naturaleza implica interpretar los datos para que puedan ser conceptualizados y los conceptos son así relacionados con una forma de representación teórica de la realidad (Sandín, 2003, p. 132).

Desde el punto de vista metodológico, el trabajo es relevante porque permite el abordaje del objeto de estudio y definir su realidad a través  de  la investigación cualitativa; es decir,  el carácter ontológico de la realidad estudiada se evidenciará a través de  la vida diaria de los miembros del equipo de salud, con su complejidad e incertidumbre,  tal como ocurre en su contexto natural, más que reconstruidos o modificados por el investigador, en los que los seres humanos se implican e interesan, evalúan y experimentan directamente (LeCompte, 1995). Ese ambiente natural, más que un escenario o telón de fondo, es un producto directo y cambiante de la interacción social (Martínez, 1999). La realidad supone la interpretación que dan de los actores de los procesos sociales, de modo que para desentrañar esa realidad hay que comprender en profundidad los grupos humanos desde sus actores (Goetz y LeCompte, 1988).

Asimismo, se aplicará el Método etnográfico, que en palabras  de Goetz y LeCompte (ob. cit):

Se trata de una descripción con profundidad de un grupo humano, con el fin de detectar estructuras que no se ven a simple vista. Para ello, se parte de la determinación de los puntos de vista de las personas involucradas con la situación y, a partir de allí ir develando poco a poco las relaciones que subyacen a ese grupo humano”(p. 35).

Desde el punto de vista institucional, es pertinente el estudio  implica un impacto en la gerencia de recursos humanos y  en la gestión de la administración pública desde la óptica del desarrollo organizacional, fundamentado en la Transdisciplinariedad de Nicolas Basarab y en la Teoría de la Transcomplejidad de Edgar Morin.

Finalmente, desde el punto de vista social, la investigación tiene como centro el ser humano  y sus competencias profesionales, vistas desde el  enfoque integrado o relacional que considera combinaciones complejas de atributos (conocimiento, habilidades-destrezas, actitudes y valores) y la función que en una situación particular los profesionales atribuyen. En este caso, concretamente se considera que la competencia es un conjunto estructural complejo e integrado de tributos necesarios para la actuación inteligente en situaciones específicas.  (Jones y More, 1995).

 

Planateamiento del Problema

 

            A fin de centrar la problemática, se formulan las siguientes interrogantes que guiarán el proceso investigativo:

 

            ¿Cómo ejerce  el liderazgo comunitario, el equipo de salud de la Misión  Barrio Adentro II en el estado Guárico?

 

¿Que cambios organizacionales se están suscitando en la Misión Barrio Adentro II, en el estado Guárico para la consolidación del Nuevo Sistema Público Nacional de Salud??

 

¿Cuáles son las competencias profesionales que necesita el equipo de salud en el marco del Nuevo Sistema Público Nacional de Salud?

             

Objetivos de la Investigación

Objetivo General

 

Configurar la Reconstrucción Teórica de Las Competencias Profesionales del Equipo de Salud  del Sistema Público Nacional de Salud en Venezuela.

 

Objetivos Específicos

 

            Identificar el liderazgo comunitario que ejerce el equipo de salud de la Misión  Barrio Adentro II  en el estado Guárico.

 

Interpretar los cambios organizacionales se están suscitando en la Misión Barrio Adentro II, en el estado Guárico para la consolidación del Nuevo Sistema Público Nacional de Salud.

 

Explicar las competencias profesionales que necesita el equipo de salud en el marco del Nuevo Sistema Público Nacional de Salud.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CRONOGRAMA  DE ACTIVIDADES

 

ACTIVIDADES

 

2007

 

2008

Meses

Meses

J

A

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O

N

D

E

F

M

A

M

J

J

A

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Revisión documental

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fase1-elaboración de m1

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Fase2-elaboración m2

 

 

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fase3- elaboración m3

 

 

 

 

 

 

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Diseño de instrumentos

 

 

 

 

 

 

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Recolección de información

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Análisis de  los resultados

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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1era Revisión de la Tesis (Versión rústica)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Incorporación de sugerencias

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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2da revisión de la Tesis (Versión definitiva)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Inscripción de la Tesis y selección de Jurado

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Sustentación oral de la Tesis Doctoral

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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 Referencias Bibliográfícas

 

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