Cómo
realizar una presentación digital
Extractado de José A. Mari Mutt,
Departamento de Biología, Universidad de Puerto Rico, Mayagüez, [email protected]. Publicación Electrónica 1, Oficina de
Publicaciones, Facultad de Artes y Ciencias, RUM, http://academic.uprm.edu/%7Ejmari/seminarios.htm
Cómo
proyectar una apariencia positiva
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Ante todo, la presentación no es poner en pantalla
por escrito todo lo que Ud. debe decir para después recitarlo ante el público
(error bastante común). Por el
contrario, se debe poner lo menos posible, resaltando sólo aquellos puntos
esenciales que den pie al expositor a desarrollar el tema de forma desenvuelta
y ordenada.
Aunque hay varios programas para hacer presentaciones
digitales, el dominio de Power Point es tal que las presentaciones se conocen
comúnmente como presentaciones Power Point.
1. Las diapositivas de PowerPoint deben ser sencillas y
grandes. Usa letras, tablas e ilustraciones grandes. El tamaño más pequeño
sugerido para el texto es 24 puntos. En
dependencia del tamaño de pantalla se puede usar hasta 20 puntos. Resulta conveniente ensayar previamente como
se verá todo y ajustar de ser necesario.
2.
No
dediques demasiado tiempo a experimentar con fondos de distintos colores, con
sonidos variados, o con patrones diversos de entrada y salida del contenido.
Los diseños más sencillos son a menudo los más efectivos.
3. La presentación puede
incorporar grabaciones de sonido o de vídeo. Sin
embargo, es importante que estos recursos duren poco tiempo para que no asuman
un papel protagónico.
4.
Los
errores gramaticales, las faltas de acentuación, el texto diminuto, las tablas
y las gráficas que contienen demasiados datos, las fotografías desenfocadas y
las ilustraciones muy pálidas u obscuras, deslucen la presentación y la buena
imagen del conferenciante.
5.
Las
diapositivas innecesarias también perjudican la charla; cada imagen debe
contribuir significativamente al contenido de la presentación. No exageres el número de diapositivas. Los
conferenciantes que tienen demasiadas diapositivas a menudo entran en pánico y
comienzan a saltarlas o a presentarlas apresuradamente empobreciendo la
presentación.
6.
Familiarízate
antes con el funcionamiento de la computadora y del proyector; verifica que
tienes todos los cables y que ambos equipos se comunican adecuadamente.
7. Copia la presentación al disco duro
de la computadora para que proceda con más rapidez.
8.
Oscurece
el salón sólo lo suficiente para que las diapositivas proyecten adecuadamente. Si
el salón queda en tinieblas, la pantalla se convertirá en el protagonista de la
charla y perderás la atención de la audiencia.
9. Coloca la computadora de tal forma que la audiencia
no se distraiga mirando el monitor, presiona F5 (F8 en algunas computadoras)
hasta que la imagen sólo se vea en la pantalla grande.
10. Si cuando te acercas al final
de la charla te das cuenta de que la terminarás antes de tiempo, no trates de
alargarla hablando muy lento, improvisando comentarios o presentando material que
decidiste omitir durante el ensayo.
11. Tampoco pidas excusas por lo que haya salido mal
durante la presentación ni por lo que hayas olvidado mencionar. Los comentarios
finales de la charla son los más duraderos, por eso deben ser positivos y tener
el mayor impacto posible.
1. Tu lenguaje corporal es importante para el éxito de
la presentación. Si hablas mirando hacia el telón, el techo, el piso o las
ventanas, la audiencia percibirá que estás inseguro y/o que no te interesa el
tema de la presentación, por lo que poco a poco se desconectarán y acabarán
pensando en otras cosas. Si mantienes contacto visual con la audiencia
retendrás la atención del público, los harás partícipes de la presentación y
proyectarás una imagen de confianza y seguridad. Mira a todo el público; si
concentras tu atención una parte pequeña de la audiencia las demás personas se
sentirán ignoradas y perderán interés en la charla.
2.
Evita
gesticular excesivamente, rascarte a menudo, acomodarte el cabello constantemente,
jugar con la tiza o con el puntero, pasear excesivamente de un lado a otro, o
apoyarte contra la pared o el atril. No te escondas todo el tiempo detrás del
atril; sal de este refugio psicológico y muévete pausadamente de un lado a otro
para proyectar seguridad y mantener la atención de la audiencia. Cuando estés
quieto mantén las piernas juntas, el cuerpo erecto y la frente en alto; la
buena postura proyecta confianza, seguridad y dominio del tema.
3.
No
muevas el puntero láser constantemente sobre la pantalla. Préndelo para señalar
el objeto deseado, muévelo muy poco alrededor del objeto y apágalo. Si lo dejas
prendido y lo mueves exageradamente la audiencia se mareará tratando de
seguirlo. Aguanta el puntero con ambas manos si el punto rojo vibra mucho sobre
el telón. Por supuesto, nunca dirijas el puntero hacia la audiencia.
1. La comunicación verbal es el componente principal del
seminario y por lo tanto debes dedicarle atención especial. Algunos estudiantes
hablan muy bajo, mientras que otros comienzan con el volumen apropiado pero
bajan paulatinamente hasta que casi no se escuchan. Trata de mantener un
volumen adecuado y constante, pero cámbialo ocasionalmente para romper la
monotonía o para enfatizar un punto importante.
2. Acompaña el tono de voz con gestos complementarios;
por ejemplo, la palabra subir puede acompañarse con un movimiento hacia arriba
de las manos y la palabra ustedes puede enfatizarse señalando hacia la audiencia.
Una pausa breve luego de decir algo importante enfatiza el valor de la
información.
3. Evita el uso excesivo de muletillas tales como eh,
bueno, porque, ok, como, pero, o sea y entonces; la repetición constante de estas
voces evidencia nerviosismo, inseguridad y dominio inadecuado del idioma.
4.
Algunos
estudiantes se aprenden la presentación de memoria y la recitan como un poema,
corriéndose el riesgo de parecer autómatas o de perderse si hay una
interrupción. Es preferible usar como guía el bosquejo o una lista de palabras
clave y transmitir el material con las palabras que surjan en el momento.
5. No uses palabras o frases tales como
obviamente, como todos ustedes saben, está claro, es harto conocido, todo el
mundo sabe, o se supone que todos ustedes sepan. Recuerda que parte del
conocimiento se olvida y que nadie conoce el tema tan bien como tú. Además,
este vocabulario agresivo hará que algunas personas se intimiden y no
participen en la sesión de preguntas.
6.
Trata
de no mezclar innecesariamente el inglés con el español, ya que el uso
exagerado de anglicismos denota descuido, pereza mental y pobre dominio del
idioma; busca el equivalente en español de las palabras inglesas y minimiza las
traducciones literales. Además, el seminario
exige un lenguaje más formal que el que empleamos en la comunicación cotidiana.
Por lo tanto, no uses expresiones vulgares.
Cómo proyectar una apariencia positiva
La apariencia física es uno de los factores que afecta la credibilidad del
conferenciante. Por lo tanto, es importante que la audiencia te perciba como
una persona formal, creíble y conocedora del tema. Los caballeros no tienen que
usar gabán o corbata y las damas no tienen que usar traje formal, pero ambos
deben usar ropa más elegante que la que visten regularmente para asistir a
clases. Los caballeros deben estar bien peinados y recién afeitados (o con la
barba y el bigote bien arreglados), mientras que las damas deben maquillarse
conservadoramente y llevar el pelo bien ordenado. No uses ropa, peinados o joyas que distraigan
a la audiencia.
Cómo
contestar las preguntas
1. Si te hacen una pregunta en voz baja, repítela para
beneficio de la audiencia y para beneficio propio, pues tendrás unos segundos
adicionales para ponderar la contestación.
2. Contesta las preguntas directa y brevemente, sin
abundar más de lo necesario. Si no sabes la contestación, es preferible
admitirlo que inventar algo que te enrede o te delate ante miembros de la
audiencia que conocen el tema.
3. Interrumpe al preguntador sólo si la pregunta es muy
larga o si se desvía notablemente del tema; interrumpe cortésmente, con una
frase como “En otras palabras, lo que usted pregunta es...”.
4.
Si
alguien levanta la mano durante el seminario, infórmale cortésmente que
contestarás las preguntas al final de la charla. Si por el contrario, al final
la audiencia se queda muda y nadie pregunta, toma la ofensiva haciendo una o
dos preguntas (quizás controversiales) que enfaticen los puntos importantes del
seminario y que ayuden a comenzar la discusión.
5.
No
está de más halagar a la primera persona que pregunte, diciéndole por ejemplo,
“excelente pregunta” o “ese punto es muy importante”. Evita por todos los
medios los intercambios prolongados con una persona, las respuestas
excesivamente largas y los argumentos contenciosos.