Tu no sabes...



Cubierto en mi cama muero
cada noche que te sue�o
y muero tambi�n so�ando,
so�ando que te presiento.

Tanta espera... tanto tiempo... me retuerce esta agon�a
de saberte entre mis labios, de saberte casi m�a...
de casi tener tu aliento que me hiere a sangre fr�a
de estarme ya resignando  a profundizar la herida.

He contado hasta los pasos
de tu inconciencia y amparo...
tanto ardor... tan poco espacio.
Verte y quedarme callado...

So�ar y as� conformarme que sin tocar te acaricio,
que muero al llegar la tarde pero al alba ya respiro...
respiro desesperado para mostrar sin mostrarte
el fuego que no se extingue, mi llaga que nunca arde
para darte sin que sepas lo que siempre he mendigado
de la otra parte que esconde este cuerpo marchitado.

Debo aceptar la partida,
de saber que eres ajena...
tu en tus cosas, yo en las m�as,
yo en tu sangre, tu en mis venas.

Y as� como la monta�a muta de cerro a llanura,
como domador que abruma los recursos y las ma�anas
juro que al menos un d�a tu amor que  me desconoce
quizas se de cuenta entonces de que estuve y no me ve�as
y que te he amado en secreto sabiendo que no sent�as
que me ahogaba en silencio cada vez que sonre�as.

Mi tiempo se ha terminado y terminada esta mi suerte...
las luces se han atenuado y se que vendr� la muerte
que siempre estuvo esperando, que siempre quiso tenerme,
que desea que a ella la ame, como a ti te amar� siempre.

Pero de algo estoy seguro y es que volver� a la vida.
Le dar� mi alma al infierno por regresar solo un d�a
y decirte cuanto te quiero sin rodeos... frente a frente,
que si llegaras a amarme... regresar�a de la muerte.


Por: Marcos Magnani
Hosted by www.Geocities.ws

1