Hijo...
No te alcanza mi voz... no, no te alcanza
por que tu estás dormido...
Yo estoy en la vigilia de hablarte así,
en silencio...
... y en el ruego, y en el ansia feroz;
y en la esperanza de verte florecer
como yo quiero...!
... y no te quiero santo !
... y no te quiero genio !
... y no te quiero manso !
... y te quiero bueno !!
Que si algo te lastima;
te alcance con tu lengua
para lamer tu herida...
Que te vuelvas " grande "...
ni necio, ni pedante ...
cuando llegue tu turno
de tirar adelante
el carro de tu mundo.!!
Que siembres, que trabajes,
que a ti mismo te bastes ...
Que al robo y la fatiga, - este desvelo mío -
por siempre los maldiga.!!
Que tus dos manos grandes;
- así como mis sueños -
... callosas, desteñidas,
sublimes, imperantes...
! Alguno las bendiga !
Que al fin... alguna tarde, si me quedé " dormida "
Tus lágrimas me quieran como yo te he querido !
Amelia M. de Alcaraz
(en un día de aquellos)
(parte 2)
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(documento
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