Graciela Maturo



Unas palabras ciñen la luz del aire, el polvo,
las formas que recibe mi costumbre.
Unas palabras cercan el misterio.
Quiero apretar la arcilla entre mis dedos,
poseer la madera, la sal, el vidrio, el fuego,
pero sólo palabras esconden el silencio.
Y me acosa el pavor de violar su corteza
y hallar el ancho cauce sin nombres para                                                    siempre.

Silvia Mazar

mi lugar blanco móvil...

mi lugar blanco móvil tigre de Bengala
viento Zonda
pulso metro urgencia deslucida
tiempo pequeño cáscara de nuéz

luz al costado del camino

mi lugar pincelada de amarillo
luto por el canario muerto pétalo
de rosa color té encuentro
cuatrocientas veces mi lugar


Marita Miranda

desiderata


hallar deseo un par
úno
que quiera
hornear pastel de rosas
con buena masa de espinas

hallar deseo
úno
que native entre palabras
gran fealdad
con tal belleza

ése/úno/ése
que en el incendio de la razón
y el cuerpo
dispare marionetas fugaces

sí/ deseo / ése cómplice
de mi escándalo
blanco
de papel
 

 

 

Kato Molinari

Borges a la enésima

Notable. Me tientan las mismas cosas que a él:
el amarillo, los espejos, los felinos mayores...
Desconocí su obra durante añares. Leída en mi
estación de jovencita sabihonda, era todo vejez y
entrevero.

Ahora me siento tan outlet como él y cualquier texto
surgido de sus manos o dictado por su voz me maravilla
y me sume.

Intento volar a su lado, en la eternidad de las palabras.
Por favor, no interponga reproches. Hago lo que puedo,
don.


Daniel Mourelle

La sombra de los Conjurados


No sabemos 
                      aún
                            con la minuciosa exactitud
                            de los expertos 
                      lo que es una mentira.

Pero escribimos.

El poema:
                  ese iceberg llamado Titanic.


 

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