 |
|
15 de abril de 1862
Señor Higginson:
¿Está usted demasiado ocupado para decirme si mi verso está vivo?
La Mente está tan cerca de sí misma - que no ve claramente - y no tengo a nadie a quien preguntar.
Si usted pensara que respira - y si tuviera tiempo de decírmelo, le quedaría muy agradecida -
Si cometo un error - que usted se atreviera a decirme - me sentiría muy honrada - hacia usted -
Le adjunto mi nombre - pidiéndole, por favor - Señor - que me diga la verdad.
No es necesario pedirle - que no me traicione - pues el Honor es su propia prenda.
25 de abril de 1862
Tengo un terror - desde septiembre - que no podría decírselo a nadie - y por eso canto, como hace el Niño al pie del Cementerio - porque tengo miedo...
E - Dickinson
|