EPÍLOGO

Un triste día de otoño, con nubes amenazantes de tormenta en el horizonte, un joven rubio camina entre los árboles de una avenida. Tiene la cabeza baja, y lleva un sobre en la mano. Es Takeru, con la moral y el corazón destrozados. Pero él no es consciente de su ser, sólo de su alma despedazada.
Camina con paso lento y vacilante, encaminándose hacia el cementerio.

Cruza la verja metálica, y se encamina hacia una pequeña tumba escuetamente decorada. Se para frente a ella, como si aún no pudiese creerlo. En la lápida, unas letras sencillas descargan dolor por todo el cuerpo de Takeru, que no puede evitar derramar una lágrima.
"Yagami Hikari, +23-08-2004"
El chico se pone de rodillas, y horada la tierra suelta y húmeda con sus manos, mientras las lágrimas vienen a sus ojos y, en silencio, grita al cielo un doloroso "Por qué"
Tras unos minutos, se alza, tembloroso, y abre el sobre. De allí saca unas cuartillas escritas a mano, y comienza a leer.

Hikari.¿Por qué?¿Por qué tuviste que abandonarme?¿Por qué ese conductor borracho te arrebató de mi lado y del mundo? Esto no pudo acabar así, no debió acabar así. No tengo fuerzas.
Hay un gran vacío en mi corazón por tu ausencia. Oh, Hikari. Mataría por tí, moriría por tí.
¿por qué?
Tanto tiempo esperándote, tanto tiempo...
Tanto tiempo deseando palpar tu rostro con mis manos, anhelando desesperadamente que tus labios rozasen los míos. Tanto tiempo queriendo tenerte entre mis brazos, sin importar nada más.
Oh, Hikari. Aquello significó tanto. Todo lo que realmente deseaba en este mundo lo logré cuando tú dijiste "sí".
Tan poco tiempo, mi amor, tan fugaz. Tan doloroso.
Es tan corto el amor y tan largo el olvido...
Pero nunca podré olvidarte. Nunca. Nunca mis manos tocarán a otra, nunca mis labios volverán a sentir el cálido roce de otros labios, nunca más volverá a entrar la luz en mi alma. Porque tú eras mi luz, y el cruel destino te arrebató de mi lado. Y la esperanza nunca más tendrá cabida en mi corazón.
Mi amor perdido, suplico cada noche a Dios que me lleve contigo, pero es en vano. He dejado de creer en nada. Nadie podría ser tan cruel de apartarte así de mí.
El mundo se torna gris y sin futuro si tú no estás a mi lado.
Eras mi mundo, mi sueño. Pero aquello era cierto, por mas que me resistía a creerlo."Cuando termina el sueño...Comienza la pesadilla" Y el mundo se ha tornado una pesadilla para mí. Todo ha dejado de tener sentido si tú no estas a mi lado.
Siempre tuyo.
Takeru

Tras terminar, con la vista cegada por las lágrimas que afluían a sus ojos, volvió a introducir las cuartillas en el sobre, lo cerró y lo depositó junto a la fría lápida.

Una figura familiar lo estaba observando. Takeru se volvió y vio a Taichi,el hermano de Hikari, el que había sido prácticamente su hermano mayor.
Taichi se fue acercando, hasta llegar junto a él.
Y Takeru se tiró en su hombro, mientras Tai le daba suaves palmadas en la espalda, a llorar amargamente por la pérdida, y porque todo había terminado para él.


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