LA ESPADA DE DAMOCLES 2
Bienvenidos a la segunda parte de este fic,
obra de la calenturienta imaginación de Nathaniel Polux, vuestro
señor del mal favorito.
Espero sinceramente que esto sea mi obra
maestra, ya que por una vez me estoy esforzando para que salga
bien XDDDD
En teoría aquí debería hacer un resumen
de la primera parte, pero la verdad es que me da pereza, así que
leedlo:
De camino a la siniestra montaña que corona
la isla, Ameria y Zel tienen un mal presentimiento.Ameria siente
un escalofrío en la columna, como si algo la hubiese rozado.
Ameria:Zel, creo que algo va mal...
Zelgadis:Yo también lo he sentido...¿Te
has fijado en que el cielo está más oscuro que antes?
Ameria:Si...esas nubes negras se están
arremolinando cerca de la cima.
Zelgadis:Algo va mal...
De repente, en el ulular del viento, ambos
escuchan una risa siniestra
Zelgadis:¿Has oído eso?
Ameria.¡Si!¡Alguien nos sigue!
Zelgadis*prepara su espada*¡No van a
pillarnos desprevenidos!
Ameria*comienza a lanzar un
conjuro*:¿Quién anda ahí?
De repente, una nubecilla negra se desprende
del cielo y desciende.Tiene dos pequeños ojos rojos.
Nube:¿Habéis venido a traer el
armageddón?
Ameria.¡No!¡Hemos venido en nombre de la
justicia!
Nube:Vaya...Vuestra idea del orden es una
mentira, y en el fondo de vuestras almas lo sabéis, ese
conocimiento radica en el pozo de oscuridad del fondo de la
esencia de cada ser vivo.
Ameria:¡Cállate, mamarracho!
Nube:No os preocupeis, de momento.¿Queréis
la espada de Damocles?
Zelgadis.¿Sabes dónde se encuentra?
Nube:Si, pero vais por mal camino.
Ameria.¿Y por dónde debemos ir?
Nube:Bueno, quien sabe...El mundo es
caótico y desenfrenado, a imagen y semejanza , irónicamente, de
la entidad que quiere destruirlo...Ni siquiera sabeis a ciencia
cierta que yo esté diciendo la verdad.
Zelgadis.¡Dinos dónde está o lárgate!
Nube:Os diré que la espada está rota, su
filo mellado por las fuerzas de la oscuridad que la corrompieron
y la transformaron en instrumento de maldad, hace eones
Zelgadis.¡deja de hablar con acertijos!
Vamos, Zelgadis, no seas tan brusco.
Zelgadis:¿Cómo sabes mi nombre?
Nube:porque puedo leer tu mente.
Ameria:¡maldito monstruo!
Nube:Pero si deseais conseguirla, debeis
derrotar al guardián.
Ameria:¿Qué guardián?
Nube.ya he dicho suficiente.Me voy, Xelloss
y Philia me esperan.
Ameria:¡Espera!
Nube:Seguid buscando, bajo la montaña
Zelgadis.¿por qué nos ayudas?
Nube:Porque, finalmente, esto será
beneficioso para vosotros y para mí.
La nube se deshace en jirones de niebla,
mientras el eco de su macabra risa resuena en los oídos de los
dos héroes.
Mientras
tanto, en los acantilados, Xelloss y Philia buscan algo que
remotamente pueda parecerse a una fuente.
Xelloss:Vaya,
Philia, parece que no hay nada
Philia*Murmurando
algo no muy agradable sobre el demonio*Cállate y sigue buscando!
De
repente, la nubecilla aparece junto a ellos
Nube:Vaya,
vaya.Lo que buscáis debe de ser muy interesante, si un demonio y
un dragón colaboran
Philia:¿Quien
eres?
Nube:Sólo
un fragmento de la nada
Xelloss:¿Que
quieres decir con eso?
Nube:Vaya,
Xelloss...¿No lo sabes tú todo?Contéstate a tí mismo
Xelloss:Nunca
antes había visto a alguien como tú...¿Qué eres?
Nube:Te
daré una muestra.
Los
ojos de la nubecilla comienzan a brillar.De repente, Xelloss cae
de rodillas, sintiendo un horrible dolor.
Philia:¡Xelloss!
Xelloss:¡Philia,
huye!*Grito de dolor*¡Avisa a Lina y marcháos de
aquí!Aaaargh!!!!
Nube:No
os va a resultar tan fácil.Vosotros dos sois los únicos que
podéis causarme problemas.
Philia:¡Deja
a Xelloss, maldito!
Nube:Vaya,
vaya, vaya...No intentes rebelarte, ¿Eh?
Xelloss:¡Huye!¡Rápido,Philia,
huye!
Nube:No,
no, no.Los dos vendréis conmigo.
De
repente, Xelloss y Philia pierden la consciencia.
En
las playas, Gourry, Martina y Lina buscan, sin demasiado éxito.
Martina:Vaya,
no vamos a encontrar nada.
Gourry:Ya
llevamos varias horas.¿Volvemos a buscar al resto?
Lina:Está
bien...Además, comienzo a tener hambre, y Philia guarda las
provisiones.
Gourry:¡Comida!¡Que
hambre!
Martina:Eh,
mirad eso
Lina:¿Que?
Martina:¡Son
Xelloss y Philia, en el aire!
Gourry:¡Es
cierto, los lleva una pequeña nube negra!
Martina:Que
raro...
Lina:¡Y
cuelgan como si fueran fardos!Esto no es normal.Vamos a
seguirles.
Los
tres se pusieron en camino siguiendo a la nubecilla...hasta la
montaña.Allí la perdieron de vista, pero encontraron a Zelgadis
y a Ameria.
Lina:¿Habéis
visto una nubecilla negra con Philia y Xelloss?
Ameria:Hace
unas horas, pero no llevaba a esos dos.Nos dio unos consejos muy
extraños...
Lina:Vaya...Ya
sólo nos queda una opción:Buscar a Philia y Xelloss.Algo me
dice que la espada no andará lejos.
Zelgadis:Está
bien, vamos
AQUÍ
TERMINA LA SEGUNDA PARTE!
¿Os
ha gustado?
Pronto,
la tercera.¿Dónde estarán Xelloss y Philia?¿Que se propone
hacer la nubecilla negra?¿Dónde estará la espada?¿Y el ser
oscuro que ha de despertar?Todo esto, y mucho más, en la tercera
parte de "La espada de Damocles"
Dudas,
quejas, sugerencias y demás, a:
¡Hasta
Pronto!-Nathan